Con Referencia: REINA VALERA
Mateo 6.2
Ninguno puede servir a dos seño-
res; porque o aborrecerá al uno y ama-
rá al otro, o estimará al uno y menos-
preciará al otro. No podéis servir a
Dios y a las riquezas.
1Pedro 1.17-21
Y si invocáis por Padre a aquel
que sin acepción de personas juzga se-
gún la obra de cada uno, conducíos
en temor todo el tiempo de vuestra
peregrinación;
sabiendo que fuisteis rescatados
de vuestra vana manera de vivir, la
cual recibisteis de vuestros padres,
no con cosas corruptibles, como oro
o plata,
sino con la sangre preciosa de
Cristo, como de un cordero sin man-
cha y sin contaminación,
ya destinado desde antes de la fun-
dación del mundo, pero manifestado
en los postreros tiempos por amor
de vosotros,
y mediante el cual creéis en Dios,
quien le resucito de los muertos y
le ha dado gloria, para que vuestra
fe y esperanza sean en Dios.
Salmos 24.4-5
El limpio de manos y puro de
corazón;
El que no ha elevado su alma a
cosas vanas,
Ni jurado con engaño.
El recibirá bendición de Jehová,
Y justicia del Dios de salvación.
Isaìas 43.10-12
Vosotros sois mis testigos, dice Je-
hová, y mi siervo que yo escogí, para
que me conozcáis y creáis, y entendáis
que yo mismo soy; antes de mi no fue
formado dios, ni lo será después de
mí.
Yo, yo Jehová, y fuera de mí no
hay quien salve.
Yo anuncié, y salvé, e hice oir,
y no hubo entre vosotros dios ajeno.
Vosotros, pues, sois mis testigos, dice
Jehová, que yo soy Dios.
Gàlatas 5.4
De Cristo os desligasteis, los que
por la ley os justificáis; de la gracia
habéis caído.
Isaìas 22.25
En aquel día, dice Jehová de los
ejércitos, el clavo hincado en lugar
firme será quitado; será quebrado y
caerá, y la carga que sobre él se puso
se echará a perder; porque Jehová
hablo.
Miqueas 7.18-19
¿Qué Dios como tú, que perdona
la maldad, y olvida el pecado del
remanente de su heredad? No retuvo
para siempre su enojo, porque se de-
leita en misericordia.
El volverá a tener misericordia de
nosotros;; sepultarà nuestras iniqui-
dades, y echará en lo profundo del
mar todos nuestros pecados.
Zacarías 13.9,
Y meteré en el fuego a la tercera
parte, y los fundiré como se funde la
plata, y los probaré como se prueba
el oro. El invocará mi nombre, y yo
le oiré, y diré: Pueblo mío; y el
dirá: Jehová es mi Dios.
Romanos 8.21,25
porque la creación misma
será libertada de la esclavitud de
corrupción, a la libertad gloriosa de
los hijos de Dios.
Pero si esperamos lo que no vemos,
con paciencia lo aguardaremos.
1Corintios 8.9,10,11
Pero mirad que esta libertad vuestra
no venga a ser tropezadero para los
débiles.
Porque si alguno te a ti, que tie-
nes conocimientos, sentado a la mesa
en un lugar de ídolos, la conciencia
de aquel que es débil, ¿no será estimu-
lada a comer de lo sacrificado a los
ídolos?
Y por el conocimiento tuyo, se
perderá el hermano débil por quien
Cristo murió.
2Corintios 9.6,
Pero esto digo: El que siembra
escasamente, también segará escasa-
mente; y él que siembra generosa-
mente, generosamente también segará.
Filipenses 1.5-7
por vuestra comunión con el evan-
gelio, desde el primer día hasta ahora;
estando persuadido de esto, que el
que comenzó en vosotros la buena
obra, la perfeccionará hasta el día de
Jesucristo;
como me es justo sentir esto de to-
dos vosotros, por cuanto os tengo en
el corazón; y en mis prisiones, y en la
defensa y confirmación del evangelio,
todos vosotros sois participantes con-
migo de la gracia.
1Timoteo 6.6-8
Pero gran ganancia es la piedad
acompañada de contentamiento;
porque nada hemos traídos a este
mundo, y sin duda nada podremos
sacar.
Así que, teniendo sustento y abrigo,
estemos contento con esto.
Miqueas 2.11,
Si alguno anda con espíritu de
falsedad mintiere diciendo: Yo te pro-
fetizaré de vino y de sidra; este tal será
el profeta de este pueblo.
Hebreos 3.18 : Números 14.1-35
¿y a quienes juró que no entrarían
en su reposo, sino a aquellos que
desobedecieron?
Salmos 71.3
Sé para mí una roca de refugio,
adonde recurra yo continua-
mente.
Tú has dado mandamiento para
salvarme,
Porque tu eres mi roca y mi forta-
leza.
Juan 2.19
Respondió Jesús y les dijo: Des-
truid este templo, y en tres días lo
levantaré.
1Juan 2.29
Si sabéis que él es justo, sabed
también que todo el que hace justi-
cia es nacido de él.
EXHORTACION CRISTIANA.
martes, 6 de abril de 2010
Vivo yo, dice Jehová que según habéis hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros.
Con Referencia: REINA VALERA
Job 8.20
He aquí, Dios no aborrece al per-
fecto,
Ni apoya la mano de los malignos.
Job 33.27-30
El mira sobre los hombres; y al
que dijere:
Pequé, y pervertí lo recto,
Y no me ha aprovechado,
Dios redimirá su alma para que no
pase al sepulcro,
Y su vida se verá en luz.
He aquí, todas estas cosas hace
Dios
Dos y tres veces con el hombre,
Para apartar su alma del sepulcro,
y para iluminarlo con la luz de
los vivientes.
Lucas 11.34,
La lámpara del cuerpo es el ojo;
cuando tu ojo es bueno, también todo
tu cuerpo está lleno de luz; pero cuan-
do tu ojo es maligno, también tu
cuerpo esta en tinieblas.
Gàlatas 3.7,9,13,14
Sabed, por tanto, que los que son
de fe, éstos son hijos de Abraham.
De modo que los de la fe son bende-
cidos con el creyente Abraham.
Cristo nos redimió de la maldición
de la ley, hecho por nosotros maldi-
ción(porque está escrito: Maldito to-
do el que es colgado en un madero),,
para que en Cristo Jesús la ben-
dición de Abraham alcanzase a los
gentiles, a fin de que por la fe recibié-
semos la promesa del Espíritu.
Habacuc 3.17-19
Aunque la higuera no florezca,
Ni en las vides haya frutos,
Aunque falte el producto del olivo,
Y los labrados no den mante-
nimiento,
Y las ovejas sean quitadas de la
majada,
Y no haya vacas en los corrales;
Con todo, yo me alegraré en Je-
hová,
Y me gozaré en el Dios de mi sal-
vación.
Jehová el Señor es mi fortaleza,
El cual hace mis pies como de
ciervas,
Y en mis alturas me hace andar.
Mateo 3.1,5,6,11,12
En aquellos días vino Juan el
Bautista predicando en el desierto
de Judea,
Y salía a él Jerusalén, y toda Judea,
y toda la provincia de alrededor del
Jordán,
y eran bautizados por él en el Jor-
dán,
confesando sus pecados.
Yo a la verdad os bautizo en agua
para arrepentimiento; pero el que
viene tras mí, cuyo calzado yo no soy
digno de llevar, es más poderoso que
yo; él os bautizará en Espíritu Santo
y fuego.
Su aventador está en su mano, y
limpiará su era; y recogerá su trigo en
el granero, y quemará la paja en fuego
que nunca se apagará.
Deuteronomio 4.2,6
No añadiréis a la palabra que yo os
mando, ni disminuiréis de ella, para
que guardéis los mandamientos de Je-
hová vuestro Dios que yo os ordeno.
Guardadlos, pues, y ponedlos por
obra; porque esta es vuestra sabiduría
y vuestra inteligencia ante los ojos de
los pueblos, los cuales oirán todos
estos estatutos, y dirán: Ciertamente
pueblo sabio y entendido, nación gran-
de es esta.
Mateo 6.2-4
Cuando, pues, des limosna, no ha-
gas tocar trompeta delante de ti, como
hacen los hipócritas en las sinagogas
y en las calles, para ser alabados
por los hombres; de cierto os digo
que ya tienen su recompensa.
Mas cuando tú des limosna, no sepa
tu izquierda lo que hace tu derecha,
para que sea tu limosna en secreto;
y tu Padre que ve en lo secreto te
recompensará en público.
Hebreos 9.27-28
Y de la manera que está establecido
para los hombre que mueran una sola
vez, y después de esto el juicio,
así también Cristo fue ofrecido
una sola vez para llevar los pecados
de muchos; y aparecerá por segunda
vez, sin relación con el pecado, para
salvar lo que le esperan.
Job 22.23-27
Si te volvieres al Omnipotente,
serás edificado;
Alejarás de tu tienda aflicción;
Tendrás más oro que tierra,
Y como piedras de arroyos oro de
Ofir;
El Todopoderoso será tu defensa,
Y tendrás plata en abundancia.
Porque entonces te deleitarás en el
Omnipotente,
Y alzarás a Dios tu rostro.
Orarás a él, y él te oirá;
Y tú pagarás tus votos.
Mateo 7.7,8,11
Pedid, y se os dará; buscad, y halla-
réis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe;
y el que busca, halla; y al que llama
se le abrirá.
Pues si vosotros, siendo malos,
sabéis dar buenas dádivas a vuestros
hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que
está en los cielos dará buenas cosas a
los que le pidan?
Romanos 9.14,16,18
¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay in-
justicia en Dios? En ninguna manera.
Así que no depende del que quiere,
ni del que corre, sino de Dios que
tiene misericordia.
De manera que de quien quiere,
tiene misericordia, y al que quiere
endurecer, endurece.
Santiago 3.18
Y el fruto de justicia se siembra en
paz para aquellos que hacen la paz.
1Juan 4.10,18,19
En esto consiste el amor: no en
que nosotros hayamos amado a Dios,
sino en que él nos amó a nosotros, y
envió a su Hijo en propiciación por
nuestros pecados.
En el amor no hay temor, sino que
el perfecto amor echa fuera el temor;
porque el temor lleva en si castigo.
De donde el que teme, no ha sido
perfeccionado en el amor.
Nosotros le amamos a él, porque
él nos amo primero.
Mateo 5.18,19 : Lucas 16.17,
Porque de cierto os digo que hasta
que pasen el cielo y la tierra, ni una
jota ni una tilde pasará de la ley, hasta
que todo se haya cumplido.
Pero más fácil es que pasen el cielo
y la tierra, que se frustre una tilde
de la ley.
Deuteronomio 3.23-24
Y oré a Jehová en aquel tiempo,
diciendo:
Señor Jehová, tú has comenzado a
mostrar a tu siervo tu grandeza, y tu
mano poderosa; porque ¿qué dios hay
en el cielo ni en la tierra que haga
obras y proezas como las tuyas?
Deuteronomio 30.1-3,6-7
Sucederán que cuando hubieren
venido sobre ti todas estas
cosas, la bendición y la maldición que
he puesto delante de ti, y te arrepin-
tieres en medio de todas las naciones
adonde te hubiere arrojado Jehová tu
Dios,
y te convirtieres a Jehová tu Dios, y
obedecieres a su voz conforme a todo
lo que yo te mando hoy, tú y tus
hijos, con todo tu corazón y con toda
tu alma,
entonces Jehová hará volver a tus
cautivos, y tendrá misericordia de ti,
y volverá a recogerte de entre todos
los pueblos adonde te hubiere espar-
cido Jehová tu Dios.
Y circuncidará Jehová tu Dios tu
corazón, y el corazón de tu descenden-
cia, para que ames a Jehová tu Dios
con todo tu corazón y con toda tu
alma, a fin de que vivas.
Y pondrá Jehová tu Dios todas es-
tas maldiciones sobre tus enemigos,
y sobre tus aborrecedores que te per-
siguieron.
Juan 9.31,
Y sabemos que Dios no oye a los
pecadores; pero que si alguno es temeroso
de Dios, y hace su voluntad, a éste oye.
Job 8.20
He aquí, Dios no aborrece al per-
fecto,
Ni apoya la mano de los malignos.
Job 33.27-30
El mira sobre los hombres; y al
que dijere:
Pequé, y pervertí lo recto,
Y no me ha aprovechado,
Dios redimirá su alma para que no
pase al sepulcro,
Y su vida se verá en luz.
He aquí, todas estas cosas hace
Dios
Dos y tres veces con el hombre,
Para apartar su alma del sepulcro,
y para iluminarlo con la luz de
los vivientes.
Lucas 11.34,
La lámpara del cuerpo es el ojo;
cuando tu ojo es bueno, también todo
tu cuerpo está lleno de luz; pero cuan-
do tu ojo es maligno, también tu
cuerpo esta en tinieblas.
Gàlatas 3.7,9,13,14
Sabed, por tanto, que los que son
de fe, éstos son hijos de Abraham.
De modo que los de la fe son bende-
cidos con el creyente Abraham.
Cristo nos redimió de la maldición
de la ley, hecho por nosotros maldi-
ción(porque está escrito: Maldito to-
do el que es colgado en un madero),,
para que en Cristo Jesús la ben-
dición de Abraham alcanzase a los
gentiles, a fin de que por la fe recibié-
semos la promesa del Espíritu.
Habacuc 3.17-19
Aunque la higuera no florezca,
Ni en las vides haya frutos,
Aunque falte el producto del olivo,
Y los labrados no den mante-
nimiento,
Y las ovejas sean quitadas de la
majada,
Y no haya vacas en los corrales;
Con todo, yo me alegraré en Je-
hová,
Y me gozaré en el Dios de mi sal-
vación.
Jehová el Señor es mi fortaleza,
El cual hace mis pies como de
ciervas,
Y en mis alturas me hace andar.
Mateo 3.1,5,6,11,12
En aquellos días vino Juan el
Bautista predicando en el desierto
de Judea,
Y salía a él Jerusalén, y toda Judea,
y toda la provincia de alrededor del
Jordán,
y eran bautizados por él en el Jor-
dán,
confesando sus pecados.
Yo a la verdad os bautizo en agua
para arrepentimiento; pero el que
viene tras mí, cuyo calzado yo no soy
digno de llevar, es más poderoso que
yo; él os bautizará en Espíritu Santo
y fuego.
Su aventador está en su mano, y
limpiará su era; y recogerá su trigo en
el granero, y quemará la paja en fuego
que nunca se apagará.
Deuteronomio 4.2,6
No añadiréis a la palabra que yo os
mando, ni disminuiréis de ella, para
que guardéis los mandamientos de Je-
hová vuestro Dios que yo os ordeno.
Guardadlos, pues, y ponedlos por
obra; porque esta es vuestra sabiduría
y vuestra inteligencia ante los ojos de
los pueblos, los cuales oirán todos
estos estatutos, y dirán: Ciertamente
pueblo sabio y entendido, nación gran-
de es esta.
Mateo 6.2-4
Cuando, pues, des limosna, no ha-
gas tocar trompeta delante de ti, como
hacen los hipócritas en las sinagogas
y en las calles, para ser alabados
por los hombres; de cierto os digo
que ya tienen su recompensa.
Mas cuando tú des limosna, no sepa
tu izquierda lo que hace tu derecha,
para que sea tu limosna en secreto;
y tu Padre que ve en lo secreto te
recompensará en público.
Hebreos 9.27-28
Y de la manera que está establecido
para los hombre que mueran una sola
vez, y después de esto el juicio,
así también Cristo fue ofrecido
una sola vez para llevar los pecados
de muchos; y aparecerá por segunda
vez, sin relación con el pecado, para
salvar lo que le esperan.
Job 22.23-27
Si te volvieres al Omnipotente,
serás edificado;
Alejarás de tu tienda aflicción;
Tendrás más oro que tierra,
Y como piedras de arroyos oro de
Ofir;
El Todopoderoso será tu defensa,
Y tendrás plata en abundancia.
Porque entonces te deleitarás en el
Omnipotente,
Y alzarás a Dios tu rostro.
Orarás a él, y él te oirá;
Y tú pagarás tus votos.
Mateo 7.7,8,11
Pedid, y se os dará; buscad, y halla-
réis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe;
y el que busca, halla; y al que llama
se le abrirá.
Pues si vosotros, siendo malos,
sabéis dar buenas dádivas a vuestros
hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que
está en los cielos dará buenas cosas a
los que le pidan?
Romanos 9.14,16,18
¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay in-
justicia en Dios? En ninguna manera.
Así que no depende del que quiere,
ni del que corre, sino de Dios que
tiene misericordia.
De manera que de quien quiere,
tiene misericordia, y al que quiere
endurecer, endurece.
Santiago 3.18
Y el fruto de justicia se siembra en
paz para aquellos que hacen la paz.
1Juan 4.10,18,19
En esto consiste el amor: no en
que nosotros hayamos amado a Dios,
sino en que él nos amó a nosotros, y
envió a su Hijo en propiciación por
nuestros pecados.
En el amor no hay temor, sino que
el perfecto amor echa fuera el temor;
porque el temor lleva en si castigo.
De donde el que teme, no ha sido
perfeccionado en el amor.
Nosotros le amamos a él, porque
él nos amo primero.
Mateo 5.18,19 : Lucas 16.17,
Porque de cierto os digo que hasta
que pasen el cielo y la tierra, ni una
jota ni una tilde pasará de la ley, hasta
que todo se haya cumplido.
Pero más fácil es que pasen el cielo
y la tierra, que se frustre una tilde
de la ley.
Deuteronomio 3.23-24
Y oré a Jehová en aquel tiempo,
diciendo:
Señor Jehová, tú has comenzado a
mostrar a tu siervo tu grandeza, y tu
mano poderosa; porque ¿qué dios hay
en el cielo ni en la tierra que haga
obras y proezas como las tuyas?
Deuteronomio 30.1-3,6-7
Sucederán que cuando hubieren
venido sobre ti todas estas
cosas, la bendición y la maldición que
he puesto delante de ti, y te arrepin-
tieres en medio de todas las naciones
adonde te hubiere arrojado Jehová tu
Dios,
y te convirtieres a Jehová tu Dios, y
obedecieres a su voz conforme a todo
lo que yo te mando hoy, tú y tus
hijos, con todo tu corazón y con toda
tu alma,
entonces Jehová hará volver a tus
cautivos, y tendrá misericordia de ti,
y volverá a recogerte de entre todos
los pueblos adonde te hubiere espar-
cido Jehová tu Dios.
Y circuncidará Jehová tu Dios tu
corazón, y el corazón de tu descenden-
cia, para que ames a Jehová tu Dios
con todo tu corazón y con toda tu
alma, a fin de que vivas.
Y pondrá Jehová tu Dios todas es-
tas maldiciones sobre tus enemigos,
y sobre tus aborrecedores que te per-
siguieron.
Juan 9.31,
Y sabemos que Dios no oye a los
pecadores; pero que si alguno es temeroso
de Dios, y hace su voluntad, a éste oye.
Poned, pues, ahora vuestros corazones y vuestro ánimos en buscar a Jehová.
Con Referencia: REINA VALERA
Lucas 10:19-20 : Salmos 91.1
He aquí que doy potestad de hollar
serpientes y escorpiones, y sobre
toda fuerza del enemigo, y nada os
dañará.
Pero no os regocijéis de que los
espíritus se os sujetan, sino regocijaos
de que vuestros nombres están escritos
en los cielos.
Santiago 2.23
Y se cumplió la escritura que dice:
Abraham creyó a Dios, y le fue
contado por justicia, y fue llamado
amigo de Dios.
Santiago 1.27
La religión pura y sin mácula de-
lante de Dios el Padre es esta: Visitar
a los huérfanos y a las viudas en sus
tribulaciones y guardarse sin man-
cha del mundo.
2Crònicas 34.24-25
He aquí yo traigo mal sobre este
lugar, y sobre los moradores de él,
todas las maldiciones que están escri-
tas en el libro que leyeron delante del
rey de Judà;
por cuanto me han dejado, y han
ofrecido sacrificios a dioses ajenos,
provocándome a ira con todas las
obras de sus manos; por tanto, se de-
rramará mi ira sobre este lugar, y no
se apagará.
Salmos 56.12-13
Sobre mí, oh Dios, están mis tus
votos;
Te tributaré alabanzas.
Porque has librado mi alma de la
muerte,
Y mis pies de caída,
Para que ande delante de Dios
En la luz de los que viven.
Jonás 2.9
Mas yo con voz de alabanza te
ofreceré sacrificios;
Pagaré lo que prometí.
La salvación es de Jehová.
Filipenses 1.27-29
Solamente que os comportéis como
es digno del evangelio de Cristo, para
que o sea que vaya a veros, o que esté
ausente, oiga de vosotros que estáis
firmes en un mismo espíritu, comba-
tiendo unánimes por la fe del evan-
gelio,
y en nada intimidados por lo que
se oponen, que para ellos ciertamente
es indicio de perdición, mas para
vosotros de salvación, y esto es de Dios.
Porque a vosotros os es concedido
a causa de Cristo, no sólo que crèais
en él, sino también que padezcáis
por él,
1Pedro 5.6-7
Humillaos, pues, bajo la poderosa
mano de Dios, para que él os exalte
cuando fuere tiempo;
echando toda vuestra ansiedad
sobre él, porque el tiene cuidado de
vosotros,
Salmos 84.5-7
Bienaventurado el hombre que
tiene en ti sus fuerzas,
En cuyo corazón están tus cami-
nos.
Atravesando el valle de lágrimas
lo cambian en fuente,
Cuando la lluvia llena los estan-
ques.
Iràn de poder en poder;
Verán a Dios en Sion.
2Corintios 5.13-15
Porque si estamos locos, es para
Dios; y si somos cuerdos, es para vos-
otros.
Porque el amor de Cristo nos cons-
triñe, pensando esto: que si uno murió
por todos, luego todos murieron;
y por todos murió, para que los
que viven, ya no vivan para sí, sino para
aquel que murió y resucitó por ellos.
1Timoteo 3.16
E indiscutiblemente, grande es el
misterio de la piedad:
Dios fue manifestado en carne,
Justificado en el Espíritu,
Visto de los àngeles,
Predicado a los gentiles,
Creído en el mundo,
Recibidos arriba en gloria.
1Juan 5.1,5
Todo aquel que cree que Jesús es
el Cristo, es nacido de Dios; y
todo aquel que ama al que engendró,
ama también al que ha sido engen-
drado por él.
¿Quién es el que vence al mundo,
sino el que cree que Jesús es el Hijo
de Dios?
Juan 5.21-23,25,28,29
Porque como el Padre levanta a
los muertos, y les da vida, así también
el Hijo a los que quiere da vida.
Porque el Padre a nadie juzga,
sino que todo el juicio dio al Hijo,
para que todos honren al Hijo co-
mo honran al Padre. El que no honra
al Hijo, no honra al Padre que le
envió.
De cierto, de cierto os digo: Viene
la hora, y ahora es, cuando los muer-
tos oirán la voz del Hijo de Dios; y
los que la oyeren vivirán.
No os maravilléis de esto; porque
vendrá hora cuando todos lo que
están en los sepulcros oirán su voz;
y los que hicieron lo bueno,
saldrán a resurrección de vida; mas
lo que hicieron lo malo, a resurrec-
ción de condenación.
1Corintios 3.8,
Y el que planta y el que riega son
una misma cosa; aunque cada uno
recibirá su recompensa conforme a su
labor.
Efesios 4.7,13-15
Pero a cada uno de nosotros fue
dada la gracia conforme a la medida
del don de Cristo.
Hasta que todos lleguemos a la
unidad de la fe y del conocimiento del
Hijo de Dios, a un varón perfecto, a
la medida de la estatura de la pleni-
tud de Cristo;
para que ya no seamos niños fluc-
tuantes, llevados por doquiera de todo
viento de doctrina, por estratagema
de hombres que para engañar emplean
con astucia las artimañas del error,
sino que siguiendo la verdad en
amor, crezcamos en todo en aquel
que es la cabeza, esto es, Cristo.
2Cronicas 20.9,
Si mal viniere sobre nosotros, o es-
pada de castigo, o pestilencia, o ham-
bre, nos presentaremos delante de esta
casa, y delante de ti (porque tu
nombre está en esta casa), y a causa
de nuestras tribulaciones clamaremos
a ti, y tú nos oirás y salvarás.
Salmos 20.6-8
Ahora conozco que Jehová salva a
su ungido;
Lo oirá desde sus santos cielos
Con la potencia salvadora de su diestra.
Estos confían en carros, y aquéllos
en caballos;
Mas nosotros del nombre de Je-
hová nuestro Dios tendremos
memoria.
Ellos flaquean y caen,
Mas nosotros nos levantamos, y
estamos en pie.
Isaìas 64.7,
Nadie hay que invoque tu nombre,
que se despierte para apoyarse en ti;
por lo cual escondiste de nosotros
tu rostro, y nos dejaste marchitar en
poder de nuestras maldades.
Jeremías 23.1-2
¡Ay de los pastores que destru-
yen y dispersan las ovejas de
mi rebaño! Dice Jehová.
Por tanto, así ha dicho Jehová Dios
de Israel a los pastores que apacientan
ovejas, y las espantasteis, y no las ha-
béis cuidado. He aquí que yo castigo
la maldad de vuestras obras, dice
Jehová.
Lucas 10:19-20 : Salmos 91.1
He aquí que doy potestad de hollar
serpientes y escorpiones, y sobre
toda fuerza del enemigo, y nada os
dañará.
Pero no os regocijéis de que los
espíritus se os sujetan, sino regocijaos
de que vuestros nombres están escritos
en los cielos.
Santiago 2.23
Y se cumplió la escritura que dice:
Abraham creyó a Dios, y le fue
contado por justicia, y fue llamado
amigo de Dios.
Santiago 1.27
La religión pura y sin mácula de-
lante de Dios el Padre es esta: Visitar
a los huérfanos y a las viudas en sus
tribulaciones y guardarse sin man-
cha del mundo.
2Crònicas 34.24-25
He aquí yo traigo mal sobre este
lugar, y sobre los moradores de él,
todas las maldiciones que están escri-
tas en el libro que leyeron delante del
rey de Judà;
por cuanto me han dejado, y han
ofrecido sacrificios a dioses ajenos,
provocándome a ira con todas las
obras de sus manos; por tanto, se de-
rramará mi ira sobre este lugar, y no
se apagará.
Salmos 56.12-13
Sobre mí, oh Dios, están mis tus
votos;
Te tributaré alabanzas.
Porque has librado mi alma de la
muerte,
Y mis pies de caída,
Para que ande delante de Dios
En la luz de los que viven.
Jonás 2.9
Mas yo con voz de alabanza te
ofreceré sacrificios;
Pagaré lo que prometí.
La salvación es de Jehová.
Filipenses 1.27-29
Solamente que os comportéis como
es digno del evangelio de Cristo, para
que o sea que vaya a veros, o que esté
ausente, oiga de vosotros que estáis
firmes en un mismo espíritu, comba-
tiendo unánimes por la fe del evan-
gelio,
y en nada intimidados por lo que
se oponen, que para ellos ciertamente
es indicio de perdición, mas para
vosotros de salvación, y esto es de Dios.
Porque a vosotros os es concedido
a causa de Cristo, no sólo que crèais
en él, sino también que padezcáis
por él,
1Pedro 5.6-7
Humillaos, pues, bajo la poderosa
mano de Dios, para que él os exalte
cuando fuere tiempo;
echando toda vuestra ansiedad
sobre él, porque el tiene cuidado de
vosotros,
Salmos 84.5-7
Bienaventurado el hombre que
tiene en ti sus fuerzas,
En cuyo corazón están tus cami-
nos.
Atravesando el valle de lágrimas
lo cambian en fuente,
Cuando la lluvia llena los estan-
ques.
Iràn de poder en poder;
Verán a Dios en Sion.
2Corintios 5.13-15
Porque si estamos locos, es para
Dios; y si somos cuerdos, es para vos-
otros.
Porque el amor de Cristo nos cons-
triñe, pensando esto: que si uno murió
por todos, luego todos murieron;
y por todos murió, para que los
que viven, ya no vivan para sí, sino para
aquel que murió y resucitó por ellos.
1Timoteo 3.16
E indiscutiblemente, grande es el
misterio de la piedad:
Dios fue manifestado en carne,
Justificado en el Espíritu,
Visto de los àngeles,
Predicado a los gentiles,
Creído en el mundo,
Recibidos arriba en gloria.
1Juan 5.1,5
Todo aquel que cree que Jesús es
el Cristo, es nacido de Dios; y
todo aquel que ama al que engendró,
ama también al que ha sido engen-
drado por él.
¿Quién es el que vence al mundo,
sino el que cree que Jesús es el Hijo
de Dios?
Juan 5.21-23,25,28,29
Porque como el Padre levanta a
los muertos, y les da vida, así también
el Hijo a los que quiere da vida.
Porque el Padre a nadie juzga,
sino que todo el juicio dio al Hijo,
para que todos honren al Hijo co-
mo honran al Padre. El que no honra
al Hijo, no honra al Padre que le
envió.
De cierto, de cierto os digo: Viene
la hora, y ahora es, cuando los muer-
tos oirán la voz del Hijo de Dios; y
los que la oyeren vivirán.
No os maravilléis de esto; porque
vendrá hora cuando todos lo que
están en los sepulcros oirán su voz;
y los que hicieron lo bueno,
saldrán a resurrección de vida; mas
lo que hicieron lo malo, a resurrec-
ción de condenación.
1Corintios 3.8,
Y el que planta y el que riega son
una misma cosa; aunque cada uno
recibirá su recompensa conforme a su
labor.
Efesios 4.7,13-15
Pero a cada uno de nosotros fue
dada la gracia conforme a la medida
del don de Cristo.
Hasta que todos lleguemos a la
unidad de la fe y del conocimiento del
Hijo de Dios, a un varón perfecto, a
la medida de la estatura de la pleni-
tud de Cristo;
para que ya no seamos niños fluc-
tuantes, llevados por doquiera de todo
viento de doctrina, por estratagema
de hombres que para engañar emplean
con astucia las artimañas del error,
sino que siguiendo la verdad en
amor, crezcamos en todo en aquel
que es la cabeza, esto es, Cristo.
2Cronicas 20.9,
Si mal viniere sobre nosotros, o es-
pada de castigo, o pestilencia, o ham-
bre, nos presentaremos delante de esta
casa, y delante de ti (porque tu
nombre está en esta casa), y a causa
de nuestras tribulaciones clamaremos
a ti, y tú nos oirás y salvarás.
Salmos 20.6-8
Ahora conozco que Jehová salva a
su ungido;
Lo oirá desde sus santos cielos
Con la potencia salvadora de su diestra.
Estos confían en carros, y aquéllos
en caballos;
Mas nosotros del nombre de Je-
hová nuestro Dios tendremos
memoria.
Ellos flaquean y caen,
Mas nosotros nos levantamos, y
estamos en pie.
Isaìas 64.7,
Nadie hay que invoque tu nombre,
que se despierte para apoyarse en ti;
por lo cual escondiste de nosotros
tu rostro, y nos dejaste marchitar en
poder de nuestras maldades.
Jeremías 23.1-2
¡Ay de los pastores que destru-
yen y dispersan las ovejas de
mi rebaño! Dice Jehová.
Por tanto, así ha dicho Jehová Dios
de Israel a los pastores que apacientan
ovejas, y las espantasteis, y no las ha-
béis cuidado. He aquí que yo castigo
la maldad de vuestras obras, dice
Jehová.
Deja de oponerte a Dios, quien está conmigo, no sea que el te destruya.
Con Referencia: REINA VALERA
Levítico 25.14,35
Y cuando vendiereis algo a vuestro
prójimo, o comprareis de mano de
vuestro prójimo, no en engañe ninguno a
su hermano.
Y cuando tu hermano empobre-
ciere y se acogiere a ti, tú lo lo ampara-
rás; como forastero y extranjero vivirá
contigo.
Job 19.25,
Yo sé que mi Redentor vive,
Y al fin se levantará sobre el
polvo;
Habacuc 2.4-5 : Romanos 1.17 : Gàlatas 3.11
He aquí que aquel cuya alma no es
recta, se enorgullece; mas el justo por
su fe vivirá.
Y también, el que es dado al vino
es traicionero, hombre soberbio, que
no permanecerá; ensanchó como el
Seol su alma, y es como la muerte,
que no se saciará; antes reunió para
si todas las gentes, y juntó para si
todos los pueblos.
Porque en el evangelio la justicia
de Dios se revela por fe y para fe,
como está escrito: Mas el justo por
la fe vivirá.
Y que por la ley ninguno se justi-
fica para con Dios, es evidente, por-
que: El justo por la fe vivirá.
1Tesalonicenses 5.9-11
Porque no nos ha puesto Dios para
ira, sino para alcanzar salvación por
medio de nuestro Señor Jesucristo,
quien murió por nosotros para que
ya sea que velemos, o que durmamos,
vivamos juntamente con él.
Por lo cual, animaos unos a otros,
y edificaos unos a otros, así como lo
hacéis.
Salmos 28.7,
Jehová es mi fortaleza y mi escudo;
En él confió mi corazón, y fui
ayudado,
Por lo que que se gozó mi corazón,
Y con mi cántico le alabaré.
Salmos 141.3-4
Pon guarda a mi boca, oh Jehová;
Guarda la puerta de mis labios.
No dejes que se incline mi corazón
a cosa mala,
A hacer obras impías
Con los que hacen iniquidad;
Y no coma yo de sus deleites.
1Corintios 11.1 : 1Corintios 4.16 : Filipenses 3.17
Sed imitadores de mí, así como
yo de Cristo.
Por tanto os ruego que me imi-
téis.
Hermanos, sed imitadores de mí,
y mirad a los que así se conducen
según el ejemplo que tenéis en noso-
tros.
Gàlatas 2.18
Porque si las cosas que destruí, las
mismas vuelvo a edificar, transgresor
me hago.
Efesios 6.24
La gracia sea con todos los que
aman a nuestro Señor Jesucristo con
amor inalterable. Amén.
Santiago 4.3,6,7-8
Pedís, y no recibís, porque pedís
mal, para gastar en vuestros deleites.
Pero él da mayor gracia. Por esto
dice: Dios resiste a los soberbios,
y da gracias a los humildes.
Someteos, pues, a Dios; resistid al
diablo, y huirá de vosotros.
Acercaos a Dios, y él se acercará
a vosotros. Pecadores, limpiad las
manos; y vosotros los de doble áni-
mo, purificad vuestros corazones.
2Pedro 1.3-4
Como todas las cosas que pertenecen
a la vida y a la piedad nos han sido
dadas por su divino poder, mediante
el conocimiento de aquel que nos
llamó por su gloria y excelencia,
por medio de las cuales nos ha dado
preciosas y grandísimas promesas, pa-
ra que por ellas llegaseis a ser partici-
pantes de la naturaleza divina, habien-
do huido de la corrupción que hay en
el mundo a causa de la concupiscencia.
Levitico 23.3,27-28,39
Seis días se trabajará, mas el sép-
timo día será de reposo, santa con-
vocación; ningún trabajo haréis; día de
reposo es de Jehová en dondequiera
que habitéis.
A los diez días de este mes sépti-
mo será el día de expiación; ten-
dréis santa convocación, y afligiréis
vuestras almas, y ofreceréis ofrenda
encendida a Jehová.
Ningún trabajo haréis en este día;
porque es día de expiación, para re-
conciliaros delante de Jehová vuestro
Dios.
Pero a los quince días del mes
séptimo, cuando hayáis recogido el
fruto de la tierra, haréis fiesta a Jehová
por siete días; el primer día será de
reposo, y el octavo día será también
día de reposo.
Deuteronomio 29.29,
Las cosas secretas pertenecen a
Jehová nuestro Dios; mas la revela-
das son para nosotros y para nuestros
hijos para siempre, para que cum-
plamos todas las palabras de esta ley.
Lucas 12.33
Vended lo que poseéis, y dad li-
mosna, haceos bolsas que no se enve-
jezcan, tesoro en los cielos que no se
agote, donde ladrón no llega, ni
polilla destruye.
Romanos 8.35,38-39
¿Quién nos separará del amor de
Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o
persecución, o hambre, o desnudez,
o peligro, o espada?
Por lo cual estoy seguro de que ni
la muerte, ni la vida, ni àngeles, ni
principados, ni potestades, ni lo pre-
sente, ni lo por venir,
ni lo alto, ni lo profundo, ni nin-
guna otra cosa creada nos podrá sepa-
rar del amor de Dios, que es en Cristo
Jesús Señor Nuestro.
1Corintios 2.12-13
Y nosotros no hemos recibidos el
espíritu del mundo, sino el Espíritu
que proviene de Dios, para que sepa-
mos lo que Dios no ha concedidos,
lo cual también hablamos, no con
palabras enseñadas por sabiduría hu-
mana, sino con la que enseña el
Espíritu, acomodando lo espiritual a
lo espiritual.
Efesios 4.22-24
En cuanto a la pasada manera de
vivir, despojaos del viejo hombre, que
está viciado conforme a los deseos
engañosos,
y renovaos en el espíritu de vuestra
mente,
y vestíos del nuevo hombre, crea-
do según Dios en la justicia y san-
tidad de la verdad.
Salmos 34.4,7,17-18
Busqué a Jehová, y el me oyó,
Y me libro de todos mis temores.
El ángel de Jehová acampa alre-
dedor de los que le temen,
Y los defiende.
Claman los justos, y Jehová oye,
Y los libra de todas sus angustias.
Cercano está Jehová a los quebran-
tados de corazón;
Y salva a los contritos de espíritu.
Salmos 62.5-7
Alma mía, en Dios solamente
reposa,
Porque de él es la esperanza.
El solamente es mi roca y mi salva-
ción.
Es mi refugio, no resbalaré.
En Dios está mi salvación y mi
gloria;
En Dios está mi roca fuerte, y mi
refugio.
Jeremías 5.2.23-25
Aunque digan: Vive Jehová, juran
falsamente.
No obstante, este pueblo tiene
corazón falso y rebelde; se apartaron
y se fueron.
Y no dijeron en su corazón: Te-
mamos ahora a Jehová Dios nuestro,
que da lluvia temprana y tardía en su
tiempo, y nos guarda los tiempos
establecidos de la siega.
Vuestras iniquidades han estor-
bado estas cosas, y vuestros pecados
apartaron de vosotros el bien.
Mateo 5.21,23-24
Oísteis que fue dicho a los anti-
guos: No matarás; y cualquiera que
matare será culpable de juicio.
Por tanto, si traes tu ofrenda al
altar, y allí te acuerdas de que tu
hermano tiene algo contra ti,
deja allí tu ofrenda delante del al-
tar, y anda, reconcíliate primero con tu
hermano, y entonces ven y presenta
tu hermano.
Juan 8.31-32,36
Dijo entonces Jesús a los judíos
que habían creído en él: Si vosotros
permaneciereis en mi palabra, se-
réis verdaderamente mis discípulos;
y conoceréis la verdad, y la verdad
os hará libres.
Así que, si el Hijo os libertare,
seréis verdaderamente libres.
Santiago 2.8-9,11
Si en verdad cumplís la ley real,
conforme a la Escritura: Amarás a tu
prójimo como a ti mismo, bien hacéis;
pero si hacéis acepción de personas,
cometéis pecado, y quedáis convictos
por la ley como transgresores.
1Pedro 4.14,16,19
Si sois vituperados por el nom-
bre de Cristo, sois bienaventurados,
porque el glorioso Espíritu de Dios
reposa sobre vosotros. Ciertamente,
de parte de ellos, él es blasfemado,
pero por vosotros es glorificado.
pero si alguno padece como cristia-
no, no se avergüence, sino glorifique
a Dios por ello.
De modo que los que padecen
según la voluntad de Dios, encomien-
den sus almas al fiel Creador, y hagan
el bien.
Isaìas 50.10,
¿Quién hay entre vosotros que
teme a Jehová, y oye la voz de su
siervo? El que anda en tinieblas y
carece de luz, confíe en el nombre de
Jehová , y apóyese en su Dios.
Ezequiel 36.25-27
Esparciré sobre vosotros agua
limpia, y seréis limpiados de todas
vuestra inmundicias; y de todos vues-
tros ídolos os limpiaré.
Os daré corazón nuevo, y pondré
espíritu nuevo dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el corazón de
piedra, y os daré un corazón de carne.
Y pondré dentro de vosotros mi
Espíritu, y haré que andéis en mis
estatutos, y guardéis mis preceptos, y
lo pongáis por obra.
Filipenses 1.15-17
Algunos, a la verdad, predican a
Cristo por envidia y contienda; pero
otros de buena voluntad.
Los unos anuncian a Cristo por
contención, no sinceramente, pensan-
do añadir aflicción a mis prisiones;
pero los otros por amor, sabiendo
que estoy puesto para la defensa del
evangelio.
Santiago 1.12
Bienaventurado el varón que so-
porta la tentación; porque cuando
haya resistido la prueba, recibirá la
corona de vida, que Dios ha prome-
tido a los que le aman.
2Corintios 2.5-8
Pero si alguno me ha causado
tristeza, no me la ha causado a mí
solo, sino en cierto modo (por no
exagerar) a todos vosotros.
Le basta a tal persona esta repren-
sión hecha por muchos;
así que, al contrario, vosotros más
bien debéis perdonarle y consolarle,
para que no sea consumido de dema-
siada tristeza.
Por lo cual os ruego que confirméis
el amor para con él.
Gàlatas 4.3-7 : Romanos 8.15-17
Así también nosotros, cuando éra-
mos niños, estábamos en esclavitud
bajo los rudimentos del mundo.
Pero cuando vino el cumplimiento
del tiempo, Dios envió a su Hijo, na-
cido de mujer y nacido bajo la ley,
para que redimiese a los que esta-
ban bajo la ley, a fin de que recibiése-
mos la adopción de hijos.
Y por cuanto sois hijos, Dios envió
a vuestros corazones el Espíritu de su
Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!
Así que ya no eres esclavo, sino
hijo; y si hijo, también heredero de
Dios por medio de Cristo.
Pues no habéis recibido el espíritu
de esclavitud para estar otra vez en
temor, sino que habéis recibido el
espíritu de adopción, por el cual
clamamos:¡Abba, Padre!
El Espíritu mismo da testimonio a
nuestro espíritu, de que somos hijos de
Dios.
Y si hijos, también herederos;
herederos de Dios y coherederos
con Cristo, si es que padecemos junta-
mente con él, para que juntamente
con él seamos glorificados.
Hebreos 13.8
Jesucristo es el mismo ayer, y hoy,
y por los siglos.
3Juan 4
No tengo yo mayor gozo que este,
el oir que mis hijos andan en la ver-
dad.
Apocalipsis 17.8,14 : Salmos 69.28
La bestia que has visto, era, y no
es; y está para subir del abismo e ir a
perdición; y los moradores de la tie-
rra, aquellos cuyos nombres no están
escritos desde la fundación del mundo
en el libro de la vida, se asombrarán
viendo la bestia que era y no es, y será.
Pelearán contra el Cordero, y el
Cordero los vencerá, porque él es
Señor de los señores y Rey de reyes; y
los que están con él son llamados y
elegidos y fieles.
Sean raídos del libro de los vivien-
tes,
y no sean escritos entre los justos.
Levítico 25.14,35
Y cuando vendiereis algo a vuestro
prójimo, o comprareis de mano de
vuestro prójimo, no en engañe ninguno a
su hermano.
Y cuando tu hermano empobre-
ciere y se acogiere a ti, tú lo lo ampara-
rás; como forastero y extranjero vivirá
contigo.
Job 19.25,
Yo sé que mi Redentor vive,
Y al fin se levantará sobre el
polvo;
Habacuc 2.4-5 : Romanos 1.17 : Gàlatas 3.11
He aquí que aquel cuya alma no es
recta, se enorgullece; mas el justo por
su fe vivirá.
Y también, el que es dado al vino
es traicionero, hombre soberbio, que
no permanecerá; ensanchó como el
Seol su alma, y es como la muerte,
que no se saciará; antes reunió para
si todas las gentes, y juntó para si
todos los pueblos.
Porque en el evangelio la justicia
de Dios se revela por fe y para fe,
como está escrito: Mas el justo por
la fe vivirá.
Y que por la ley ninguno se justi-
fica para con Dios, es evidente, por-
que: El justo por la fe vivirá.
1Tesalonicenses 5.9-11
Porque no nos ha puesto Dios para
ira, sino para alcanzar salvación por
medio de nuestro Señor Jesucristo,
quien murió por nosotros para que
ya sea que velemos, o que durmamos,
vivamos juntamente con él.
Por lo cual, animaos unos a otros,
y edificaos unos a otros, así como lo
hacéis.
Salmos 28.7,
Jehová es mi fortaleza y mi escudo;
En él confió mi corazón, y fui
ayudado,
Por lo que que se gozó mi corazón,
Y con mi cántico le alabaré.
Salmos 141.3-4
Pon guarda a mi boca, oh Jehová;
Guarda la puerta de mis labios.
No dejes que se incline mi corazón
a cosa mala,
A hacer obras impías
Con los que hacen iniquidad;
Y no coma yo de sus deleites.
1Corintios 11.1 : 1Corintios 4.16 : Filipenses 3.17
Sed imitadores de mí, así como
yo de Cristo.
Por tanto os ruego que me imi-
téis.
Hermanos, sed imitadores de mí,
y mirad a los que así se conducen
según el ejemplo que tenéis en noso-
tros.
Gàlatas 2.18
Porque si las cosas que destruí, las
mismas vuelvo a edificar, transgresor
me hago.
Efesios 6.24
La gracia sea con todos los que
aman a nuestro Señor Jesucristo con
amor inalterable. Amén.
Santiago 4.3,6,7-8
Pedís, y no recibís, porque pedís
mal, para gastar en vuestros deleites.
Pero él da mayor gracia. Por esto
dice: Dios resiste a los soberbios,
y da gracias a los humildes.
Someteos, pues, a Dios; resistid al
diablo, y huirá de vosotros.
Acercaos a Dios, y él se acercará
a vosotros. Pecadores, limpiad las
manos; y vosotros los de doble áni-
mo, purificad vuestros corazones.
2Pedro 1.3-4
Como todas las cosas que pertenecen
a la vida y a la piedad nos han sido
dadas por su divino poder, mediante
el conocimiento de aquel que nos
llamó por su gloria y excelencia,
por medio de las cuales nos ha dado
preciosas y grandísimas promesas, pa-
ra que por ellas llegaseis a ser partici-
pantes de la naturaleza divina, habien-
do huido de la corrupción que hay en
el mundo a causa de la concupiscencia.
Levitico 23.3,27-28,39
Seis días se trabajará, mas el sép-
timo día será de reposo, santa con-
vocación; ningún trabajo haréis; día de
reposo es de Jehová en dondequiera
que habitéis.
A los diez días de este mes sépti-
mo será el día de expiación; ten-
dréis santa convocación, y afligiréis
vuestras almas, y ofreceréis ofrenda
encendida a Jehová.
Ningún trabajo haréis en este día;
porque es día de expiación, para re-
conciliaros delante de Jehová vuestro
Dios.
Pero a los quince días del mes
séptimo, cuando hayáis recogido el
fruto de la tierra, haréis fiesta a Jehová
por siete días; el primer día será de
reposo, y el octavo día será también
día de reposo.
Deuteronomio 29.29,
Las cosas secretas pertenecen a
Jehová nuestro Dios; mas la revela-
das son para nosotros y para nuestros
hijos para siempre, para que cum-
plamos todas las palabras de esta ley.
Lucas 12.33
Vended lo que poseéis, y dad li-
mosna, haceos bolsas que no se enve-
jezcan, tesoro en los cielos que no se
agote, donde ladrón no llega, ni
polilla destruye.
Romanos 8.35,38-39
¿Quién nos separará del amor de
Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o
persecución, o hambre, o desnudez,
o peligro, o espada?
Por lo cual estoy seguro de que ni
la muerte, ni la vida, ni àngeles, ni
principados, ni potestades, ni lo pre-
sente, ni lo por venir,
ni lo alto, ni lo profundo, ni nin-
guna otra cosa creada nos podrá sepa-
rar del amor de Dios, que es en Cristo
Jesús Señor Nuestro.
1Corintios 2.12-13
Y nosotros no hemos recibidos el
espíritu del mundo, sino el Espíritu
que proviene de Dios, para que sepa-
mos lo que Dios no ha concedidos,
lo cual también hablamos, no con
palabras enseñadas por sabiduría hu-
mana, sino con la que enseña el
Espíritu, acomodando lo espiritual a
lo espiritual.
Efesios 4.22-24
En cuanto a la pasada manera de
vivir, despojaos del viejo hombre, que
está viciado conforme a los deseos
engañosos,
y renovaos en el espíritu de vuestra
mente,
y vestíos del nuevo hombre, crea-
do según Dios en la justicia y san-
tidad de la verdad.
Salmos 34.4,7,17-18
Busqué a Jehová, y el me oyó,
Y me libro de todos mis temores.
El ángel de Jehová acampa alre-
dedor de los que le temen,
Y los defiende.
Claman los justos, y Jehová oye,
Y los libra de todas sus angustias.
Cercano está Jehová a los quebran-
tados de corazón;
Y salva a los contritos de espíritu.
Salmos 62.5-7
Alma mía, en Dios solamente
reposa,
Porque de él es la esperanza.
El solamente es mi roca y mi salva-
ción.
Es mi refugio, no resbalaré.
En Dios está mi salvación y mi
gloria;
En Dios está mi roca fuerte, y mi
refugio.
Jeremías 5.2.23-25
Aunque digan: Vive Jehová, juran
falsamente.
No obstante, este pueblo tiene
corazón falso y rebelde; se apartaron
y se fueron.
Y no dijeron en su corazón: Te-
mamos ahora a Jehová Dios nuestro,
que da lluvia temprana y tardía en su
tiempo, y nos guarda los tiempos
establecidos de la siega.
Vuestras iniquidades han estor-
bado estas cosas, y vuestros pecados
apartaron de vosotros el bien.
Mateo 5.21,23-24
Oísteis que fue dicho a los anti-
guos: No matarás; y cualquiera que
matare será culpable de juicio.
Por tanto, si traes tu ofrenda al
altar, y allí te acuerdas de que tu
hermano tiene algo contra ti,
deja allí tu ofrenda delante del al-
tar, y anda, reconcíliate primero con tu
hermano, y entonces ven y presenta
tu hermano.
Juan 8.31-32,36
Dijo entonces Jesús a los judíos
que habían creído en él: Si vosotros
permaneciereis en mi palabra, se-
réis verdaderamente mis discípulos;
y conoceréis la verdad, y la verdad
os hará libres.
Así que, si el Hijo os libertare,
seréis verdaderamente libres.
Santiago 2.8-9,11
Si en verdad cumplís la ley real,
conforme a la Escritura: Amarás a tu
prójimo como a ti mismo, bien hacéis;
pero si hacéis acepción de personas,
cometéis pecado, y quedáis convictos
por la ley como transgresores.
1Pedro 4.14,16,19
Si sois vituperados por el nom-
bre de Cristo, sois bienaventurados,
porque el glorioso Espíritu de Dios
reposa sobre vosotros. Ciertamente,
de parte de ellos, él es blasfemado,
pero por vosotros es glorificado.
pero si alguno padece como cristia-
no, no se avergüence, sino glorifique
a Dios por ello.
De modo que los que padecen
según la voluntad de Dios, encomien-
den sus almas al fiel Creador, y hagan
el bien.
Isaìas 50.10,
¿Quién hay entre vosotros que
teme a Jehová, y oye la voz de su
siervo? El que anda en tinieblas y
carece de luz, confíe en el nombre de
Jehová , y apóyese en su Dios.
Ezequiel 36.25-27
Esparciré sobre vosotros agua
limpia, y seréis limpiados de todas
vuestra inmundicias; y de todos vues-
tros ídolos os limpiaré.
Os daré corazón nuevo, y pondré
espíritu nuevo dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el corazón de
piedra, y os daré un corazón de carne.
Y pondré dentro de vosotros mi
Espíritu, y haré que andéis en mis
estatutos, y guardéis mis preceptos, y
lo pongáis por obra.
Filipenses 1.15-17
Algunos, a la verdad, predican a
Cristo por envidia y contienda; pero
otros de buena voluntad.
Los unos anuncian a Cristo por
contención, no sinceramente, pensan-
do añadir aflicción a mis prisiones;
pero los otros por amor, sabiendo
que estoy puesto para la defensa del
evangelio.
Santiago 1.12
Bienaventurado el varón que so-
porta la tentación; porque cuando
haya resistido la prueba, recibirá la
corona de vida, que Dios ha prome-
tido a los que le aman.
2Corintios 2.5-8
Pero si alguno me ha causado
tristeza, no me la ha causado a mí
solo, sino en cierto modo (por no
exagerar) a todos vosotros.
Le basta a tal persona esta repren-
sión hecha por muchos;
así que, al contrario, vosotros más
bien debéis perdonarle y consolarle,
para que no sea consumido de dema-
siada tristeza.
Por lo cual os ruego que confirméis
el amor para con él.
Gàlatas 4.3-7 : Romanos 8.15-17
Así también nosotros, cuando éra-
mos niños, estábamos en esclavitud
bajo los rudimentos del mundo.
Pero cuando vino el cumplimiento
del tiempo, Dios envió a su Hijo, na-
cido de mujer y nacido bajo la ley,
para que redimiese a los que esta-
ban bajo la ley, a fin de que recibiése-
mos la adopción de hijos.
Y por cuanto sois hijos, Dios envió
a vuestros corazones el Espíritu de su
Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!
Así que ya no eres esclavo, sino
hijo; y si hijo, también heredero de
Dios por medio de Cristo.
Pues no habéis recibido el espíritu
de esclavitud para estar otra vez en
temor, sino que habéis recibido el
espíritu de adopción, por el cual
clamamos:¡Abba, Padre!
El Espíritu mismo da testimonio a
nuestro espíritu, de que somos hijos de
Dios.
Y si hijos, también herederos;
herederos de Dios y coherederos
con Cristo, si es que padecemos junta-
mente con él, para que juntamente
con él seamos glorificados.
Hebreos 13.8
Jesucristo es el mismo ayer, y hoy,
y por los siglos.
3Juan 4
No tengo yo mayor gozo que este,
el oir que mis hijos andan en la ver-
dad.
Apocalipsis 17.8,14 : Salmos 69.28
La bestia que has visto, era, y no
es; y está para subir del abismo e ir a
perdición; y los moradores de la tie-
rra, aquellos cuyos nombres no están
escritos desde la fundación del mundo
en el libro de la vida, se asombrarán
viendo la bestia que era y no es, y será.
Pelearán contra el Cordero, y el
Cordero los vencerá, porque él es
Señor de los señores y Rey de reyes; y
los que están con él son llamados y
elegidos y fieles.
Sean raídos del libro de los vivien-
tes,
y no sean escritos entre los justos.
El Señor envía su ángel para sacar de la cárcel.
Con Referencia: REINA VALERA
Isaìas 29.15,16
¡Ay de los que se esconden de
Jehová, encubriendo el consejo, y sus
obras están en tinieblas, y dicen:
¿Quién nos ve, y quién nos conoce?
Vuestra perversidad ciertamente
será reputada como el barro del alfa-
rero. ¿Acaso la obra dirá de su hace-
dor: No me hizo? ¿Dirá la vasija de
aquel que la ha formado: No enten-
dió?
Jeremías 28.9,
El profeta que profetiza de paz,
cuando se cumpla la palabra del pro-
feta, será conocido como el profeta que
Jehová en verdad envió.
Número 14.9
Por tanto, no seáis rebeldes contra
Jehová, ni temáis al pueblo de esta
tierra; porque nosotros los comere-
mos como pan; su amparo se ha apar-
tado de ellos, y con nosotros está
Jehová; no los temáis.
Salmos 74.18,23
Acuérdate de esto: que el enemigo
ha afrentado a Jehová,
Y pueblo insensato ha blasfemado
tu nombre.
No olvides las voces de tus enema-
gos;
El alboroto de los que se levantan
contra ti sube continuamente.
Jeremías 15.19-21
Por tanto, así dijo Jehová: Si te
convirtieres, yo te restauraré, y delante
de mí estarás; y si entresacares lo pre-
cioso de lo vil, serás como mi boca.
Conviértanse ellos a ti, y tú no te
conviertas a ellos.
Y te pondré en este pueblo por
muro fortificado de bronce, y pelearán
contra ti, pero no te vencerán; porque
yo estoy contigo para guardarte y para
defenderte, dice Jehová.
Y te libraré de la mano de los
malos, y te redimiré de la mano de
los fuertes.
Mateo 12.50,
Porque todo aquel que hace la
voluntad de mi Padre que está en los
cielos, ése es mi hermano, y hermana,
y madre.
Junio 7.18,24
El que habla por su propia cuenta,
su propia gloria busca; pero el que
busca la gloria del que le envió, éste
es verdadero, y no hay en él injusticia.
No juzguéis según las apariencias,
sino juzgad con justo juicio.
Filipenses 2.13-15
porque Dios es el que en vosotros
produce así el querer como el hacer,
por su buena voluntad.
Haced todo sin murmuraciones y
contiendas,
para que seáis irreprensibles y
sencillos, hijos de Dios sin mancha
en medio de una generación maligna
y perversa, en medio de la cual
resplandecéis como luminares en el
mundo;
Isaìas 42.1 : Mateo 17.5 : Lucas 3.22
He aquí mi siervo, yo le sos-
endré; mi escogido, en quien
mi alma tiene contentamiento; he
puesto sobre él mi Espíritu; él traerá
justicia a las naciones.
Mientras él aún hablaba, una nube
de luz los cubrió; y he aquí una voz
desde la nube, que decía: Este es mi
Hijo amado, en quien tengo compla-
encia; a él oíd.
y descendiò el Espíritu Santo sobre
él en forma corporal, como paloma, y
vino una voz del cielo que decía: Tú
eres mi Hijo amado; en ti tengo
complacencia.
Marcos 10.15 : Mateo 18.3
De cierto os digo, que el que no
reciba el reino de Dios como un niño,
no entrará en él.
y dijo: De cierto os digo, que si no
os volvéis y os hacéis como niños, no
entraré en el reino de los cielos.
Juan 10.9-10
Yo soy la puerta; el que por mí
entrare, será salvo; y entrará y
saldrá, y hallará pastos.
El ladrón no viene sino para
hurtar y matar y destruir; yo he
venido para que tengan vida, y para
que la tengan en abundancia.
Filipenses 3.13-15
Hermanos, yo mismo no pretendo
haberlo alcanzado; pero una cosa
hago: olvidando ciertamente lo que
queda atrás, y extendiéndome a lo
que está delante,
prosigo a la meta, al premio del
supremo llamamiento de Dios en
Cristo Jesús.
Así que, todos los que somos
perfectos, esto mismo sintamos; y si
otra cosa sentís, esto también os lo
revelará Dios.
Salmos 16.4,
Se multiplicarán los dolores de
aquellos que sirven diligentes a
otro dios.
No ofreceré yo sus libaciones de
sangre,
Ni en mis labios tomaré sus nom-
bres.
Isaìas 45.1-3
Así dice Jehová a su ungido, a
Ciro, al cual tomé yo por su
mano derecha, para sujetar naciones
delante de él y desatar lomos de reyes;
para abrir delante de él puertas, y las
puertas no se cerrarán:
Yo iré delante de ti, y enderezaré
los lugares torcidos; quebrantaré
puertas de bronce, y cerrojos de hierro
haré pedazos;
y te daré los tesoros escondidos, y
los secretos muy guardados, para que
sepas que yo soy Jehová, el Dios de
Israel, que te pongo nombre.
Sofonìas 2.3
Buscad a Jehová todos los humildes
de la tierra, los que pusisteis por obra
su juicio; buscad justicia, buscad
mansedumbre; quizás seréis guarda-
dos en el día del enojo de Jehová.
Lucas 13.5
Os digo: No; antes si no os arre-
mentís, todos pereceréis igualmente.
Salmos 105.15,
No toquéis, dijo, a mis ungidos,
ni hagáis mal a mis profetas.
Isaìas 59.1-3
He aquí que no se ha acortado
la mano de Jehová para salvar,
ni se ha agravado su oído para
oir;
pero vuestras iniquidades han hecho
divisiones entre vosotros y vuestro Dios,
y vuestros pecados han hecho ocultar
de vosotros su rostro para no oir.
Porque vuestras manos están conta-
minadas de sangre, y vuestros dedos
de iniquidad; vuestros labios pronun-
cian mentira, habla maldad vuestra
lengua.
Lucas 12.8-9
Os digo que todo aquel que me
confesare delante de los hombres,
también el Hijo del Hombre le con-
fesará delante de los àngeles de Dios;
mas el que me negare delante de los
hombres, será negado delante de los
àngeles de Dios.
2Tesalonicenses 3.3,5
a fin de que nadie se inquiete por
estas tribulaciones; porque vosotros
mismos sabéis que para esto estamos
puestos.
Porque también estando con voso-
tros, os predecíamos que íbamos a
pasar tribulaciones, como ha aconte-
cido y sabéis.
Por lo cual también yo, no pudiendo
soportar más, envié para informarme
de vuestra fe, no sea que hubiese
tentado el tentador, y que nuestro
trabajo resulte en vano.
Isaìas 65.11-12
Pero vosotros los que dejáis a
Jehová, que olvidáis mi santo monte,
que ponéis mesa para la Fortuna,
y suministráis libaciones para el Des-
atino;
yo también os destinaré a la es-
pada, y todos vosotros os arrodillaréis
al degolladero, por cuanto llamé, y no
respondisteis; hablé, y no oísteis, sino
que hicisteis lo malo delante de mis
ojos, y escogisteis lo que me desagrada.
Nahum 1.7,
Jehová es bueno, fortaleza en el día
de la angustia; y conoce a los que en
el confían.
Santiago 3.14-16
Pero si tenéis celos amargos y
contención en vuestro corazón, no os
jactéis, ni mintáis contra la verdad;
porque esta sabiduría no es la que
desciendo de lo alto, sino terrenal,
animal, diabólica.
Porque donde hay celos y con-
tención, allí hay perturbación y toda
obra perversa.
Isaìas 46.5,9,10
¿A quién me asemejáis, y me agua-
láis, y me comparáis, para que sea-
mos semejantes?
Acordaos de las cosas pasadas des-
de los tiempos antiguos; porque yo
soy Dios, y no hay otro Dios, y nada
hay semejante a mí,
que anuncio lo por venir desde el
principio, y desde la antigüedad lo
que aún no era hecho; que digo: Mi
consejo permanecerá, y haré todo lo
que quiero;
Habacuc 2.15,
¡Ay del que da de beber a su pró-
jimo! ¡Ay de ti, que le acercas tu hiel,
y le embriagas para mirar su desnu-
dez!
Mateo 5.8,10,11
Bienaventurados los de limpio cora-
zón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que padecen
persecución por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados sois cuando por
mi causa os vituperen y os persigan, y
digan toda clase de mal contra voso-
tros, mintiendo.
Juan 1.10-13
En el mundo estaba, y el mundo
por él fue hecho; pero el mundo no
le conoció.
A lo suyo vino, y los suyos no le
recibieron.
Mas a todos los que le recibieron,
a los que creen en su nombre, les dio
potestad de ser hijo de Dios;
los cuales no son engendrados de
sangre, ni de voluntad de carne, ni de
voluntad de varón, sino de Dios.
Romanos 5.6,8,10
Porque Cristo, cuando aún éramos
débiles, a su tiempo murió por los
impíos.
Mas Dios muestra su amor para con
nosotros, en que siendo aun pecadores,
Cristo murió por nosotros.
Porque si siendo enemigos, fuimos
reconciliados con Dios por la muerte
de su Hijo, mucho más, estando recon-
ciliados, seremos salvos por su vida.
Isaìas 29.15,16
¡Ay de los que se esconden de
Jehová, encubriendo el consejo, y sus
obras están en tinieblas, y dicen:
¿Quién nos ve, y quién nos conoce?
Vuestra perversidad ciertamente
será reputada como el barro del alfa-
rero. ¿Acaso la obra dirá de su hace-
dor: No me hizo? ¿Dirá la vasija de
aquel que la ha formado: No enten-
dió?
Jeremías 28.9,
El profeta que profetiza de paz,
cuando se cumpla la palabra del pro-
feta, será conocido como el profeta que
Jehová en verdad envió.
Número 14.9
Por tanto, no seáis rebeldes contra
Jehová, ni temáis al pueblo de esta
tierra; porque nosotros los comere-
mos como pan; su amparo se ha apar-
tado de ellos, y con nosotros está
Jehová; no los temáis.
Salmos 74.18,23
Acuérdate de esto: que el enemigo
ha afrentado a Jehová,
Y pueblo insensato ha blasfemado
tu nombre.
No olvides las voces de tus enema-
gos;
El alboroto de los que se levantan
contra ti sube continuamente.
Jeremías 15.19-21
Por tanto, así dijo Jehová: Si te
convirtieres, yo te restauraré, y delante
de mí estarás; y si entresacares lo pre-
cioso de lo vil, serás como mi boca.
Conviértanse ellos a ti, y tú no te
conviertas a ellos.
Y te pondré en este pueblo por
muro fortificado de bronce, y pelearán
contra ti, pero no te vencerán; porque
yo estoy contigo para guardarte y para
defenderte, dice Jehová.
Y te libraré de la mano de los
malos, y te redimiré de la mano de
los fuertes.
Mateo 12.50,
Porque todo aquel que hace la
voluntad de mi Padre que está en los
cielos, ése es mi hermano, y hermana,
y madre.
Junio 7.18,24
El que habla por su propia cuenta,
su propia gloria busca; pero el que
busca la gloria del que le envió, éste
es verdadero, y no hay en él injusticia.
No juzguéis según las apariencias,
sino juzgad con justo juicio.
Filipenses 2.13-15
porque Dios es el que en vosotros
produce así el querer como el hacer,
por su buena voluntad.
Haced todo sin murmuraciones y
contiendas,
para que seáis irreprensibles y
sencillos, hijos de Dios sin mancha
en medio de una generación maligna
y perversa, en medio de la cual
resplandecéis como luminares en el
mundo;
Isaìas 42.1 : Mateo 17.5 : Lucas 3.22
He aquí mi siervo, yo le sos-
endré; mi escogido, en quien
mi alma tiene contentamiento; he
puesto sobre él mi Espíritu; él traerá
justicia a las naciones.
Mientras él aún hablaba, una nube
de luz los cubrió; y he aquí una voz
desde la nube, que decía: Este es mi
Hijo amado, en quien tengo compla-
encia; a él oíd.
y descendiò el Espíritu Santo sobre
él en forma corporal, como paloma, y
vino una voz del cielo que decía: Tú
eres mi Hijo amado; en ti tengo
complacencia.
Marcos 10.15 : Mateo 18.3
De cierto os digo, que el que no
reciba el reino de Dios como un niño,
no entrará en él.
y dijo: De cierto os digo, que si no
os volvéis y os hacéis como niños, no
entraré en el reino de los cielos.
Juan 10.9-10
Yo soy la puerta; el que por mí
entrare, será salvo; y entrará y
saldrá, y hallará pastos.
El ladrón no viene sino para
hurtar y matar y destruir; yo he
venido para que tengan vida, y para
que la tengan en abundancia.
Filipenses 3.13-15
Hermanos, yo mismo no pretendo
haberlo alcanzado; pero una cosa
hago: olvidando ciertamente lo que
queda atrás, y extendiéndome a lo
que está delante,
prosigo a la meta, al premio del
supremo llamamiento de Dios en
Cristo Jesús.
Así que, todos los que somos
perfectos, esto mismo sintamos; y si
otra cosa sentís, esto también os lo
revelará Dios.
Salmos 16.4,
Se multiplicarán los dolores de
aquellos que sirven diligentes a
otro dios.
No ofreceré yo sus libaciones de
sangre,
Ni en mis labios tomaré sus nom-
bres.
Isaìas 45.1-3
Así dice Jehová a su ungido, a
Ciro, al cual tomé yo por su
mano derecha, para sujetar naciones
delante de él y desatar lomos de reyes;
para abrir delante de él puertas, y las
puertas no se cerrarán:
Yo iré delante de ti, y enderezaré
los lugares torcidos; quebrantaré
puertas de bronce, y cerrojos de hierro
haré pedazos;
y te daré los tesoros escondidos, y
los secretos muy guardados, para que
sepas que yo soy Jehová, el Dios de
Israel, que te pongo nombre.
Sofonìas 2.3
Buscad a Jehová todos los humildes
de la tierra, los que pusisteis por obra
su juicio; buscad justicia, buscad
mansedumbre; quizás seréis guarda-
dos en el día del enojo de Jehová.
Lucas 13.5
Os digo: No; antes si no os arre-
mentís, todos pereceréis igualmente.
Salmos 105.15,
No toquéis, dijo, a mis ungidos,
ni hagáis mal a mis profetas.
Isaìas 59.1-3
He aquí que no se ha acortado
la mano de Jehová para salvar,
ni se ha agravado su oído para
oir;
pero vuestras iniquidades han hecho
divisiones entre vosotros y vuestro Dios,
y vuestros pecados han hecho ocultar
de vosotros su rostro para no oir.
Porque vuestras manos están conta-
minadas de sangre, y vuestros dedos
de iniquidad; vuestros labios pronun-
cian mentira, habla maldad vuestra
lengua.
Lucas 12.8-9
Os digo que todo aquel que me
confesare delante de los hombres,
también el Hijo del Hombre le con-
fesará delante de los àngeles de Dios;
mas el que me negare delante de los
hombres, será negado delante de los
àngeles de Dios.
2Tesalonicenses 3.3,5
a fin de que nadie se inquiete por
estas tribulaciones; porque vosotros
mismos sabéis que para esto estamos
puestos.
Porque también estando con voso-
tros, os predecíamos que íbamos a
pasar tribulaciones, como ha aconte-
cido y sabéis.
Por lo cual también yo, no pudiendo
soportar más, envié para informarme
de vuestra fe, no sea que hubiese
tentado el tentador, y que nuestro
trabajo resulte en vano.
Isaìas 65.11-12
Pero vosotros los que dejáis a
Jehová, que olvidáis mi santo monte,
que ponéis mesa para la Fortuna,
y suministráis libaciones para el Des-
atino;
yo también os destinaré a la es-
pada, y todos vosotros os arrodillaréis
al degolladero, por cuanto llamé, y no
respondisteis; hablé, y no oísteis, sino
que hicisteis lo malo delante de mis
ojos, y escogisteis lo que me desagrada.
Nahum 1.7,
Jehová es bueno, fortaleza en el día
de la angustia; y conoce a los que en
el confían.
Santiago 3.14-16
Pero si tenéis celos amargos y
contención en vuestro corazón, no os
jactéis, ni mintáis contra la verdad;
porque esta sabiduría no es la que
desciendo de lo alto, sino terrenal,
animal, diabólica.
Porque donde hay celos y con-
tención, allí hay perturbación y toda
obra perversa.
Isaìas 46.5,9,10
¿A quién me asemejáis, y me agua-
láis, y me comparáis, para que sea-
mos semejantes?
Acordaos de las cosas pasadas des-
de los tiempos antiguos; porque yo
soy Dios, y no hay otro Dios, y nada
hay semejante a mí,
que anuncio lo por venir desde el
principio, y desde la antigüedad lo
que aún no era hecho; que digo: Mi
consejo permanecerá, y haré todo lo
que quiero;
Habacuc 2.15,
¡Ay del que da de beber a su pró-
jimo! ¡Ay de ti, que le acercas tu hiel,
y le embriagas para mirar su desnu-
dez!
Mateo 5.8,10,11
Bienaventurados los de limpio cora-
zón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que padecen
persecución por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados sois cuando por
mi causa os vituperen y os persigan, y
digan toda clase de mal contra voso-
tros, mintiendo.
Juan 1.10-13
En el mundo estaba, y el mundo
por él fue hecho; pero el mundo no
le conoció.
A lo suyo vino, y los suyos no le
recibieron.
Mas a todos los que le recibieron,
a los que creen en su nombre, les dio
potestad de ser hijo de Dios;
los cuales no son engendrados de
sangre, ni de voluntad de carne, ni de
voluntad de varón, sino de Dios.
Romanos 5.6,8,10
Porque Cristo, cuando aún éramos
débiles, a su tiempo murió por los
impíos.
Mas Dios muestra su amor para con
nosotros, en que siendo aun pecadores,
Cristo murió por nosotros.
Porque si siendo enemigos, fuimos
reconciliados con Dios por la muerte
de su Hijo, mucho más, estando recon-
ciliados, seremos salvos por su vida.
La mano de nuestro Dios es para bien sobre todos los que le buscan; mas su poder y su furor contra todos los que le abandonan.
Con Referencias REINA VALERA.
Salmos 146.8-9
Jehová liberta a los cautivos;
Jehová abre los ojos a los ciegos;
Jehová levanta a los caídos;
Jehová ama a los justos.
Jehová guarda a los extranjeros;
Al huérfano y a la viuda sostiene,
Y el camino de los impíos tras-
torna.
Amós 9.2-4
La era y el lagar no los mantendrán,
y les fallará el mosto.
No quedarán en la tierra de Jehová,
sino que volverá Efraín a Egipto y
a Asiria, donde comerán vianda in-
munda.
Gàlatas 6.15,16
Porque en Cristo Jesús ni la circun-
cisión vale nada, ni la incircuncision,
sino una nueva creación.
Y a todos los que anden conforme
a esta regla, paz y misericordia sea a
ellos, y al Israel de Dios.
Hebreos 3.4,
Porque toda casa es hecha por
algunos; pero el que hizo todas las
cosas es Dios.
Salmos 24.4-5 : Mateo 5.8
El limpio de manos y puro de
corazón;
El que no ha elevado su alma a
cosas vanas,
Ni jurado con engaño.
El recibirá bendición de Jehová,
y justicia del Dios de salvación.
Bienaventurados los de limpio cora-
zón, porque ellos verán a Dios.
Proverbios 8.17,35-36
Yo amo a los que me aman,
Y me hallan los que temprano me
buscan.
Porque el que me halle, hallará la
vida,
Y alcanzará el favor de Jehová.
Mas el que peca contra mi, de-
frauda su alma;
Todos lo que me aborrecen aman
la muerte.
Isaìas 7.10-12
Habló también Jehová a Acaz,
diciendo:
Pide para ti señal de Jehová tu
Dios, demandándola ya sea de abajo
en lo profundo, o de arriba en lo alto.
Y respondió Acaz: No pediré, y no
tentaré a Jehová.
Efesios 4.17-19
Esto, pues, digo y requiero en el
Señor: que ya no andéis como los
otros gentiles, que andan en la vani-
dad de su mente,
teniendo el entendimiento entene-
brecido, ajenos de la vida de Dios por
la ignorancia que en ellos hay, por la
dureza de su corazón;
los cuales, después que perdieron
toda sensibilidad, se entregaron a la
lascivia para cometer con avidez toda
clase de impureza.
1Juan 4.1-3
Amados, no creáis a todo espíritu,
sino probad los espíritus si son de
Dios; porque muchos falsos profetas
han salido por el mundo.
En esto conoced el Espíritu de
Dios: Todo espíritu que confiesa que
Jesucristo ha venido en carne, es de
Dios;
y todo espíritu que no confiesa que
Jesucristo ha venido en carne, no es
Dios; y este es el espíritu del anti-
cristo, el cual vosotros habéis oído
que viene, y que ahora ya esta en el
mundo.
Levíticos 19.11-18, 29,31
No hurtéis, y no engañaréis ni
mentiréis el uno al otro.
Y no juraréis falsamente por mi
nombre, profanando así el nombre de
tu Dios. Yo Jehová.
No oprimirás a tu prójimo, ni le
robarás. No retendrás el salario del
jornalero en tu casa hasta la mañana.
No maldecirás al sordo, y delante
del ciego no pondrás tropiezo, sino
que tendrás temor de tu Dios. Yo
Jehová.
No harás injusticia en el juicio, ni
favoreciendo al pobre ni complaciendo
al grande; con justicia juzgarás a tu
prójimo.
No andarás chismeando entre tu
pueblo. No atentarás contra la vida
de tu prójimo. Yo Jehová.
No aborrecerás a tu hermano en
tu corazón; razonarás con tu prójimo,
para que no participes de su pecado.
No te vengarás, ni guardarás ren-
cor a los hijos de tu pueblo, sino ama-
rás a tu prójimo como a ti mismo.
Yo Jehová.
No os volváis a los encantadores
ni a los adivinos; no los consultéis,
contaminándoos con ellos. Yo Jeho-
vá vuestro Dios.
Job 11.14-20
Si alguna iniquidad hubiere en tu
mano, y la echares de ti,
Y no consintieres que more en tu
casa la injusticia,
Entonces levantarás tu rostro lim-
pio de mancha,
Y serás fuerte, y nada temerás;
Y olvidarás tu miseria,
O te acordarás de ella como de
aguas que pasaron.
La vida te será mas clara que el
mediodía;
Aunque oscureciere, será como la
mañana.
Tendrás confianza, porque hay es-
peranza;
Mirarás alrededor, y dormirás se-
guro.
Te acostarás, y no habrá quien te
espante;
Y muchos suplirán tu favor.
Pero los ojos de los malos se con-
sumirán,
Y no tendrán refugio;
Y su esperanza será dar su último
suspiro.
Isaìas 12.2 : Éxodos 15.2 : Salmos 118.14
He aquí Dios es salvación mía; me
aseguraré y no temeré; porque mi
fortaleza y mi canción es Jah Jeho-
vá, quien ha sido salvación para mi.
Jehová es mi fortaleza y mi cán-
tico,
Y ha sido mi salvación.
Este es mi Dios, y lo alabaré;
Dios de mi padre, y lo enalteceré.
Mi fortaleza y mi cántico es JAH,
Y él me ha sido por salvación.
1Corintios 8.5-6
Pues aunque haya algunos que se
llamen dioses, sea en el cielo, o en la
tierra (como hay muchos dioses y
muchos señores),
para nosotros, sin embargo, sólo
hay un Dios, el Padre, del cual proce-
den todas las cosas, y nosotros somos
para él; y un Señor Jesucristo, por
medio del cual son todas las cosas,
y nosotros por medio de él.
2Timoteo 2.15-16,19,22-23
Procura con diligencia presentarte
a Dios aprobado, como obrero que no
tiene de qué avergonzarse, que usa
bien la palabra de verdad.
Mas evita profanas y vanas pala-
brerías, porque conducirán más y más
a la impiedad.
Pero el fundamento de Dios está
firme, teniendo este sello: Conoce el
Señor a los que son suyos; y: Apár-
tese de iniquidad todo aquel que in-
voca el nombre de Cristo.
Huye también de las pasiones
juveniles, y sigue la justicia, la fe, el
amor y la paz, con los de corazón
limpio invocan al Señor.
Pero desecha las cuestiones necias
e insensatas, sabiendo que engendran
contiendas.
Salmos 116.12,13,14,17
¿Qué pagaré a Jehová
Por todos sus beneficios para con-
migo?
Tomaré la copa de la salvación,
E invocaré el nombre de Jehová.
Ahora pagaré mis votos a Jehová
Delante de todo su pueblo.
Te ofreceré sacrificio de alabanza,
E invocaré el nombre de Jehová
Proverbios 6.16-19
Seis cosas aborrece Jehová,
Y aun siete abomina su alma:
Los ojos altivos, la lengua menti-
rosa,
Las manos derramadoras de san-
gre inocente,
El corazón que maquina pensa-
mientos inicuos,
Los pies presurosos para correr al
mal,
El testigo falso que habla mentiras,
Y el que siembra discordia entre
hermanos.
Isaìas 55.7-9
Deje el impío su camino, y el hom-
bre inicuo sus pensamientos, y vuél-
vase a Jehová, el cual tendrá de él
misericordia, y al Dios nuestro, el
cual será amplio en perdonar.
Porque mis pensamientos no son
vuestros pensamientos, ni vuestros
caminos mis caminos, dijo Jehová.
Como son mas altos los cielos que
la tierra, así son mis caminos mas altos
que vuestros caminos, y mis pensa-
mientos más que vuestros pensamien-
tos.
2Juan 7,9
Porque muchos engañadores han
salido por el mundo, que no confiesan
que Jesucristo ha venido en carne.
Quien esto hace es el engañador y el
anticristo.
Cualquiera que se extravía, y no
persevera en la doctrina de Cristo,
no tiene a Dios; el que persevera en
la doctrina de Cristo, ése si tiene
al Padre y al Hijo.
Isaìas 26.4,13
Confiad en Jehová perpetuamente,
porque en Jehová el Señor está la
fortaleza de los siglos.
Jehová Dios nuestro, otros señores
fuera de ti se han enseñoreado de
nosotros; pero en ti solamente nos
acordaremos de tu nombre.
Lamentaciones 3.22-23,26,55-57
Por la misericordia de Jehová no
hemos sido consumidos, porque
nunca decayeron sus miseri-
cordias.
Nuevas son cada mañana; grande
es tu fidelidad.
Bueno es esperar en silencio la
salvación de Jehová.
Invoqué tu nombre, oh Jehová,
desde la cárcel profunda;
Oíste mi voz; no escondas tu oído
al clamor de mis suspiros.
Te acercaste el día que te invoqué;
dijiste: No temas.
Malaquias 1.14
Maldito el que engaña, el que
teniendo machos en su rebaño, pro-
mete, y sacrifica a Jehová lo dañado.
Porque yo soy Gran Rey, dice Jeho-
vá de los ejércitos, y mi nombre es
temible entre las naciones.
Romanos 11.29,32,33
Porque irrevocables son los dones
y el llamamiento de Dios.
Porque Dios sujetó a todos en
desobediencias, para tener misericordia
de todos.
¡Oh profundidad de las riquezas
de la sabiduría y de la ciencia de Dios!
¡Cuán insondables son sus juicios, e
inescrutables sus caminos!
Salmos 41.1-3
Bienaventurado el que piensa en
el pobre;
En el día malo lo librará Jehová.
Jehová lo guardará, y le dará
vida;
Será bienaventurado en la tierra,
Y no lo entregarás a la voluntad de
sus enemigos.
Jehová lo sustentará sobre el lecho
del dolor;
Mulliràs toda su cama en su enfer-
medad.
Isaìas 13.9-11
He aquí el día de Jehová viene,
terrible, y de indignación y ardor de
ira, para convertir la tierra en sole-
dad, y raer de ella a sus pecadores.
Por lo cual las estrellas de los
cielos y sus luceros no darán su luz;
y el sol se oscurecerá al nacer y la
luna no dará su resplandor.
Y castigaré al mundo por su mal-
dad, y a los impíos por su iniquidad;
y haré que cese la arrogancia de los
soberbios, y abatiré la altivez de los
fuertes.
Lucas 12.4-5
Mas os digo, amigos míos: No
temáis a los que matan el cuerpo, y
después nada más pueden hacer.
Pero os enseñaré a quién debéis
temer: Temed a aquel que después de
haber quitado la vida, tiene poder de
echar en el infierno; sí, os digo, a éste
temed.
1Pedro 2.4-5
Acercándoos a él, piedra viva, dese-
chada ciertamente por los hombres,
mas para Dios escogida y preciosa,
vosotros también, como piedras
vivas, sed edificados como casa espiri-
tual y sacerdocio santo, para ofrecer
sacrificios espirituales aceptables a
Dios por medio de Jesucristo.
Isaìas 44.6-7 : Apocalipsis 1.17 ; 22.13
Así dice Jehová Rey de Israel, y su
Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo
soy el primero, y yo soy el postrero,
y fuera de mí no hay Dios.
¿Y quién proclamará lo venidero,
lo declarará, y lo pondrá en orden
delante de mí, como hago yo desde
que establecí el pueblo antiguo?
Anúncieles lo que viene, y lo que está
por venir.
Cuando le vi, caí como muerto a
sus pies. Y él puso su diestra sobre
mí, diciéndome: No temas; yo soy el
primero y el último.
Yo soy el Alfa y la Omega, el prin-
cipio y el fin, el primero y el último.
Salmos 146.8-9
Jehová liberta a los cautivos;
Jehová abre los ojos a los ciegos;
Jehová levanta a los caídos;
Jehová ama a los justos.
Jehová guarda a los extranjeros;
Al huérfano y a la viuda sostiene,
Y el camino de los impíos tras-
torna.
Amós 9.2-4
La era y el lagar no los mantendrán,
y les fallará el mosto.
No quedarán en la tierra de Jehová,
sino que volverá Efraín a Egipto y
a Asiria, donde comerán vianda in-
munda.
Gàlatas 6.15,16
Porque en Cristo Jesús ni la circun-
cisión vale nada, ni la incircuncision,
sino una nueva creación.
Y a todos los que anden conforme
a esta regla, paz y misericordia sea a
ellos, y al Israel de Dios.
Hebreos 3.4,
Porque toda casa es hecha por
algunos; pero el que hizo todas las
cosas es Dios.
Salmos 24.4-5 : Mateo 5.8
El limpio de manos y puro de
corazón;
El que no ha elevado su alma a
cosas vanas,
Ni jurado con engaño.
El recibirá bendición de Jehová,
y justicia del Dios de salvación.
Bienaventurados los de limpio cora-
zón, porque ellos verán a Dios.
Proverbios 8.17,35-36
Yo amo a los que me aman,
Y me hallan los que temprano me
buscan.
Porque el que me halle, hallará la
vida,
Y alcanzará el favor de Jehová.
Mas el que peca contra mi, de-
frauda su alma;
Todos lo que me aborrecen aman
la muerte.
Isaìas 7.10-12
Habló también Jehová a Acaz,
diciendo:
Pide para ti señal de Jehová tu
Dios, demandándola ya sea de abajo
en lo profundo, o de arriba en lo alto.
Y respondió Acaz: No pediré, y no
tentaré a Jehová.
Efesios 4.17-19
Esto, pues, digo y requiero en el
Señor: que ya no andéis como los
otros gentiles, que andan en la vani-
dad de su mente,
teniendo el entendimiento entene-
brecido, ajenos de la vida de Dios por
la ignorancia que en ellos hay, por la
dureza de su corazón;
los cuales, después que perdieron
toda sensibilidad, se entregaron a la
lascivia para cometer con avidez toda
clase de impureza.
1Juan 4.1-3
Amados, no creáis a todo espíritu,
sino probad los espíritus si son de
Dios; porque muchos falsos profetas
han salido por el mundo.
En esto conoced el Espíritu de
Dios: Todo espíritu que confiesa que
Jesucristo ha venido en carne, es de
Dios;
y todo espíritu que no confiesa que
Jesucristo ha venido en carne, no es
Dios; y este es el espíritu del anti-
cristo, el cual vosotros habéis oído
que viene, y que ahora ya esta en el
mundo.
Levíticos 19.11-18, 29,31
No hurtéis, y no engañaréis ni
mentiréis el uno al otro.
Y no juraréis falsamente por mi
nombre, profanando así el nombre de
tu Dios. Yo Jehová.
No oprimirás a tu prójimo, ni le
robarás. No retendrás el salario del
jornalero en tu casa hasta la mañana.
No maldecirás al sordo, y delante
del ciego no pondrás tropiezo, sino
que tendrás temor de tu Dios. Yo
Jehová.
No harás injusticia en el juicio, ni
favoreciendo al pobre ni complaciendo
al grande; con justicia juzgarás a tu
prójimo.
No andarás chismeando entre tu
pueblo. No atentarás contra la vida
de tu prójimo. Yo Jehová.
No aborrecerás a tu hermano en
tu corazón; razonarás con tu prójimo,
para que no participes de su pecado.
No te vengarás, ni guardarás ren-
cor a los hijos de tu pueblo, sino ama-
rás a tu prójimo como a ti mismo.
Yo Jehová.
No os volváis a los encantadores
ni a los adivinos; no los consultéis,
contaminándoos con ellos. Yo Jeho-
vá vuestro Dios.
Job 11.14-20
Si alguna iniquidad hubiere en tu
mano, y la echares de ti,
Y no consintieres que more en tu
casa la injusticia,
Entonces levantarás tu rostro lim-
pio de mancha,
Y serás fuerte, y nada temerás;
Y olvidarás tu miseria,
O te acordarás de ella como de
aguas que pasaron.
La vida te será mas clara que el
mediodía;
Aunque oscureciere, será como la
mañana.
Tendrás confianza, porque hay es-
peranza;
Mirarás alrededor, y dormirás se-
guro.
Te acostarás, y no habrá quien te
espante;
Y muchos suplirán tu favor.
Pero los ojos de los malos se con-
sumirán,
Y no tendrán refugio;
Y su esperanza será dar su último
suspiro.
Isaìas 12.2 : Éxodos 15.2 : Salmos 118.14
He aquí Dios es salvación mía; me
aseguraré y no temeré; porque mi
fortaleza y mi canción es Jah Jeho-
vá, quien ha sido salvación para mi.
Jehová es mi fortaleza y mi cán-
tico,
Y ha sido mi salvación.
Este es mi Dios, y lo alabaré;
Dios de mi padre, y lo enalteceré.
Mi fortaleza y mi cántico es JAH,
Y él me ha sido por salvación.
1Corintios 8.5-6
Pues aunque haya algunos que se
llamen dioses, sea en el cielo, o en la
tierra (como hay muchos dioses y
muchos señores),
para nosotros, sin embargo, sólo
hay un Dios, el Padre, del cual proce-
den todas las cosas, y nosotros somos
para él; y un Señor Jesucristo, por
medio del cual son todas las cosas,
y nosotros por medio de él.
2Timoteo 2.15-16,19,22-23
Procura con diligencia presentarte
a Dios aprobado, como obrero que no
tiene de qué avergonzarse, que usa
bien la palabra de verdad.
Mas evita profanas y vanas pala-
brerías, porque conducirán más y más
a la impiedad.
Pero el fundamento de Dios está
firme, teniendo este sello: Conoce el
Señor a los que son suyos; y: Apár-
tese de iniquidad todo aquel que in-
voca el nombre de Cristo.
Huye también de las pasiones
juveniles, y sigue la justicia, la fe, el
amor y la paz, con los de corazón
limpio invocan al Señor.
Pero desecha las cuestiones necias
e insensatas, sabiendo que engendran
contiendas.
Salmos 116.12,13,14,17
¿Qué pagaré a Jehová
Por todos sus beneficios para con-
migo?
Tomaré la copa de la salvación,
E invocaré el nombre de Jehová.
Ahora pagaré mis votos a Jehová
Delante de todo su pueblo.
Te ofreceré sacrificio de alabanza,
E invocaré el nombre de Jehová
Proverbios 6.16-19
Seis cosas aborrece Jehová,
Y aun siete abomina su alma:
Los ojos altivos, la lengua menti-
rosa,
Las manos derramadoras de san-
gre inocente,
El corazón que maquina pensa-
mientos inicuos,
Los pies presurosos para correr al
mal,
El testigo falso que habla mentiras,
Y el que siembra discordia entre
hermanos.
Isaìas 55.7-9
Deje el impío su camino, y el hom-
bre inicuo sus pensamientos, y vuél-
vase a Jehová, el cual tendrá de él
misericordia, y al Dios nuestro, el
cual será amplio en perdonar.
Porque mis pensamientos no son
vuestros pensamientos, ni vuestros
caminos mis caminos, dijo Jehová.
Como son mas altos los cielos que
la tierra, así son mis caminos mas altos
que vuestros caminos, y mis pensa-
mientos más que vuestros pensamien-
tos.
2Juan 7,9
Porque muchos engañadores han
salido por el mundo, que no confiesan
que Jesucristo ha venido en carne.
Quien esto hace es el engañador y el
anticristo.
Cualquiera que se extravía, y no
persevera en la doctrina de Cristo,
no tiene a Dios; el que persevera en
la doctrina de Cristo, ése si tiene
al Padre y al Hijo.
Isaìas 26.4,13
Confiad en Jehová perpetuamente,
porque en Jehová el Señor está la
fortaleza de los siglos.
Jehová Dios nuestro, otros señores
fuera de ti se han enseñoreado de
nosotros; pero en ti solamente nos
acordaremos de tu nombre.
Lamentaciones 3.22-23,26,55-57
Por la misericordia de Jehová no
hemos sido consumidos, porque
nunca decayeron sus miseri-
cordias.
Nuevas son cada mañana; grande
es tu fidelidad.
Bueno es esperar en silencio la
salvación de Jehová.
Invoqué tu nombre, oh Jehová,
desde la cárcel profunda;
Oíste mi voz; no escondas tu oído
al clamor de mis suspiros.
Te acercaste el día que te invoqué;
dijiste: No temas.
Malaquias 1.14
Maldito el que engaña, el que
teniendo machos en su rebaño, pro-
mete, y sacrifica a Jehová lo dañado.
Porque yo soy Gran Rey, dice Jeho-
vá de los ejércitos, y mi nombre es
temible entre las naciones.
Romanos 11.29,32,33
Porque irrevocables son los dones
y el llamamiento de Dios.
Porque Dios sujetó a todos en
desobediencias, para tener misericordia
de todos.
¡Oh profundidad de las riquezas
de la sabiduría y de la ciencia de Dios!
¡Cuán insondables son sus juicios, e
inescrutables sus caminos!
Salmos 41.1-3
Bienaventurado el que piensa en
el pobre;
En el día malo lo librará Jehová.
Jehová lo guardará, y le dará
vida;
Será bienaventurado en la tierra,
Y no lo entregarás a la voluntad de
sus enemigos.
Jehová lo sustentará sobre el lecho
del dolor;
Mulliràs toda su cama en su enfer-
medad.
Isaìas 13.9-11
He aquí el día de Jehová viene,
terrible, y de indignación y ardor de
ira, para convertir la tierra en sole-
dad, y raer de ella a sus pecadores.
Por lo cual las estrellas de los
cielos y sus luceros no darán su luz;
y el sol se oscurecerá al nacer y la
luna no dará su resplandor.
Y castigaré al mundo por su mal-
dad, y a los impíos por su iniquidad;
y haré que cese la arrogancia de los
soberbios, y abatiré la altivez de los
fuertes.
Lucas 12.4-5
Mas os digo, amigos míos: No
temáis a los que matan el cuerpo, y
después nada más pueden hacer.
Pero os enseñaré a quién debéis
temer: Temed a aquel que después de
haber quitado la vida, tiene poder de
echar en el infierno; sí, os digo, a éste
temed.
1Pedro 2.4-5
Acercándoos a él, piedra viva, dese-
chada ciertamente por los hombres,
mas para Dios escogida y preciosa,
vosotros también, como piedras
vivas, sed edificados como casa espiri-
tual y sacerdocio santo, para ofrecer
sacrificios espirituales aceptables a
Dios por medio de Jesucristo.
Isaìas 44.6-7 : Apocalipsis 1.17 ; 22.13
Así dice Jehová Rey de Israel, y su
Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo
soy el primero, y yo soy el postrero,
y fuera de mí no hay Dios.
¿Y quién proclamará lo venidero,
lo declarará, y lo pondrá en orden
delante de mí, como hago yo desde
que establecí el pueblo antiguo?
Anúncieles lo que viene, y lo que está
por venir.
Cuando le vi, caí como muerto a
sus pies. Y él puso su diestra sobre
mí, diciéndome: No temas; yo soy el
primero y el último.
Yo soy el Alfa y la Omega, el prin-
cipio y el fin, el primero y el último.
Jehová dé el pago al que mal hace, conforme a su maldad.
Con Referencia: REINA VALERA
Salmos 101.6
Mis ojos pondré en los fieles de la
tierra, para que estén conmigo;
El que ande en el camino de la
perfección, éste me servirá.
Juan 15.7,12 : 1Juan 3.23 : 2Juan 5
Si permanecéis en mí, y mis palabras
permanecen en vosotros, pedid todo
lo que queréis, y os será hecho.
Este es mi mandamiento: Que os
améis unos a otros, como yo os he
amado.
Hermanos míos, no os extrañéis
si el mundo os aborrece.
Y ahora te ruego, señora, no como
escribiéndote un nuevo mandamiento,
sino el que hemos tenido desde el
principio, que nos amemos unos a
otros.
Deuteronomio 11.13-18,26-28
Si obedeciereis cuidadosamente a
mis mandamientos que yo os prescribo
hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y
sirviéndole con todo vuestro corazón,
y con toda vuestra alma,
Yo daré la lluvia de vuestra tierra a
su tiempo, la temprana y la tardía; y
recogerá tu grano, tu vino y tu aceite.
Daré también hierba en tu campo
para tus ganados; y comerás, y te
saciarás.
Guardaos, pues, que vuestro cora-
zón no se infatúe, y os apartéis y sir-
váis a dioses ajenos, y os inclinéis a
ellos;
Y se encienda el furor de Jehová
sobre vosotros, y cierre los cielos, y no
haya lluvia, ni la tierra dé su fruto, y
perezcáis pronto de la buena tierra que
os da Jehová.
Por tanto, pondréis estas mis pala-
bras en vuestro corazón y en vuestra
alma, y las ataréis como señal en vues-
tra mano, y serán por frontales entre
vuestros ojos.
He aquí, yo pongo hoy delante de
vosotros la bendición y la maldición:
la bendición, si oyereis los manda-
mientos de Jehová vuestro Dios, que
os prescribo hoy,
y la maldición, si no oyereis los
mandamientos de Jehová vuestro Dios,
y os apartareis del camino que yo os
ordeno hoy, para ir en pos de dioses
ajenos que no habéis conocido.
Deuteronomio 32.18,28-29
De la Roca que te creó te olvi-
daste;
Te has olvidado de Dios tu crea-
dor.
Porque son nación privada de
consejos,
Y no hay en ellos entendimiento.
¡Ojalá fueran sabios, que com-
prendieran esto,
Y se dieran cuenta del fin que
les espera!
Salmos 59.9,10,17
A causa del poder del enemigo
esperaré en ti,
Porque Dios es mi defensa.
El Dios de mi misericordia irá
delante de mí;
Dios hará que vea en mis enemigos
mi deseo.
Porque has sido mi amparo
Y refugio en el día de mi angustia.
Fortaleza mía, a tí cantaré;
Porque eres, oh Dios, mi refugio,
el Dios de mi misericordia.
Miqueas 4.5,
Aunque todos los pueblos anden
cada uno en el nombre de su dios,
nosotros con todo andaremos en el
nombre de Jehová nuestro Dios eter-
namente y para siempre.
Mateo 8.12 : Lucas 13.28
mas los hijos del reino serán echa-
dos a las tinieblas de afuera; allí será
el lloro y el crujir de dientes.
Allí será el llanto y el crujir de
dientes, cuando veáis a Abraham, a
Isaac, a Jacob y a todos los profetas
en el reino de Dios, y vosotros estéis
excluidos.
Mateo 13.49-50
Así será al fin del siglo: saldrán
los àngeles, y apartarán a los malos
de entre los justos,
y los echarán en el horno de fuego;
allí será el lloro y el crujir de dientes.
Romanos 7.8-11, 15 : Gàlatas 5.17,
Mas el pecado, tomando ocasión
por el mandamiento, produjo en mí
toda codicia; porque sin la ley el pe-
cado está muerto.
Y yo sin la ley vivía en un tiempo;
pero venido el mandamiento, el pe-
cado revivió y yo morí.
Y hallé que el mismo mandamiento
que era para vida, a mi me resultó
para muerte;
porque el pecado, tomando oca-
sión por el mandamiento, me engañó,
y por él me mató.
Porque el deseo de la carne es
contra el Espíritu, y el del Espíritu
es contra la carne; y estos se oponen
entre sí, para que no hagáis lo que
quisiereis.
1Pedro 3.13-17
¿Y quien es aquel que os podrá
hacer daño, si vosotros seguís el
bien?
Mas también si alguna cosa pade-
céis por causa de la justicia, bien-
aventurado sois. Por tanto, no os
amedrentéis por temor de ellos, ni
os conturbéis,
sino santificad a Dios el Señor en
vuestros corazones, y estad siempre
preparados para presentar defensa con
mansedumbre y reverencia ante todo
el que os demande razón de la espe-
ranza que hay en vosotros;
teniendo buena conciencia, para
que en los que murmuran de vosotros
como de malhechores, sean avergon-
zados los que calumnian vuestra
conducta en Cristo.
Porque mejor es que padezcáis
haciendo el bien, si la voluntad de
Dios así lo quiere, que haciendo el
mal.
1Juan 5.4,
Porque todo lo que es nacido de
Dios vence al mundo; y esta es la
victoria que ha vencido al mundo,
nuestra fe.
Deuteronomio 7.9-10
Conoce, pues, que Jehová tu Dios
es Dios, Dios fiel, que guarda el
pacto y la misericordia a los que le
aman y guardan sus mandamientos,
hasta mil generaciones;
y que el pago en persona al que
le aborrece, destruyéndolo; y no se
demora con el que le odia, en persona
le dará el pago.
1Samuel 2.2-3,7
No hay santo como Jehová;
Porque no hay ninguno fuera de
ti,
Y no hay refugio como el Dios
nuestro.
No multipliquéis palabras de
grandeza y altanería;
Cesen las palabras arrogantes de
nuestra boca;
Porque el Dios de todo saber es
Jehová,
Y a él toca el pesar de las acciones.
Jehová empobrece, y él enrique-
ce;
Abate, y enaltece.
Romanos 6.16,
¿No sabéis que si os sometéis a
alguien como esclavos para obede-
cerle, sois esclavos de aquel a quien
obedecéis, sea del pecado para muerte,
o sea de la obediencia para justi-
cia?
2corintios 4.5-6 : Génesis 1.3
Porque no nos predicamos a noso-
tros mismos, sino a Jesucristo como
Señor, y a nosotros como vuestros
siervos por amor de Jesús.
Porque Dios, que mandó que de
las tinieblas resplandeciese la luz,
es el que resplandeció en nuestros
corazones, para iluminación del cono-
cimiento de la gloria de Dios en la
faz de Jesucristo.
Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.
1Pedro 4.14-17
Si sois vituperados por el nom-
bre de Cristo, sois bienaventurados,
porque el glorioso Espíritu de Dios
reposa sobre vosotros. Ciertamente,
de parte de ellos, él es blasfemado,
pero por vosotros es glorificado.
Así que, ninguno de vosotros pa-
dezca como homicida, o ladrón, o
malhechor, o por entrometerse en lo
ajeno;
pero si alguno padece como cristia-
no, no se avergüence, sino glorifique
a Dios por ello.
Porque es tiempo de que el juicio
comience por la casa de Dios; y si
primero comienza por nosotros, ¿cuál
será el fin de aquellos que no obede-
cen al evangelio de Dios?
Deuteronomio 4.3-4
Vuestros ojos vieron lo que hizo Je-
hová con motivo de Baal-peor; que a
todo hombre que fue en pos de Baal-
peor destruyó Jehová tu Dios de en
medio de ti.
Mas vosotros que seguisteis a Je-
hová vuestro Dios, todos estáis vivos
hoy.
Job 15.6,
Tu boca te condenara, y no yo;
Y tus labios testificarán contra
ti.
Salmos 145.1-3
Te exaltaré, mi Dios, mi Rey,
Y bendeciré tu nombre eter-
namente y para siempre.
Cada día te bendeciré,
Y alabaré tu nombre eternamente
y para siempre.
Grande es Jehová, y digno de su-
prema alabanza;
Y su grandeza es inescrutable.
Isaìas 50.4-7
Jehová el Señor me dio lengua de
sabios para saber hablar palabras al
cansado; despertará mañana tras
mañana, despertara mi oído para que
oiga como los sabios.
Jehová el Señor me abrió el oído,
y yo no fui rebelde, ni me volví
atrás.
Di mi cuerpo a los heridores, y mis
mejillas a los que me mesaban la bar-
ba; no escondí mi rostro de injurias
y de esputo.
¨Porque Jehová el Señor me ayudará,
por tanto no me avergoncé; por eso
puse mi rostro como un pedernal, y
se que no seré avergonzado.
Hebreos 6.4-6
Porque es imposible que los que una
vez fueron iluminados y gustaron del
don celestial, y fueron hechos partici-
pes del Espíritu Santo,
y así mismo gustaron de la buena
palabra de Dios y los poderes del siglo
venidero,
y recayeron, sean otra vez renova-
dos para arrepentimiento, crucificando
de nuevo para sí mismo al Hijo de
Dios y exponiéndole a vituperios.
Deuteronomio 8.11,19-20
Cuídate de no olvidarte de Jehová
tu Dios, para cumplir sus manda-
mientos, sus decretos y sus estatutos
que yo te ordeno hoy;
Mas si llegares a olvidarte de Je-
hová tu Dios y anduvieres en pos de
dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos
te inclinares, yo lo afirmo hoy contra
vosotros, que de cierto pereceréis.
Como las naciones que Jehová
destruirá delante de vosotros, así
pereceréis, por cuanto no habréis
atendido a la voz de Jehová vuestro
Dios.
Hageo 2.8,
Mía es la plata, y mío es el oro,
dice Jehová de los ejércitos.
Mateo 25.31,34-36,41-43,46 : Daniel 12.2
Cuando el hijo del Hombre venga
en su gloria, y todos los santos àn-
geles con él, entonces se sentará en su
trono de gloria.
Entonces el Rey dirá a los de su
derecha: Venid, benditos de mi Padre,
heredad el reino preparados para voso-
tros desde la fundación del mundo.
Porque tuve hambre, y me disteis
de comer; tuve sed, y me disteis de
beber; fui forastero, y me recogis-
teis;
estuve desnudo, y me cubristeis;
enfermo, y me visitasteis; en la cárcel,
y vinisteis a mí.
Entonces dirá también a los de la
izquierda: Apartaos de mí, malditos,
al fuego eterno preparado para el
diablo y sus àngeles.
Porque tuve hambre, y no me disteis
de comer; tuve sed, y no me disteis de
beber;
fui forastero, y no me recogisteis;
estuve desnudo, y no me cubristeis;
enfermo, y en la cárcel, y no me
visitasteis.
E iràn éstos al castigo eterno, y
los justos a la vida eterna.
Y muchos de los que duermen en el
polvo de la tierra serán despertados,
unos para vida eterna, y otros para
vergüenza y confusión perpetua.
Lucas 8.17 : Mateo 10.26 : Lucas 12.2
Porque nada hay oculto, que no
haya de ser manifestado; ni escondido,
que no haya de ser conocido, y de
salir a la luz.
Así que, no los temáis; porque
nada hay encubierto, que no haya de
ser manifestado; ni oculto, que no
haya de saberse.
Porque nada hay encubierto, que
no haya de descubrirse; ni oculto,
que no haya de saberse.
Juan 12.46,48
Yo, la luz, he venido al mundo,
para que todo aquel que cree en mí
no permanezca en tinieblas.
El que me rechaza, y no recibe mis
palabras, tiene quien le juzgue; la
palabra que he hablado, ella le juz-
gará en el día postrero.
Éxodo 15.2 : Salmos 118.14 : Isaìas 12.2
Jehová es mi fortaleza y mi cán-
tico,
Y ha sido mi salvación.
Este es mi Dios, y lo alabaré;
Dios de mi padre, y lo enalteceré.
Mi fortaleza y mi cántico es JAH,
Y él me ha sido por salvación.
He aquí Dios es salvación mía; me
aseguraré y no temeré; porque mi
fortaleza y mi canción es JAH Jeho-
vá, quien ha sido salvación para mí.
Job 8.5-6
Si tú de mañana buscares a Dios,
y rogares al Todopoderoso;
Si fueres limpio y recto,
Ciertamente luego se despertará
por ti,
Y hará próspera la morada de tu
justicia.
Jeremías 32.27,
He aquí que yo soy Jehová, Dios
de toda carne; ¿habrá algo que sea
difícil para mí?
Romanos 8.31,34
¿Qué, pues, diremos a esto? Si
Dios es por nosotros, ¿quién contra
nosotros?
El que no escatimo ni a su propio
Hijo, sino que lo entregó por todos
nosotros, ¿cómo no nos dará tam-
bién con él todas las cosas?
¿Quién acusará a los escogidos de
Dios? Dios es el que justifica.
¿Quién es el que condenará? Cris-
to es el que murió; más aun, el que
también resucitó, el que además está
a la diestra de Dios, el que también
intercede por nosotros.
Salmos 50.14-15,23
Sacrifica a Dios alabanza,
Y paga tus votos al Altísimo;
E invócame en el día de la agnus-
tia;
Te libraré, y tú me honrarás.
El que sacrifica alabanza me hon-
rará;
Y al que ordenare su camino,
Le mostraré la salvación de Dios.
Jeremías 10.6,7,12,13
No hay semejante a ti, oh Jehová;
grande eres tú, y grande tu nombre
en poderío.
¿Quién no te temerá, oh Rey de las
naciones? Porque a ti es debido el
temor; porque entre todos los sabios
de las naciones y en todos sus reinos,
no hay semejante a ti.
El que hizo la tierra con su poder,
el que puso en orden el mundo con
su saber, y extendió los cielos con su
sabiduría;
a su voz se produce muchedumbre
de aguas en el cielo, y hace subir las
nubes de lo postrero de la tierra;
hace los relámpagos con la lluvia, y
saca el viento de sus depósitos.
Santiago 5.15-16,19-20 : Proverbios 10.12,
Y la oración de fe salvará al en-
fermo, y el Señor lo levantará; y si
hubiere cometido pecados, le serán
perdonados.
Confesaos vuestras ofensas unos
a otros, y orad unos por otros, para
que seáis sanados. La oración eficaz
del justo puede mucho.
Hermanos, si algunos de entre
vosotros se ha extraviado de la ver-
dad, y alguno le hace volver,
sepa que el que haga volver al
pecador del error de su camino, sal-
vará de muerte un alma, y cubrirá
multitud de pecados.
El odio despierta rencillas;
Pero el amor cubrirà todas las
faltas.
Salmos 101.6
Mis ojos pondré en los fieles de la
tierra, para que estén conmigo;
El que ande en el camino de la
perfección, éste me servirá.
Juan 15.7,12 : 1Juan 3.23 : 2Juan 5
Si permanecéis en mí, y mis palabras
permanecen en vosotros, pedid todo
lo que queréis, y os será hecho.
Este es mi mandamiento: Que os
améis unos a otros, como yo os he
amado.
Hermanos míos, no os extrañéis
si el mundo os aborrece.
Y ahora te ruego, señora, no como
escribiéndote un nuevo mandamiento,
sino el que hemos tenido desde el
principio, que nos amemos unos a
otros.
Deuteronomio 11.13-18,26-28
Si obedeciereis cuidadosamente a
mis mandamientos que yo os prescribo
hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y
sirviéndole con todo vuestro corazón,
y con toda vuestra alma,
Yo daré la lluvia de vuestra tierra a
su tiempo, la temprana y la tardía; y
recogerá tu grano, tu vino y tu aceite.
Daré también hierba en tu campo
para tus ganados; y comerás, y te
saciarás.
Guardaos, pues, que vuestro cora-
zón no se infatúe, y os apartéis y sir-
váis a dioses ajenos, y os inclinéis a
ellos;
Y se encienda el furor de Jehová
sobre vosotros, y cierre los cielos, y no
haya lluvia, ni la tierra dé su fruto, y
perezcáis pronto de la buena tierra que
os da Jehová.
Por tanto, pondréis estas mis pala-
bras en vuestro corazón y en vuestra
alma, y las ataréis como señal en vues-
tra mano, y serán por frontales entre
vuestros ojos.
He aquí, yo pongo hoy delante de
vosotros la bendición y la maldición:
la bendición, si oyereis los manda-
mientos de Jehová vuestro Dios, que
os prescribo hoy,
y la maldición, si no oyereis los
mandamientos de Jehová vuestro Dios,
y os apartareis del camino que yo os
ordeno hoy, para ir en pos de dioses
ajenos que no habéis conocido.
Deuteronomio 32.18,28-29
De la Roca que te creó te olvi-
daste;
Te has olvidado de Dios tu crea-
dor.
Porque son nación privada de
consejos,
Y no hay en ellos entendimiento.
¡Ojalá fueran sabios, que com-
prendieran esto,
Y se dieran cuenta del fin que
les espera!
Salmos 59.9,10,17
A causa del poder del enemigo
esperaré en ti,
Porque Dios es mi defensa.
El Dios de mi misericordia irá
delante de mí;
Dios hará que vea en mis enemigos
mi deseo.
Porque has sido mi amparo
Y refugio en el día de mi angustia.
Fortaleza mía, a tí cantaré;
Porque eres, oh Dios, mi refugio,
el Dios de mi misericordia.
Miqueas 4.5,
Aunque todos los pueblos anden
cada uno en el nombre de su dios,
nosotros con todo andaremos en el
nombre de Jehová nuestro Dios eter-
namente y para siempre.
Mateo 8.12 : Lucas 13.28
mas los hijos del reino serán echa-
dos a las tinieblas de afuera; allí será
el lloro y el crujir de dientes.
Allí será el llanto y el crujir de
dientes, cuando veáis a Abraham, a
Isaac, a Jacob y a todos los profetas
en el reino de Dios, y vosotros estéis
excluidos.
Mateo 13.49-50
Así será al fin del siglo: saldrán
los àngeles, y apartarán a los malos
de entre los justos,
y los echarán en el horno de fuego;
allí será el lloro y el crujir de dientes.
Romanos 7.8-11, 15 : Gàlatas 5.17,
Mas el pecado, tomando ocasión
por el mandamiento, produjo en mí
toda codicia; porque sin la ley el pe-
cado está muerto.
Y yo sin la ley vivía en un tiempo;
pero venido el mandamiento, el pe-
cado revivió y yo morí.
Y hallé que el mismo mandamiento
que era para vida, a mi me resultó
para muerte;
porque el pecado, tomando oca-
sión por el mandamiento, me engañó,
y por él me mató.
Porque el deseo de la carne es
contra el Espíritu, y el del Espíritu
es contra la carne; y estos se oponen
entre sí, para que no hagáis lo que
quisiereis.
1Pedro 3.13-17
¿Y quien es aquel que os podrá
hacer daño, si vosotros seguís el
bien?
Mas también si alguna cosa pade-
céis por causa de la justicia, bien-
aventurado sois. Por tanto, no os
amedrentéis por temor de ellos, ni
os conturbéis,
sino santificad a Dios el Señor en
vuestros corazones, y estad siempre
preparados para presentar defensa con
mansedumbre y reverencia ante todo
el que os demande razón de la espe-
ranza que hay en vosotros;
teniendo buena conciencia, para
que en los que murmuran de vosotros
como de malhechores, sean avergon-
zados los que calumnian vuestra
conducta en Cristo.
Porque mejor es que padezcáis
haciendo el bien, si la voluntad de
Dios así lo quiere, que haciendo el
mal.
1Juan 5.4,
Porque todo lo que es nacido de
Dios vence al mundo; y esta es la
victoria que ha vencido al mundo,
nuestra fe.
Deuteronomio 7.9-10
Conoce, pues, que Jehová tu Dios
es Dios, Dios fiel, que guarda el
pacto y la misericordia a los que le
aman y guardan sus mandamientos,
hasta mil generaciones;
y que el pago en persona al que
le aborrece, destruyéndolo; y no se
demora con el que le odia, en persona
le dará el pago.
1Samuel 2.2-3,7
No hay santo como Jehová;
Porque no hay ninguno fuera de
ti,
Y no hay refugio como el Dios
nuestro.
No multipliquéis palabras de
grandeza y altanería;
Cesen las palabras arrogantes de
nuestra boca;
Porque el Dios de todo saber es
Jehová,
Y a él toca el pesar de las acciones.
Jehová empobrece, y él enrique-
ce;
Abate, y enaltece.
Romanos 6.16,
¿No sabéis que si os sometéis a
alguien como esclavos para obede-
cerle, sois esclavos de aquel a quien
obedecéis, sea del pecado para muerte,
o sea de la obediencia para justi-
cia?
2corintios 4.5-6 : Génesis 1.3
Porque no nos predicamos a noso-
tros mismos, sino a Jesucristo como
Señor, y a nosotros como vuestros
siervos por amor de Jesús.
Porque Dios, que mandó que de
las tinieblas resplandeciese la luz,
es el que resplandeció en nuestros
corazones, para iluminación del cono-
cimiento de la gloria de Dios en la
faz de Jesucristo.
Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.
1Pedro 4.14-17
Si sois vituperados por el nom-
bre de Cristo, sois bienaventurados,
porque el glorioso Espíritu de Dios
reposa sobre vosotros. Ciertamente,
de parte de ellos, él es blasfemado,
pero por vosotros es glorificado.
Así que, ninguno de vosotros pa-
dezca como homicida, o ladrón, o
malhechor, o por entrometerse en lo
ajeno;
pero si alguno padece como cristia-
no, no se avergüence, sino glorifique
a Dios por ello.
Porque es tiempo de que el juicio
comience por la casa de Dios; y si
primero comienza por nosotros, ¿cuál
será el fin de aquellos que no obede-
cen al evangelio de Dios?
Deuteronomio 4.3-4
Vuestros ojos vieron lo que hizo Je-
hová con motivo de Baal-peor; que a
todo hombre que fue en pos de Baal-
peor destruyó Jehová tu Dios de en
medio de ti.
Mas vosotros que seguisteis a Je-
hová vuestro Dios, todos estáis vivos
hoy.
Job 15.6,
Tu boca te condenara, y no yo;
Y tus labios testificarán contra
ti.
Salmos 145.1-3
Te exaltaré, mi Dios, mi Rey,
Y bendeciré tu nombre eter-
namente y para siempre.
Cada día te bendeciré,
Y alabaré tu nombre eternamente
y para siempre.
Grande es Jehová, y digno de su-
prema alabanza;
Y su grandeza es inescrutable.
Isaìas 50.4-7
Jehová el Señor me dio lengua de
sabios para saber hablar palabras al
cansado; despertará mañana tras
mañana, despertara mi oído para que
oiga como los sabios.
Jehová el Señor me abrió el oído,
y yo no fui rebelde, ni me volví
atrás.
Di mi cuerpo a los heridores, y mis
mejillas a los que me mesaban la bar-
ba; no escondí mi rostro de injurias
y de esputo.
¨Porque Jehová el Señor me ayudará,
por tanto no me avergoncé; por eso
puse mi rostro como un pedernal, y
se que no seré avergonzado.
Hebreos 6.4-6
Porque es imposible que los que una
vez fueron iluminados y gustaron del
don celestial, y fueron hechos partici-
pes del Espíritu Santo,
y así mismo gustaron de la buena
palabra de Dios y los poderes del siglo
venidero,
y recayeron, sean otra vez renova-
dos para arrepentimiento, crucificando
de nuevo para sí mismo al Hijo de
Dios y exponiéndole a vituperios.
Deuteronomio 8.11,19-20
Cuídate de no olvidarte de Jehová
tu Dios, para cumplir sus manda-
mientos, sus decretos y sus estatutos
que yo te ordeno hoy;
Mas si llegares a olvidarte de Je-
hová tu Dios y anduvieres en pos de
dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos
te inclinares, yo lo afirmo hoy contra
vosotros, que de cierto pereceréis.
Como las naciones que Jehová
destruirá delante de vosotros, así
pereceréis, por cuanto no habréis
atendido a la voz de Jehová vuestro
Dios.
Hageo 2.8,
Mía es la plata, y mío es el oro,
dice Jehová de los ejércitos.
Mateo 25.31,34-36,41-43,46 : Daniel 12.2
Cuando el hijo del Hombre venga
en su gloria, y todos los santos àn-
geles con él, entonces se sentará en su
trono de gloria.
Entonces el Rey dirá a los de su
derecha: Venid, benditos de mi Padre,
heredad el reino preparados para voso-
tros desde la fundación del mundo.
Porque tuve hambre, y me disteis
de comer; tuve sed, y me disteis de
beber; fui forastero, y me recogis-
teis;
estuve desnudo, y me cubristeis;
enfermo, y me visitasteis; en la cárcel,
y vinisteis a mí.
Entonces dirá también a los de la
izquierda: Apartaos de mí, malditos,
al fuego eterno preparado para el
diablo y sus àngeles.
Porque tuve hambre, y no me disteis
de comer; tuve sed, y no me disteis de
beber;
fui forastero, y no me recogisteis;
estuve desnudo, y no me cubristeis;
enfermo, y en la cárcel, y no me
visitasteis.
E iràn éstos al castigo eterno, y
los justos a la vida eterna.
Y muchos de los que duermen en el
polvo de la tierra serán despertados,
unos para vida eterna, y otros para
vergüenza y confusión perpetua.
Lucas 8.17 : Mateo 10.26 : Lucas 12.2
Porque nada hay oculto, que no
haya de ser manifestado; ni escondido,
que no haya de ser conocido, y de
salir a la luz.
Así que, no los temáis; porque
nada hay encubierto, que no haya de
ser manifestado; ni oculto, que no
haya de saberse.
Porque nada hay encubierto, que
no haya de descubrirse; ni oculto,
que no haya de saberse.
Juan 12.46,48
Yo, la luz, he venido al mundo,
para que todo aquel que cree en mí
no permanezca en tinieblas.
El que me rechaza, y no recibe mis
palabras, tiene quien le juzgue; la
palabra que he hablado, ella le juz-
gará en el día postrero.
Éxodo 15.2 : Salmos 118.14 : Isaìas 12.2
Jehová es mi fortaleza y mi cán-
tico,
Y ha sido mi salvación.
Este es mi Dios, y lo alabaré;
Dios de mi padre, y lo enalteceré.
Mi fortaleza y mi cántico es JAH,
Y él me ha sido por salvación.
He aquí Dios es salvación mía; me
aseguraré y no temeré; porque mi
fortaleza y mi canción es JAH Jeho-
vá, quien ha sido salvación para mí.
Job 8.5-6
Si tú de mañana buscares a Dios,
y rogares al Todopoderoso;
Si fueres limpio y recto,
Ciertamente luego se despertará
por ti,
Y hará próspera la morada de tu
justicia.
Jeremías 32.27,
He aquí que yo soy Jehová, Dios
de toda carne; ¿habrá algo que sea
difícil para mí?
Romanos 8.31,34
¿Qué, pues, diremos a esto? Si
Dios es por nosotros, ¿quién contra
nosotros?
El que no escatimo ni a su propio
Hijo, sino que lo entregó por todos
nosotros, ¿cómo no nos dará tam-
bién con él todas las cosas?
¿Quién acusará a los escogidos de
Dios? Dios es el que justifica.
¿Quién es el que condenará? Cris-
to es el que murió; más aun, el que
también resucitó, el que además está
a la diestra de Dios, el que también
intercede por nosotros.
Salmos 50.14-15,23
Sacrifica a Dios alabanza,
Y paga tus votos al Altísimo;
E invócame en el día de la agnus-
tia;
Te libraré, y tú me honrarás.
El que sacrifica alabanza me hon-
rará;
Y al que ordenare su camino,
Le mostraré la salvación de Dios.
Jeremías 10.6,7,12,13
No hay semejante a ti, oh Jehová;
grande eres tú, y grande tu nombre
en poderío.
¿Quién no te temerá, oh Rey de las
naciones? Porque a ti es debido el
temor; porque entre todos los sabios
de las naciones y en todos sus reinos,
no hay semejante a ti.
El que hizo la tierra con su poder,
el que puso en orden el mundo con
su saber, y extendió los cielos con su
sabiduría;
a su voz se produce muchedumbre
de aguas en el cielo, y hace subir las
nubes de lo postrero de la tierra;
hace los relámpagos con la lluvia, y
saca el viento de sus depósitos.
Santiago 5.15-16,19-20 : Proverbios 10.12,
Y la oración de fe salvará al en-
fermo, y el Señor lo levantará; y si
hubiere cometido pecados, le serán
perdonados.
Confesaos vuestras ofensas unos
a otros, y orad unos por otros, para
que seáis sanados. La oración eficaz
del justo puede mucho.
Hermanos, si algunos de entre
vosotros se ha extraviado de la ver-
dad, y alguno le hace volver,
sepa que el que haga volver al
pecador del error de su camino, sal-
vará de muerte un alma, y cubrirá
multitud de pecados.
El odio despierta rencillas;
Pero el amor cubrirà todas las
faltas.
Ojalá todo el pueblo de Jehová fuese profeta, y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos.
Con Referencia: REINA VALERA
Levíticos 18.19,20 : Levíticos 20.10
Y no llegarás a la mujer para des-
cubrir su desnudez mientras esté en
su impureza menstrual.
Además, no tendrás acto carnal
con la mujer de tu prójimo, contami-
nándote con ella.
Si un hombre cometiere adulterio
con la mujer de su prójimo, el adul-
tero y la adúltera indefectiblemente
serán muertos.
Deuteronomio 15.7-8 : Levíticos 25.35
Cuando haya en medio de ti menes-
teroso de alguno de tus hermanos en
alguna de tus ciudades, en la tierra que
Jehová tu Dios te da, no endurecerás
tu corazón, ni cerrarás tu mano con-
tra tu hermano pobre.
sino abrirás a él tu mano liberal-
mente, y en efecto le prestarás lo que
necesite.
Y cuando tu hermano empobre-
ciere y se acogiere a ti, tú lo ampara-
rás; como forastero y extranjero vivirá
contigo.
Zacarías 7.9-13
Así habló Jehová de los ejércitos,
diciendo: Juzgad conforme a la ver-
dad, y haced misericordia y piedad
cada cual con su hermano;
no oprimáis a la viuda, al huér-
fano, al extranjero ni al pobre; ni
ninguno piense mal en su corazón
contra su hermano.
Pero no quisieron escuchar, antes
volvieron la espalda, y taparon sus
oídos para no oir;
y pusieron su corazón como dia-
mante, para no oir la ley ni las pala-
bras que Jehová de los ejércitos en-
viaba por su Espíritu, por medio de
los profetas primeros; vino por tanto,
gran enojo de parte de Jehová de los
ejércitos.
Y aconteció que así como él cla-
mo, y no escucharon, también ellos
clamaron, y yo no escuche, dice Jeho-
vá de los ejércitos;
Romanos 3.19-20 : Salmos 143.2 : Gàlatas 2.16
Pero sabemos que todo lo que la
ley dice, lo dice a los que están bajo
la ley, para que toda boca se cierre y
todo el mundo quede bajo el juicio de
Dios;
ya que por las obras de la ley nin-
gún ser humano será justificado de-
lante de él; porque por medio de la
ley es el conocimiento del pecado.
Porque ha perseguido el enemigo
mi alma;
Ha postrado en tierra mi vida;
Me ha hecho habitar en tinieblas
como los ya muertos.
Sabiendo que el hombre no es
justificado por las obras de la ley,
sino por la fe de Jesucristo, nosotros
también hemos creído en Jesucristo,
para ser justificados por la fe de Cris-
to y no por la obras de la ley, por
cuanto por las obras de la ley na-
die será justificado.
1Corintios 6.18
Huid de la fornicaciòn. Cualquier
otro pecado que el hombre cometa,
está fuera del cuerpo; mas el que for-
nica, contra su propio cuerpo peca.
2Corintios 2.17
Pues no somos como muchos, que
medran falsificando la palabra de
Dios, sino que con sinceridad, como
de parte de Dios, y delante de Dios,
hablamos en Cristo.
Efesios 3.20-21
Y a Aquel que es poderoso para
hacer todas las cosas mucho más
abundantemente de lo que pedimos o
entendemos, según el poder que actúa
en nosotros,
a él sea la gloria en la iglesia en Cristo
Jesús por todas las edades, por los
siglos de los siglos. Amén.
Isaìas 58.5-11
¿Es tal el ayuno que yo escogí, que
de día aflija el hombre su alma, que
incline su cabeza como junco, y haga
cama de cilicio y de ceniza? ¿Llama-
réis esto ayuno, y día agradable a Je-
hová?
¿No es más bien el ayuno que yo
escogí, desatar las ligaduras de impie-
dad, soltar las cargas de opresión,
y dejar ir libres a los quebrantados, y
que rompáis todo yugo?
¿No es que partas tu pan con el
hambriento, y a los pobres errantes
albergues en casa; que cuando veas al
desnudo, lo cubras, y no te escondas
de tu hermano?
Entonces nacerá tu luz como el
alba, y tu salvación se dejará ver pron-
to; e irá tu justicia delante de ti, y la
gloria de Jehová será tu retaguardia.
Entonces invocarás, y te oirá Je-
hová; clamarás, y dirá él: Heme aquí.
Si quitares de en medio de ti el yugo, el
dedo amenazador, y el hablar vanidad;
y si dieres tu pan al hambriento, y
saciares al alma afligida, en las tinie-
blas nacerá tu luz, y tu oscuridad
será como el mediodía.
Jehová te pastoreará siempre, y en
las sequías saciarás tu alma, y dará
vigor a tus huesos; y serás como
huerto de riego, y como manantial de
aguas, cuyas nunca faltan.
Oseas 14.9
¿Quién es sabio para que entienda
esto, y prudente para que lo sepa?
Porque los caminos de Jehová son
rectos, y los justos andarán por ellos;
mas los rebeldes caerán en ellos.
Mateo 10.41-12
El que recibe a un profeta por
cuanto es profeta, recompensa de
profeta recibirá; y el que recibe a un
justo por cuanto es justo, recompensa
de justo recibirá.
Y cualquiera que dé a uno de estos
pequeñitos un vaso de agua fría
solamente, por cuanto es discípulo, de
cierto os digo que no perderá su
recompensa.
Romanos 15.1-2
Así que, los que somos fuertes
debemos soportar las flaquezas
de los débiles, y no agradarnos a noso-
tros mismo.
Cada uno de nosotros agrade a su
prójimo en lo que es bueno, para
edificación.
Gàlatas 1.8,10
Mas si aun nosotros, o un ángel del
cielo, os anunciare otro evangelio
diferente del que os hemos anunciado,
sea anatema.
Pues, ¿busco ahora el favor de los
hombres, o el de Dios? ¿O trato de
agradar a los hombres? Pues si toda-
vía agradara a los hombres, no seria
siervo de Cristo.
Efesios 5.5,6,7,11
Porque sabéis esto, que ningún
fornicario, o inmundo, o avaro, que
es idolatra, tiene herencia en el reino
de Cristo y de Dios.
Nadie os engañe con palabras vanas,
porque por estas cosas viene la ira de
Dios sobre los hijos de desobediencias.
No seáis, pues, participe con ellos.
Y no participéis en las obras in-
fructuosas de las tinieblas, sino más
bien reprendedlas;
Santiago 2.15-17,19
Y si un hermano o una hermana
están desnudo, y tienen necesidad del
mantenimiento de cada día,
y algunos de vosotros les dice: Id
en paz, calentaos y saciaos, pero no
les dais las cosas que son necesarias
para el cuerpo, ¿de que aprovecha?
Así también la fe, si no tiene obras,
es muerta en si misma.
Tú crees que Dios es uno; bien
haces. También los demonios creen,
y tiemblan.
1Juan 2.22,28
¿Quién es mentiroso, sino el que
niega que Jesús es el Cristo? Este
es el anticristo, el que niega al Padre y
al Hijo.
Y ahora, hijitos, permaneced en él,
para que cuando se manifieste, tenga-
mos confianza, para que en su venida
no nos alejemos de él avergonzados.
Levíticos 20.6,10,13,17,24,27
Y la persona que atendiere a encan-
tadores o adivinos, para prostituirse
tras de ellos, yo pondré mi rostro
contra la tal persona, y la cortaré de
entre su pueblo.
Si un hombre cometiere adulterio
con la mujer de su prójimo, el adúl-
tero y la adúltera indefectiblemente
serán muertos.
Si alguno se ayuntare con varón
como con mujer, abominación hicie-
ron; ambos han de ser muertos; sobre
ellos será su sangre.
Si alguno tomare a su hermana,
hija de su padre o hija de su madre,
y viere su desnudez, y ella viere la
suya, es cosa execrable; por tanto
serán muertos a ojos de de los hijos de
su pueblo; descubrió la desnudez de
su hermnana; su pecado llevará.
Y el que tomaré la mujer de su
hermano, comete inmundita; la des-
nudez de su hermano descubrió; sin
hijos serán.
Y el hombre o la mujer que evo-
care espíritu de muertos o se entre-
gare a la adivinación, ha de morir;
serán apedreados; su sangre será
sobre ellos.
Deuteronomio 16.19 : Éxodo 23.6-8 : Levítico 19.15
No tuerzas el derecho; no hagas
acepción de personas, ni tomes so-
borno; porque el soborno ciega los
ojos de los sabios, y pervierte las pa-
labras de los justos.
No pervertirá el derecho de tu
mendigo en su pleito.
De palabra de mentira te alejarás,
y no matarás al inocente y justo;
porque yo no justificaré al impío.
No recibirás presente; porque el
presente ciega a los que ven, y pervierte
las palabras de los justos.
No haràs injusticia en el juicio, ni
favoreciendo al pobre ni complaciendo
al grande; con justicia juzgarás a tu
prójimo.
Salmos 135.5-6
Porque yo sé que Jehová es grande,
Y el Señor nuestro, mayor que
todos los dioses.
Todo lo que Jehová quiere, lo
hace,
En los cielos y en la tierra, en los
mares y en todos lo abismos.
Jeremías 20.10,11,13
Porque oí la murmuración de
muchos, temor de todas partes: De-
nunciad, denunciémosle. Todos mis
amigos miraban si claudicaría. Quizá
se engañará, decían, y prevalecemos
contra él, y tomaremos de él nuestra
venganza.
Mas Jehová está conmigo como
poderoso gigante; por tanto, los que
me persiguen tropezarán, y no preva-
lecerán; serán avergonzados en gran
manera, porque no prosperarán; ten-
drán perpetua confusión que jamás
será olvidada.
Cantad a Jehová, load a Jehová;
porque ha librado el alma del pobre
de mano de los malignos.
Mateo 7.15
Guardaos de los falsos profetas,
que vienen a vosotros con vestidos de
ovejas, pero por dentro son lobos
rapaces.
1Corintios 9.16,17,18
Pues si anuncio el evangelio, no
tengo porque gloriarme; porque me
es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si
no anunciare el evangelio!
Por lo cual, si lo hago de buena
voluntad, recompensa tendré; pero si
de mala voluntad, la comisión me ha
sido encomendada.
¿Cuál, pues, es mi galardón? Que
predicando el evangelio, presente gra-
tuitamente el evangelio de Cristo, para
no abusar de mi derecho en el evan-
gelio
Filipenses 4.12,13,19
Sé vivir humildemente, y sé tener
abundancia; en todo y por todo estoy
enseñado, así para estar saciado como
para tener hambre, así para tener
abundancia como para padecer necesi-
dad.
Todo lo puedo en Cristo que me
fortalece.
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que
os falta conforme a sus riquezas en
gloria en Cristo Jesús.
Eclesiastés 11.10
Quita, pues, de tu corazón el enojo,
y aparta de tu carne el mal; porque
la adolescencia y la juventud son vani-
dad.
Jeremías 23.16,29,30,32
Así ha dicho Jehová de los ejérci-
tos: No escuchéis las palabras de los
profetas que os profetizan; os ali-
mentan con vanas esperanzas; hablan
visión de su propio corazón, no de la
boca de Jehová.
¿No es mi palabra como fuego,
dice Jehová, y como martillo que que-
branta piedra?
Por tanto, he aquí que yo estoy
contra los profetas, dice Jehová, que
hurtan mis palabras cada uno de su
más cercano.
He aquí, dice Jehová, yo estoy con-
tra los que profetizan sueños mentiro-
sos, y los cuentan, y hacen errar a mi
pueblo con sus mentiras y con sus
lisonjas,, y yo no los envié ni les man-
dé; y ningún provecho hicieron a este
pueblo, dice Jehová.
Ezequiel 33.15,16,18,19
si el impío restituyere la prenda,
devolviere lo que hubiere robado, y
caminare en los estatutos de la vida,
no haciendo iniquidad, vivirá cierta-
mente y no morirá.
No se le recordará ninguno de sus
pecados que había cometido; hizo
según el derecho y la justicia; vivirá
ciertamente.
Cuando el justo se apartare de su
justicia, e hiciere iniquidad, morirá
por ello.
Y cuando el impío se apartare de
su impiedad, e hiciere según el dere-
cho y la justicia, vivirá por ello.
Mateo 11.28
Venid a mí todos los que estáis
trabajados y cargados, y yo os haré
descansar.
Romanos 4.13,20-22
Porque no por la ley fue dada a
Abraham o a su descendencia la
promesa de que sería heredero del
mundo, sino por la justicia de la fe.
Tampoco dudó, por incredulidad,
de la promesa de Dios, sino que se
fortaleció en fe, dando gloria a Dios,
plenamente convencido de que era
también poderoso para hacer todo lo
que había prometido;
por lo cual también su fe le fue
contada por justicia.
Gàlatas 3.20-22
Y el mediador no lo es de uno
solo; pero Dios es uno.
¿Luego la ley es contraria a las
promesas de Dios? En ninguna ma-
nera; porque si la ley dada pudiera
vivificar, la justicia fuera verdara-
mente por la ley.
Mas la escritura lo encerró todo
bajo pecado, para que la promesa que
es por la fe en Jesucristo fuese dada a
los creyentes.
Isaìas 56.1-2
Así dijo Jehová: Guardad de-
recho, y haced justicia; porque
cercana está mi salvación para venir,
y mi justicia para manifestarse.
Bienaventurado el hombre que hace
esto, y el hijo del hombre que lo abra-
za; que guarda el día de reposo para
no profanarlo, y que guarda su mano
de hacer todo mal.
Malaquías 3.8,10-11 :Levíticos 27.30 : Deuteronomio 12.5-7
¿Robará el hombre a Dios? Pues
vosotros me habéis robado. Y dijes-
teis: ¿En qué te hemos robado? En
vuestros diezmo y ofrendas.
Traed todos los diezmos al alfolí
y haya alimento en mi casa; y pro-
badme ahora en esto, dice Jehová de
los ejércitos, si no os abriré las ven-
tanas de los cielos, y derramaré sobre
vosotros bendición hasta que sobrea-
bunde.
Reprenderé también por vosotros
al devorador, y no os destruirá el
fruto de la tierra, ni vuestra vid en
el campo será estéril, dice Jehová de
los ejércitos.
Y el diezmo de la tierra, así de la
simiente de la tierra como del fruto de
los árboles, de Jehová es; es cosa
dedicada a Jehová.
Sino que el lugar que Jehová vuestro
Dios escogiere de entre todas vuestras
tribus, para poner allí su nombre
para su habitación, ése buscaréis, y
allá iréis.
Y allí llevaréis vuestros holocaustos,
vuestros sacrificios, vuestros diezmos,
y la ofrenda elevada de vuestras ma-
nos, vuestros votos, vuestras ofrendas
voluntarias, y las primicias de vuestras
vacas y de vuestras ovejas;
y comeréis allí delante de Jehová
vuestro Dios, y os alegraréis, vosotros
y vuestras familias, en toda obra de
vuestras manos en la cual Jehová tu
Dios te hubiere bendecido.
Lucas 15.10
Así os digo que hay gozo delante
de los àngeles de Dios por un pecador
que se arrepiente.
Salmos 111.10 : Job 28.28 : Proverbios 1.7; 9.10
El principio de la sabiduría es el
temor de Jehová:
Buen entendimiento tienen todos
los que practican sus manda-
mientos;
Su loor permanece para siempre.
Y dijo al hombre:
He aquí que el temor del Señor
es la sabiduría,
Y el apartarse del mal, la inteli-
gencia.
El principio de la sabiduría es el
temor de Jehová;
los insensatos desprecian la sabi-
duría y la enseñanza.
El temor de Jehová es el principio
de la sabiduría,
Y el conocimiento del Santísimo es
la inteligencia.
Eclesiastés 8.12-13
Aunque el pecador haga mal cien
veces, y prolongue sus días, con todo
yo también sé que les irá bien a los
que a Dios temen, los que temen ante
su presencia;
y que no le irá bien al impío, ni le
serán prolongados los días, que son
como sombra; por cuanto no teme
delante de la presencia de Dios.
Salmos 125.1,4-5
Los que confían en Jehová
son como el monte de Sion,
Que no se mueve, sino que per-
manece para siempre.
Haz bien, oh Jehová, a los buenos,
Y a los que son rectos en su
corazón.
Mas a los que se apartan tras sus
perversidades,
Jehová los llevará con los que ha-
cen iniquidad;
Paz sea sobre Israel.
Isaìas 25.1,4-5
Jehová, tú eres mi Dios; te
exaltaré, alabaré tu nombre,
porque has hecho maravillas; tus con-
sejos antiguos son verdad y firmeza.
Porque fuiste fortaleza al pobre,
fortaleza al menesteroso en su
aflicción, refugio contra el turbión,
sombra contra el calor; porque el
ímpetu de los violentos es como tur-
bión contra el muro.
Como el calor en lugar seco, así
humillarás el orgullo de los extraños;
y como calor debajo de nube harás
marchitar el renuevo de los robustos.
Isaìas 45.20,22,24
Reuníos, y venid; juntaos todos los
sobrevivientes de entre las naciones.
No tienen conocimiento aquellos que
erigen el madero de su ídolo, y los
que ruegan a un dios que no salva.
Mirad a mí, y sed salvos, todos
los términos de la tierra, porque yo
soy Dios, y no hay más.
Y se dirá de mí: Ciertamente en
Jehová está la justicia y la fuerza; a
él vendrán, y todos los que contra él
se enardecen serán avergonzados.
Levíticos 18.19,20 : Levíticos 20.10
Y no llegarás a la mujer para des-
cubrir su desnudez mientras esté en
su impureza menstrual.
Además, no tendrás acto carnal
con la mujer de tu prójimo, contami-
nándote con ella.
Si un hombre cometiere adulterio
con la mujer de su prójimo, el adul-
tero y la adúltera indefectiblemente
serán muertos.
Deuteronomio 15.7-8 : Levíticos 25.35
Cuando haya en medio de ti menes-
teroso de alguno de tus hermanos en
alguna de tus ciudades, en la tierra que
Jehová tu Dios te da, no endurecerás
tu corazón, ni cerrarás tu mano con-
tra tu hermano pobre.
sino abrirás a él tu mano liberal-
mente, y en efecto le prestarás lo que
necesite.
Y cuando tu hermano empobre-
ciere y se acogiere a ti, tú lo ampara-
rás; como forastero y extranjero vivirá
contigo.
Zacarías 7.9-13
Así habló Jehová de los ejércitos,
diciendo: Juzgad conforme a la ver-
dad, y haced misericordia y piedad
cada cual con su hermano;
no oprimáis a la viuda, al huér-
fano, al extranjero ni al pobre; ni
ninguno piense mal en su corazón
contra su hermano.
Pero no quisieron escuchar, antes
volvieron la espalda, y taparon sus
oídos para no oir;
y pusieron su corazón como dia-
mante, para no oir la ley ni las pala-
bras que Jehová de los ejércitos en-
viaba por su Espíritu, por medio de
los profetas primeros; vino por tanto,
gran enojo de parte de Jehová de los
ejércitos.
Y aconteció que así como él cla-
mo, y no escucharon, también ellos
clamaron, y yo no escuche, dice Jeho-
vá de los ejércitos;
Romanos 3.19-20 : Salmos 143.2 : Gàlatas 2.16
Pero sabemos que todo lo que la
ley dice, lo dice a los que están bajo
la ley, para que toda boca se cierre y
todo el mundo quede bajo el juicio de
Dios;
ya que por las obras de la ley nin-
gún ser humano será justificado de-
lante de él; porque por medio de la
ley es el conocimiento del pecado.
Porque ha perseguido el enemigo
mi alma;
Ha postrado en tierra mi vida;
Me ha hecho habitar en tinieblas
como los ya muertos.
Sabiendo que el hombre no es
justificado por las obras de la ley,
sino por la fe de Jesucristo, nosotros
también hemos creído en Jesucristo,
para ser justificados por la fe de Cris-
to y no por la obras de la ley, por
cuanto por las obras de la ley na-
die será justificado.
1Corintios 6.18
Huid de la fornicaciòn. Cualquier
otro pecado que el hombre cometa,
está fuera del cuerpo; mas el que for-
nica, contra su propio cuerpo peca.
2Corintios 2.17
Pues no somos como muchos, que
medran falsificando la palabra de
Dios, sino que con sinceridad, como
de parte de Dios, y delante de Dios,
hablamos en Cristo.
Efesios 3.20-21
Y a Aquel que es poderoso para
hacer todas las cosas mucho más
abundantemente de lo que pedimos o
entendemos, según el poder que actúa
en nosotros,
a él sea la gloria en la iglesia en Cristo
Jesús por todas las edades, por los
siglos de los siglos. Amén.
Isaìas 58.5-11
¿Es tal el ayuno que yo escogí, que
de día aflija el hombre su alma, que
incline su cabeza como junco, y haga
cama de cilicio y de ceniza? ¿Llama-
réis esto ayuno, y día agradable a Je-
hová?
¿No es más bien el ayuno que yo
escogí, desatar las ligaduras de impie-
dad, soltar las cargas de opresión,
y dejar ir libres a los quebrantados, y
que rompáis todo yugo?
¿No es que partas tu pan con el
hambriento, y a los pobres errantes
albergues en casa; que cuando veas al
desnudo, lo cubras, y no te escondas
de tu hermano?
Entonces nacerá tu luz como el
alba, y tu salvación se dejará ver pron-
to; e irá tu justicia delante de ti, y la
gloria de Jehová será tu retaguardia.
Entonces invocarás, y te oirá Je-
hová; clamarás, y dirá él: Heme aquí.
Si quitares de en medio de ti el yugo, el
dedo amenazador, y el hablar vanidad;
y si dieres tu pan al hambriento, y
saciares al alma afligida, en las tinie-
blas nacerá tu luz, y tu oscuridad
será como el mediodía.
Jehová te pastoreará siempre, y en
las sequías saciarás tu alma, y dará
vigor a tus huesos; y serás como
huerto de riego, y como manantial de
aguas, cuyas nunca faltan.
Oseas 14.9
¿Quién es sabio para que entienda
esto, y prudente para que lo sepa?
Porque los caminos de Jehová son
rectos, y los justos andarán por ellos;
mas los rebeldes caerán en ellos.
Mateo 10.41-12
El que recibe a un profeta por
cuanto es profeta, recompensa de
profeta recibirá; y el que recibe a un
justo por cuanto es justo, recompensa
de justo recibirá.
Y cualquiera que dé a uno de estos
pequeñitos un vaso de agua fría
solamente, por cuanto es discípulo, de
cierto os digo que no perderá su
recompensa.
Romanos 15.1-2
Así que, los que somos fuertes
debemos soportar las flaquezas
de los débiles, y no agradarnos a noso-
tros mismo.
Cada uno de nosotros agrade a su
prójimo en lo que es bueno, para
edificación.
Gàlatas 1.8,10
Mas si aun nosotros, o un ángel del
cielo, os anunciare otro evangelio
diferente del que os hemos anunciado,
sea anatema.
Pues, ¿busco ahora el favor de los
hombres, o el de Dios? ¿O trato de
agradar a los hombres? Pues si toda-
vía agradara a los hombres, no seria
siervo de Cristo.
Efesios 5.5,6,7,11
Porque sabéis esto, que ningún
fornicario, o inmundo, o avaro, que
es idolatra, tiene herencia en el reino
de Cristo y de Dios.
Nadie os engañe con palabras vanas,
porque por estas cosas viene la ira de
Dios sobre los hijos de desobediencias.
No seáis, pues, participe con ellos.
Y no participéis en las obras in-
fructuosas de las tinieblas, sino más
bien reprendedlas;
Santiago 2.15-17,19
Y si un hermano o una hermana
están desnudo, y tienen necesidad del
mantenimiento de cada día,
y algunos de vosotros les dice: Id
en paz, calentaos y saciaos, pero no
les dais las cosas que son necesarias
para el cuerpo, ¿de que aprovecha?
Así también la fe, si no tiene obras,
es muerta en si misma.
Tú crees que Dios es uno; bien
haces. También los demonios creen,
y tiemblan.
1Juan 2.22,28
¿Quién es mentiroso, sino el que
niega que Jesús es el Cristo? Este
es el anticristo, el que niega al Padre y
al Hijo.
Y ahora, hijitos, permaneced en él,
para que cuando se manifieste, tenga-
mos confianza, para que en su venida
no nos alejemos de él avergonzados.
Levíticos 20.6,10,13,17,24,27
Y la persona que atendiere a encan-
tadores o adivinos, para prostituirse
tras de ellos, yo pondré mi rostro
contra la tal persona, y la cortaré de
entre su pueblo.
Si un hombre cometiere adulterio
con la mujer de su prójimo, el adúl-
tero y la adúltera indefectiblemente
serán muertos.
Si alguno se ayuntare con varón
como con mujer, abominación hicie-
ron; ambos han de ser muertos; sobre
ellos será su sangre.
Si alguno tomare a su hermana,
hija de su padre o hija de su madre,
y viere su desnudez, y ella viere la
suya, es cosa execrable; por tanto
serán muertos a ojos de de los hijos de
su pueblo; descubrió la desnudez de
su hermnana; su pecado llevará.
Y el que tomaré la mujer de su
hermano, comete inmundita; la des-
nudez de su hermano descubrió; sin
hijos serán.
Y el hombre o la mujer que evo-
care espíritu de muertos o se entre-
gare a la adivinación, ha de morir;
serán apedreados; su sangre será
sobre ellos.
Deuteronomio 16.19 : Éxodo 23.6-8 : Levítico 19.15
No tuerzas el derecho; no hagas
acepción de personas, ni tomes so-
borno; porque el soborno ciega los
ojos de los sabios, y pervierte las pa-
labras de los justos.
No pervertirá el derecho de tu
mendigo en su pleito.
De palabra de mentira te alejarás,
y no matarás al inocente y justo;
porque yo no justificaré al impío.
No recibirás presente; porque el
presente ciega a los que ven, y pervierte
las palabras de los justos.
No haràs injusticia en el juicio, ni
favoreciendo al pobre ni complaciendo
al grande; con justicia juzgarás a tu
prójimo.
Salmos 135.5-6
Porque yo sé que Jehová es grande,
Y el Señor nuestro, mayor que
todos los dioses.
Todo lo que Jehová quiere, lo
hace,
En los cielos y en la tierra, en los
mares y en todos lo abismos.
Jeremías 20.10,11,13
Porque oí la murmuración de
muchos, temor de todas partes: De-
nunciad, denunciémosle. Todos mis
amigos miraban si claudicaría. Quizá
se engañará, decían, y prevalecemos
contra él, y tomaremos de él nuestra
venganza.
Mas Jehová está conmigo como
poderoso gigante; por tanto, los que
me persiguen tropezarán, y no preva-
lecerán; serán avergonzados en gran
manera, porque no prosperarán; ten-
drán perpetua confusión que jamás
será olvidada.
Cantad a Jehová, load a Jehová;
porque ha librado el alma del pobre
de mano de los malignos.
Mateo 7.15
Guardaos de los falsos profetas,
que vienen a vosotros con vestidos de
ovejas, pero por dentro son lobos
rapaces.
1Corintios 9.16,17,18
Pues si anuncio el evangelio, no
tengo porque gloriarme; porque me
es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si
no anunciare el evangelio!
Por lo cual, si lo hago de buena
voluntad, recompensa tendré; pero si
de mala voluntad, la comisión me ha
sido encomendada.
¿Cuál, pues, es mi galardón? Que
predicando el evangelio, presente gra-
tuitamente el evangelio de Cristo, para
no abusar de mi derecho en el evan-
gelio
Filipenses 4.12,13,19
Sé vivir humildemente, y sé tener
abundancia; en todo y por todo estoy
enseñado, así para estar saciado como
para tener hambre, así para tener
abundancia como para padecer necesi-
dad.
Todo lo puedo en Cristo que me
fortalece.
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que
os falta conforme a sus riquezas en
gloria en Cristo Jesús.
Eclesiastés 11.10
Quita, pues, de tu corazón el enojo,
y aparta de tu carne el mal; porque
la adolescencia y la juventud son vani-
dad.
Jeremías 23.16,29,30,32
Así ha dicho Jehová de los ejérci-
tos: No escuchéis las palabras de los
profetas que os profetizan; os ali-
mentan con vanas esperanzas; hablan
visión de su propio corazón, no de la
boca de Jehová.
¿No es mi palabra como fuego,
dice Jehová, y como martillo que que-
branta piedra?
Por tanto, he aquí que yo estoy
contra los profetas, dice Jehová, que
hurtan mis palabras cada uno de su
más cercano.
He aquí, dice Jehová, yo estoy con-
tra los que profetizan sueños mentiro-
sos, y los cuentan, y hacen errar a mi
pueblo con sus mentiras y con sus
lisonjas,, y yo no los envié ni les man-
dé; y ningún provecho hicieron a este
pueblo, dice Jehová.
Ezequiel 33.15,16,18,19
si el impío restituyere la prenda,
devolviere lo que hubiere robado, y
caminare en los estatutos de la vida,
no haciendo iniquidad, vivirá cierta-
mente y no morirá.
No se le recordará ninguno de sus
pecados que había cometido; hizo
según el derecho y la justicia; vivirá
ciertamente.
Cuando el justo se apartare de su
justicia, e hiciere iniquidad, morirá
por ello.
Y cuando el impío se apartare de
su impiedad, e hiciere según el dere-
cho y la justicia, vivirá por ello.
Mateo 11.28
Venid a mí todos los que estáis
trabajados y cargados, y yo os haré
descansar.
Romanos 4.13,20-22
Porque no por la ley fue dada a
Abraham o a su descendencia la
promesa de que sería heredero del
mundo, sino por la justicia de la fe.
Tampoco dudó, por incredulidad,
de la promesa de Dios, sino que se
fortaleció en fe, dando gloria a Dios,
plenamente convencido de que era
también poderoso para hacer todo lo
que había prometido;
por lo cual también su fe le fue
contada por justicia.
Gàlatas 3.20-22
Y el mediador no lo es de uno
solo; pero Dios es uno.
¿Luego la ley es contraria a las
promesas de Dios? En ninguna ma-
nera; porque si la ley dada pudiera
vivificar, la justicia fuera verdara-
mente por la ley.
Mas la escritura lo encerró todo
bajo pecado, para que la promesa que
es por la fe en Jesucristo fuese dada a
los creyentes.
Isaìas 56.1-2
Así dijo Jehová: Guardad de-
recho, y haced justicia; porque
cercana está mi salvación para venir,
y mi justicia para manifestarse.
Bienaventurado el hombre que hace
esto, y el hijo del hombre que lo abra-
za; que guarda el día de reposo para
no profanarlo, y que guarda su mano
de hacer todo mal.
Malaquías 3.8,10-11 :Levíticos 27.30 : Deuteronomio 12.5-7
¿Robará el hombre a Dios? Pues
vosotros me habéis robado. Y dijes-
teis: ¿En qué te hemos robado? En
vuestros diezmo y ofrendas.
Traed todos los diezmos al alfolí
y haya alimento en mi casa; y pro-
badme ahora en esto, dice Jehová de
los ejércitos, si no os abriré las ven-
tanas de los cielos, y derramaré sobre
vosotros bendición hasta que sobrea-
bunde.
Reprenderé también por vosotros
al devorador, y no os destruirá el
fruto de la tierra, ni vuestra vid en
el campo será estéril, dice Jehová de
los ejércitos.
Y el diezmo de la tierra, así de la
simiente de la tierra como del fruto de
los árboles, de Jehová es; es cosa
dedicada a Jehová.
Sino que el lugar que Jehová vuestro
Dios escogiere de entre todas vuestras
tribus, para poner allí su nombre
para su habitación, ése buscaréis, y
allá iréis.
Y allí llevaréis vuestros holocaustos,
vuestros sacrificios, vuestros diezmos,
y la ofrenda elevada de vuestras ma-
nos, vuestros votos, vuestras ofrendas
voluntarias, y las primicias de vuestras
vacas y de vuestras ovejas;
y comeréis allí delante de Jehová
vuestro Dios, y os alegraréis, vosotros
y vuestras familias, en toda obra de
vuestras manos en la cual Jehová tu
Dios te hubiere bendecido.
Lucas 15.10
Así os digo que hay gozo delante
de los àngeles de Dios por un pecador
que se arrepiente.
Salmos 111.10 : Job 28.28 : Proverbios 1.7; 9.10
El principio de la sabiduría es el
temor de Jehová:
Buen entendimiento tienen todos
los que practican sus manda-
mientos;
Su loor permanece para siempre.
Y dijo al hombre:
He aquí que el temor del Señor
es la sabiduría,
Y el apartarse del mal, la inteli-
gencia.
El principio de la sabiduría es el
temor de Jehová;
los insensatos desprecian la sabi-
duría y la enseñanza.
El temor de Jehová es el principio
de la sabiduría,
Y el conocimiento del Santísimo es
la inteligencia.
Eclesiastés 8.12-13
Aunque el pecador haga mal cien
veces, y prolongue sus días, con todo
yo también sé que les irá bien a los
que a Dios temen, los que temen ante
su presencia;
y que no le irá bien al impío, ni le
serán prolongados los días, que son
como sombra; por cuanto no teme
delante de la presencia de Dios.
Salmos 125.1,4-5
Los que confían en Jehová
son como el monte de Sion,
Que no se mueve, sino que per-
manece para siempre.
Haz bien, oh Jehová, a los buenos,
Y a los que son rectos en su
corazón.
Mas a los que se apartan tras sus
perversidades,
Jehová los llevará con los que ha-
cen iniquidad;
Paz sea sobre Israel.
Isaìas 25.1,4-5
Jehová, tú eres mi Dios; te
exaltaré, alabaré tu nombre,
porque has hecho maravillas; tus con-
sejos antiguos son verdad y firmeza.
Porque fuiste fortaleza al pobre,
fortaleza al menesteroso en su
aflicción, refugio contra el turbión,
sombra contra el calor; porque el
ímpetu de los violentos es como tur-
bión contra el muro.
Como el calor en lugar seco, así
humillarás el orgullo de los extraños;
y como calor debajo de nube harás
marchitar el renuevo de los robustos.
Isaìas 45.20,22,24
Reuníos, y venid; juntaos todos los
sobrevivientes de entre las naciones.
No tienen conocimiento aquellos que
erigen el madero de su ídolo, y los
que ruegan a un dios que no salva.
Mirad a mí, y sed salvos, todos
los términos de la tierra, porque yo
soy Dios, y no hay más.
Y se dirá de mí: Ciertamente en
Jehová está la justicia y la fuerza; a
él vendrán, y todos los que contra él
se enardecen serán avergonzados.
Y esto haremos, si Dios en verdad lo permite.
Con Referencia: REINA VALERA
1Corintios 6.7-10
Así que, por cierto es ya una falta
en vosotros que tengáis pleitos entre
vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís
más bien el agravio? ¿Por qué no
sufrís más bien el ser defraudado?
Pero vosotros cometéis el agravio,
y defraudáis, y esto a los hermanos.
¿No sabéis que los injustos no here-
darán el reino de Dios? No erréis;
ni los fornicarios, ni los idolatras, ni
los adúlteros, ni los afeminados, ni los
que se echan con varones,
ni los ladrones, ni los avaros, ni
los borrachos, ni los maldicientes, ni
los estafadores, heredarán el reino de
Dios.
Isais 40.28,29
¿No has sabido, no has oído que
el Dios eterno es Jehová, el cual creó
los confines de la tierra? No desfallece,
ni se fatiga con cansancio, y su enten-
dimiento no hay quien lo alcance.
El da esfuerzo al cansado, y multi-
plica las fuerzas al que no tiene nin-
gunas.
2Crònicas 30.9,
Porque si os volviereis a Jehová,
vuestros hermanos y vuestros hijos
hallarán misericordia delante de los
que los tienen cautivos, y volverán a
esta tierra; porque Jehová vuestro
Dios es clemente y misericordioso, y
no apartará de vosotros su rostro, si
vosotros os volviereis a él.
Isaìas 8.19,
Y si os dijeren: Preguntad a los
encantadores y a los adivinos, que
susurran hablando, responded: ¿No
consultará el pueblo a su Dios? ¿Con-
sultará a los muertos por los vivos?
Isaìas 40.7,8: Santiago 1.10,11: 1Pedro 1.24,25
La hierba se seca, y la flor se mar-
chita, porque el viento de Jehová so-
pló en ella; ciertamente como hierba
es el pueblo.
Sècase la hierba, marchìtase la flor;
mas la palabra del Dios nuestro per-
manece para siempre.
pero el que es rico, en su humilla-
ción; porque él pasará como la flor de
la hierba.
Porque cuando sale el sol con calor
abrasador, la hierba se seca, su flor
se cae, y perece su hermosa aparien-
cia; así también se marchitará el rico
en todas sus empresas.
Porque:
Toda carne es como hierba,
y toda la gloria del hombre co-
mo flor de la hierba.
La hierba se seca, y la flor se cae;
Mas la palabra del Señor perma-
nece para siempre.
1Pedro 2.15,18,20
Porque esta es la voluntad de
Dios: que haciendo bien, hagáis
callar la ignorancia de los hombres
insensatos;
Criados, estad sujetos con todo
respeto a vuestros amos; no solamente
a los buenos y afables, sino también
a los difíciles de soportar.
Pues ¿que gloria es, pecando
sois abofeteados, y lo soportáis? Mas
si haciendo lo bueno sufrís, y lo
soportáis, esto ciertamente es apro-
bado delante de Dios.
Apocalipsis 3.10,
Por cuanto has guardado la palabra
de mi paciencia, yo también te guar-
daré de la hora de la prueba que ha
de venir sobre el mundo entero, para
probar a los que moran sobre la tierra.
Salmos 96.4-6
Porque grande es Jehová, y digno
de suprema alabanza;
Temible sobre todos los dioses.
Porque todos los dioses de los
pueblos son ídolos;
Pero Jehová hizo los cielos.
Alabanza y magnificencia delante
de él;
Poder y gloria en su santuario.
Salmos 112.1,7,10
Bienaventurado el hombre
que teme a Jehová,
Y en sus mandamientos se deleita
en gran manera.
No tendrá temor de malas noti-
cias;
Su corazón está firme, confiado en
Jehová.
Lo verá el impío y se irritará;
Crujirá los dientes, y se consumirá.
El deseo de los impíos perecerá.
Job 37.19,
Muéstranos qué le hemos de decir;
Porque nosotros no podemos or-
denar las ideas a causa de las
tinieblas.
Isaìas 48.16-18
Acercaos a mí, oíd esto: desde el
principio no hablé en secreto; desde
que eso se hizo, allí estaba yo; y ahora
me envió Jehová el Señor, y su Es-
píritu.
Así ha dicho Jehová, Redentor tu-
yo, el Santo de Israel: Yo soy Jehová
Dios tuyo, que te enseña provechosa-
mente, que te encamina por el camino
que debes seguir.
¡Oh, si hubieras atendidos a mis
mandamientos! Fuera entonces tu paz
como un río, y tu justicia como las
ondas del mar.
1Tesalonicenses 3.12,13
Y el Señor os haga crecer y abun-
dar en amor unos para con otros y
para con todos, como también lo ha-
cemos nosotros para con vosotros.,
para que sean afirmados vuestros
corazones, irreprensibles en santidad
delante de Dios nuestro Padre, en la
venida de nuestro Señor Jesucristo
con todos sus santos.
Hebreos 6.11,12
Pero deseamos que cada uno de
vosotros muestre la misma solicitud
hasta el fin, para plena certeza de la
esperanza,
a fin de que no os hagáis perezosos,
sino imitadores de aquellos que por
la fe y la paciencia heredan las pro-
mesas.
1Juan 5.12,
El que tiene al Hijo, tiene la vida;
el que no tiene al Hijo de Dios no
tiene la vida.
Deuteronomio 18.20
El profeta que tuviere la presunción
de hablar palabra en mi nombre, a
quien yo no le haya mandado hablar,
o que hablare en nombre de dioses
ajenos, el tal profeta morirá.
Salmos 81.9 : Éxodo 20.2-3 : Deuteronomio 5.6-7
No habrá en ti dios ajeno,
Ni te inclinarás a dios extraño.
Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué
de la tierra de Egipto, de casa de
servidumbre.
No tendrás dioses ajenos delante de
mí.
Salmos 145.18-20
Cercano está Jehová a todos los
que le invocan,
A todos los que le invocan de ve-
ras.
Cumplirá el deseo de los que le
temen;
Oirá asimismo el clamor de ellos,
y los salvará.
Jehová guarda a todos los que le
aman,
Mas destruirá a todos los impíos.
Proverbios 30.5,6,32
Toda palabra de Dios es limpia;
El es escudo a los que en él espe-
ran.
No añadas a sus palabras, para
que no te reprenda,
Y seas hallado mentiroso.
Si neciamente has procurado enal-
tecerte,
O si has pensado hacer mal,
Pon el dedo sobre tu boca.
Jeremías 6.19,21,28
Oye, tierra: He aquí yo traigo mal
sobre este pueblo, el fruto de sus pen-
samientos; porque no escucharon mis
palabras, y aborrecieron mi ley.
Por tanto, Jehová dice esto: He
aquí yo pongo a este pueblo tropiezos,
y caerán en ellos los padres y los
hijos juntamente; el vecino y su com-
pañero perecerán.
Todos ellos son rebeldes, porfia-
dos, andan chismeando; son bronce y
hierro; todos ellos son corruptores.
Mateo 7.1,2 : Marcos 4.24
No juzguéis, para que no seáis
juzgados.
Porque con el juicio con que juz-
gáis, seréis juzgados, y con la medida
con que medís, os será medido.
Les dijo también: Mirad lo que
oís; porque con la medida con que
medís, os será medido, y aun se os
añadirá a vosotros los que oís.
2Corintios 4.13
Pero teniendo el mismo espíritu
de fe, conforme a lo que está escrito:
Creí, por lo cual hablé, nosotros
también creemos, por lo cual también
hablamos.
1Timoteo 6.17-19
A los ricos de este siglo manda que
no sean altivos, ni pongan la espe-
ranza en las riquezas, las cuales son
inciertas, sino en el Dios vivo, que nos
da todas las cosas en abundancia para
que las disfrutemos.
Que hagan bien, que sean ricos en
buenas obras, dadivosos, generosos;
atesorando para sí buen funda-
mento para lo por venir, que echen
mano de la vida eterna.
Santiago 3.2,
Porque todos ofendemos muchas
veces. Si alguno no ofende en palabra,
éste es varón perfecto, capaz también
de refrenar todo el cuerpo.
Deuteronomio 22.5
No vestirá la mujer traje de hombre,
ni el hombre vestirá ropa de mujer;
porque abominación es a Jehová tu
Dios cualquiera que esto hace.
1Corintios 7.10,11,34,39
Pero a los que están unidos en
matrimonio, mando, no yo, sino el
Señor: Que la mujer no se separe del
marido;
y si se separa, quédese sin casar,
o reconcíliese con su marido; y que el
marido no abandone a su mujer.
Hay asimismo diferencia entre la
casada y la doncella. La doncella tiene
cuidado de las cosas del Señor, para
ser santa así en cuerpo como en
espíritu; pero la casada tiene cuidado
de las cosas del mundo, de cómo agra-
dar a su marido.
La mujer casada está ligada por la
ley mientras su marido vive; pero si
su marido muriere, libre es para ca-
sarse con quien quiera, con tal que
sea en el Señor.
1Timoteo 2.1,5,8-10,12
Exhorto ante todo, a que se hagan
rogativas, oraciones, peticiones y
acciones de gracias, por todos los
hombres;
por los reyes y por todos los que
están en eminencia, para que vivamos
quieta y reposadamente en toda pie-
dad y honestidad.
Porque hay un solo Dios, y un solo
mediador entre Dios y los hombres,
Jesucristo hombre,
Quiero, pues, que los hombres oren
en todo lugar, levantando manos
santas, sin ira ni contienda.
Asimismo que las mujeres se
atavíen de ropa decorosa, con pudor
y modestia; no con peinado ostentoso,
ni oro, ni perlas, ni vestidos costo-
sos,
sino con buenas obras, como co-
rresponde a mujeres que profesan
piedad.
Porque no permito a la mujer
enseñar, ni ejercer dominio sobre el
hombre, sino estar en silencio.
Eclesiastés 7.9,14
No te apresures en tu espíritu a
enojarte; porque el enojo reposa en
el seno de los necios.
En el día del bien goza del bien;
y en el día de la adversidad considera.
Dios hizo tanto lo uno como lo otro,
a fin de que el hombre nada halle des-
pués de él.
Hechos 2.22-24 : Marcos 15.24
Varones israelitas, oíd estas pala-
bras: Jesús nazareno, varón aprobado
por Dios entre vosotros con las
maravillas, prodigios y señales que
Dios hizo entre vosotros por medio
de él, como vosotros mismo sabéis;
a éste, entregado por el determina-
do consejo y anticipado conocimiento
de Dios, prendisteis y matasteis por
manos de inicuos, crucificándoles;
al cual Dios levanto, sueltos los
dolores de la muerte, por cuanto era
imposible que fuese retenido por ella.
Cuando le hubieron crucificado,
repartieron entre sí sus vestidos,
echando suertes sobre ellos para ver
qué se llevaría cada uno.
Hechos 17.30-31
Pero Dios, habiendo pasado por
alto los tiempos de esta ignorancia,
ahora manda a todos los hombres en
todo lugar, que se arrepientan;
por cuanto ha establecido un día
en el cual juzgará al mundo con justi-
cia, por aquel varón a quien designo,
dando fe a todos con haberle levan-
tado de los muertos.
Romanos 4.4-5
Pero al que obra, no se le cuenta el
salario como gracia, sino como deuda;
mas al que no obra, sino cree en
aquel que justifica al impío, su fe le
es contada por justicia.
1Corintios 3.16-17
¿No sabéis que sois templo de Dios,
y que el Espíritu de Dios mora en
vosotros?
Si alguno destruyere el templo de
Dios, Dios le destruirá a él; porque el
templo de Dios, el cual sois vosotros,
santo es.
Efesios 4.25-29,31,32
Por lo cual, desechando la mentira,
hablad verdad cada uno con su pró-
jimo; porque somos miembros los
unos de los otros.
Airaos, pero no pequéis; no se
ponga el sol sobre vuestro enojo,
ni deis lugar al diablo.
El que hurtaba, no hurte más,
sino trabaje, haciendo con sus manos
lo que es bueno, para que tenga qué
compartir con el que padece necesi-
dad.
Ninguna palabra corrompida salga
de vuestra boca, sino la que sea buena
para la necesaria edificación, a fin de
dar gracias a los oyentes.
Quítense de vosotros toda amar-
gura, enojo, ira, gritería y maledicen-
cia, y toda malicia.
Antes sed benignos unos con otros,
misericordiosos, perdonándoos unos
a otros, como Dios también os per-
donó a vosotros en Cristo.
1Pedro 3.1-4,7: Efesios 5.25 : Colosenses 3.19
Asimismo vosotras, mujeres, es-
tad sujetas a vuestros maridos;
para que también los que no creen a
la palabra, sean ganados sin palabra
por la conducta de sus esposas,
considerando vuestra conducta casta
y respetuosas.
Vuestros atavíos no sea el externo de
peinados ostentosos, de adornos de
oro o de vestidos lujosos,
sino el interno, el del corazón, en el
incorruptible ornato de un espíritu
afable y apacible, que es de grande
estima delante de Dios.
Vosotros maridos, igualmente, vivid
con ella sabiamente, dando honor
a la mujer como a vaso mas frágil, y
como a coherederas de la gracia de la
vida, para que vuestras oraciones no
tengan estorbo.
Maridos, amad a vuestras mujeres,
así como a Cristo amó a la iglesia, y se
entrego a si mismo por ella,
Maridos, amad a vuestras mujeres,
y no seáis ásperos con ellas.
1Corintios 6.7-10
Así que, por cierto es ya una falta
en vosotros que tengáis pleitos entre
vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís
más bien el agravio? ¿Por qué no
sufrís más bien el ser defraudado?
Pero vosotros cometéis el agravio,
y defraudáis, y esto a los hermanos.
¿No sabéis que los injustos no here-
darán el reino de Dios? No erréis;
ni los fornicarios, ni los idolatras, ni
los adúlteros, ni los afeminados, ni los
que se echan con varones,
ni los ladrones, ni los avaros, ni
los borrachos, ni los maldicientes, ni
los estafadores, heredarán el reino de
Dios.
Isais 40.28,29
¿No has sabido, no has oído que
el Dios eterno es Jehová, el cual creó
los confines de la tierra? No desfallece,
ni se fatiga con cansancio, y su enten-
dimiento no hay quien lo alcance.
El da esfuerzo al cansado, y multi-
plica las fuerzas al que no tiene nin-
gunas.
2Crònicas 30.9,
Porque si os volviereis a Jehová,
vuestros hermanos y vuestros hijos
hallarán misericordia delante de los
que los tienen cautivos, y volverán a
esta tierra; porque Jehová vuestro
Dios es clemente y misericordioso, y
no apartará de vosotros su rostro, si
vosotros os volviereis a él.
Isaìas 8.19,
Y si os dijeren: Preguntad a los
encantadores y a los adivinos, que
susurran hablando, responded: ¿No
consultará el pueblo a su Dios? ¿Con-
sultará a los muertos por los vivos?
Isaìas 40.7,8: Santiago 1.10,11: 1Pedro 1.24,25
La hierba se seca, y la flor se mar-
chita, porque el viento de Jehová so-
pló en ella; ciertamente como hierba
es el pueblo.
Sècase la hierba, marchìtase la flor;
mas la palabra del Dios nuestro per-
manece para siempre.
pero el que es rico, en su humilla-
ción; porque él pasará como la flor de
la hierba.
Porque cuando sale el sol con calor
abrasador, la hierba se seca, su flor
se cae, y perece su hermosa aparien-
cia; así también se marchitará el rico
en todas sus empresas.
Porque:
Toda carne es como hierba,
y toda la gloria del hombre co-
mo flor de la hierba.
La hierba se seca, y la flor se cae;
Mas la palabra del Señor perma-
nece para siempre.
1Pedro 2.15,18,20
Porque esta es la voluntad de
Dios: que haciendo bien, hagáis
callar la ignorancia de los hombres
insensatos;
Criados, estad sujetos con todo
respeto a vuestros amos; no solamente
a los buenos y afables, sino también
a los difíciles de soportar.
Pues ¿que gloria es, pecando
sois abofeteados, y lo soportáis? Mas
si haciendo lo bueno sufrís, y lo
soportáis, esto ciertamente es apro-
bado delante de Dios.
Apocalipsis 3.10,
Por cuanto has guardado la palabra
de mi paciencia, yo también te guar-
daré de la hora de la prueba que ha
de venir sobre el mundo entero, para
probar a los que moran sobre la tierra.
Salmos 96.4-6
Porque grande es Jehová, y digno
de suprema alabanza;
Temible sobre todos los dioses.
Porque todos los dioses de los
pueblos son ídolos;
Pero Jehová hizo los cielos.
Alabanza y magnificencia delante
de él;
Poder y gloria en su santuario.
Salmos 112.1,7,10
Bienaventurado el hombre
que teme a Jehová,
Y en sus mandamientos se deleita
en gran manera.
No tendrá temor de malas noti-
cias;
Su corazón está firme, confiado en
Jehová.
Lo verá el impío y se irritará;
Crujirá los dientes, y se consumirá.
El deseo de los impíos perecerá.
Job 37.19,
Muéstranos qué le hemos de decir;
Porque nosotros no podemos or-
denar las ideas a causa de las
tinieblas.
Isaìas 48.16-18
Acercaos a mí, oíd esto: desde el
principio no hablé en secreto; desde
que eso se hizo, allí estaba yo; y ahora
me envió Jehová el Señor, y su Es-
píritu.
Así ha dicho Jehová, Redentor tu-
yo, el Santo de Israel: Yo soy Jehová
Dios tuyo, que te enseña provechosa-
mente, que te encamina por el camino
que debes seguir.
¡Oh, si hubieras atendidos a mis
mandamientos! Fuera entonces tu paz
como un río, y tu justicia como las
ondas del mar.
1Tesalonicenses 3.12,13
Y el Señor os haga crecer y abun-
dar en amor unos para con otros y
para con todos, como también lo ha-
cemos nosotros para con vosotros.,
para que sean afirmados vuestros
corazones, irreprensibles en santidad
delante de Dios nuestro Padre, en la
venida de nuestro Señor Jesucristo
con todos sus santos.
Hebreos 6.11,12
Pero deseamos que cada uno de
vosotros muestre la misma solicitud
hasta el fin, para plena certeza de la
esperanza,
a fin de que no os hagáis perezosos,
sino imitadores de aquellos que por
la fe y la paciencia heredan las pro-
mesas.
1Juan 5.12,
El que tiene al Hijo, tiene la vida;
el que no tiene al Hijo de Dios no
tiene la vida.
Deuteronomio 18.20
El profeta que tuviere la presunción
de hablar palabra en mi nombre, a
quien yo no le haya mandado hablar,
o que hablare en nombre de dioses
ajenos, el tal profeta morirá.
Salmos 81.9 : Éxodo 20.2-3 : Deuteronomio 5.6-7
No habrá en ti dios ajeno,
Ni te inclinarás a dios extraño.
Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué
de la tierra de Egipto, de casa de
servidumbre.
No tendrás dioses ajenos delante de
mí.
Salmos 145.18-20
Cercano está Jehová a todos los
que le invocan,
A todos los que le invocan de ve-
ras.
Cumplirá el deseo de los que le
temen;
Oirá asimismo el clamor de ellos,
y los salvará.
Jehová guarda a todos los que le
aman,
Mas destruirá a todos los impíos.
Proverbios 30.5,6,32
Toda palabra de Dios es limpia;
El es escudo a los que en él espe-
ran.
No añadas a sus palabras, para
que no te reprenda,
Y seas hallado mentiroso.
Si neciamente has procurado enal-
tecerte,
O si has pensado hacer mal,
Pon el dedo sobre tu boca.
Jeremías 6.19,21,28
Oye, tierra: He aquí yo traigo mal
sobre este pueblo, el fruto de sus pen-
samientos; porque no escucharon mis
palabras, y aborrecieron mi ley.
Por tanto, Jehová dice esto: He
aquí yo pongo a este pueblo tropiezos,
y caerán en ellos los padres y los
hijos juntamente; el vecino y su com-
pañero perecerán.
Todos ellos son rebeldes, porfia-
dos, andan chismeando; son bronce y
hierro; todos ellos son corruptores.
Mateo 7.1,2 : Marcos 4.24
No juzguéis, para que no seáis
juzgados.
Porque con el juicio con que juz-
gáis, seréis juzgados, y con la medida
con que medís, os será medido.
Les dijo también: Mirad lo que
oís; porque con la medida con que
medís, os será medido, y aun se os
añadirá a vosotros los que oís.
2Corintios 4.13
Pero teniendo el mismo espíritu
de fe, conforme a lo que está escrito:
Creí, por lo cual hablé, nosotros
también creemos, por lo cual también
hablamos.
1Timoteo 6.17-19
A los ricos de este siglo manda que
no sean altivos, ni pongan la espe-
ranza en las riquezas, las cuales son
inciertas, sino en el Dios vivo, que nos
da todas las cosas en abundancia para
que las disfrutemos.
Que hagan bien, que sean ricos en
buenas obras, dadivosos, generosos;
atesorando para sí buen funda-
mento para lo por venir, que echen
mano de la vida eterna.
Santiago 3.2,
Porque todos ofendemos muchas
veces. Si alguno no ofende en palabra,
éste es varón perfecto, capaz también
de refrenar todo el cuerpo.
Deuteronomio 22.5
No vestirá la mujer traje de hombre,
ni el hombre vestirá ropa de mujer;
porque abominación es a Jehová tu
Dios cualquiera que esto hace.
1Corintios 7.10,11,34,39
Pero a los que están unidos en
matrimonio, mando, no yo, sino el
Señor: Que la mujer no se separe del
marido;
y si se separa, quédese sin casar,
o reconcíliese con su marido; y que el
marido no abandone a su mujer.
Hay asimismo diferencia entre la
casada y la doncella. La doncella tiene
cuidado de las cosas del Señor, para
ser santa así en cuerpo como en
espíritu; pero la casada tiene cuidado
de las cosas del mundo, de cómo agra-
dar a su marido.
La mujer casada está ligada por la
ley mientras su marido vive; pero si
su marido muriere, libre es para ca-
sarse con quien quiera, con tal que
sea en el Señor.
1Timoteo 2.1,5,8-10,12
Exhorto ante todo, a que se hagan
rogativas, oraciones, peticiones y
acciones de gracias, por todos los
hombres;
por los reyes y por todos los que
están en eminencia, para que vivamos
quieta y reposadamente en toda pie-
dad y honestidad.
Porque hay un solo Dios, y un solo
mediador entre Dios y los hombres,
Jesucristo hombre,
Quiero, pues, que los hombres oren
en todo lugar, levantando manos
santas, sin ira ni contienda.
Asimismo que las mujeres se
atavíen de ropa decorosa, con pudor
y modestia; no con peinado ostentoso,
ni oro, ni perlas, ni vestidos costo-
sos,
sino con buenas obras, como co-
rresponde a mujeres que profesan
piedad.
Porque no permito a la mujer
enseñar, ni ejercer dominio sobre el
hombre, sino estar en silencio.
Eclesiastés 7.9,14
No te apresures en tu espíritu a
enojarte; porque el enojo reposa en
el seno de los necios.
En el día del bien goza del bien;
y en el día de la adversidad considera.
Dios hizo tanto lo uno como lo otro,
a fin de que el hombre nada halle des-
pués de él.
Hechos 2.22-24 : Marcos 15.24
Varones israelitas, oíd estas pala-
bras: Jesús nazareno, varón aprobado
por Dios entre vosotros con las
maravillas, prodigios y señales que
Dios hizo entre vosotros por medio
de él, como vosotros mismo sabéis;
a éste, entregado por el determina-
do consejo y anticipado conocimiento
de Dios, prendisteis y matasteis por
manos de inicuos, crucificándoles;
al cual Dios levanto, sueltos los
dolores de la muerte, por cuanto era
imposible que fuese retenido por ella.
Cuando le hubieron crucificado,
repartieron entre sí sus vestidos,
echando suertes sobre ellos para ver
qué se llevaría cada uno.
Hechos 17.30-31
Pero Dios, habiendo pasado por
alto los tiempos de esta ignorancia,
ahora manda a todos los hombres en
todo lugar, que se arrepientan;
por cuanto ha establecido un día
en el cual juzgará al mundo con justi-
cia, por aquel varón a quien designo,
dando fe a todos con haberle levan-
tado de los muertos.
Romanos 4.4-5
Pero al que obra, no se le cuenta el
salario como gracia, sino como deuda;
mas al que no obra, sino cree en
aquel que justifica al impío, su fe le
es contada por justicia.
1Corintios 3.16-17
¿No sabéis que sois templo de Dios,
y que el Espíritu de Dios mora en
vosotros?
Si alguno destruyere el templo de
Dios, Dios le destruirá a él; porque el
templo de Dios, el cual sois vosotros,
santo es.
Efesios 4.25-29,31,32
Por lo cual, desechando la mentira,
hablad verdad cada uno con su pró-
jimo; porque somos miembros los
unos de los otros.
Airaos, pero no pequéis; no se
ponga el sol sobre vuestro enojo,
ni deis lugar al diablo.
El que hurtaba, no hurte más,
sino trabaje, haciendo con sus manos
lo que es bueno, para que tenga qué
compartir con el que padece necesi-
dad.
Ninguna palabra corrompida salga
de vuestra boca, sino la que sea buena
para la necesaria edificación, a fin de
dar gracias a los oyentes.
Quítense de vosotros toda amar-
gura, enojo, ira, gritería y maledicen-
cia, y toda malicia.
Antes sed benignos unos con otros,
misericordiosos, perdonándoos unos
a otros, como Dios también os per-
donó a vosotros en Cristo.
1Pedro 3.1-4,7: Efesios 5.25 : Colosenses 3.19
Asimismo vosotras, mujeres, es-
tad sujetas a vuestros maridos;
para que también los que no creen a
la palabra, sean ganados sin palabra
por la conducta de sus esposas,
considerando vuestra conducta casta
y respetuosas.
Vuestros atavíos no sea el externo de
peinados ostentosos, de adornos de
oro o de vestidos lujosos,
sino el interno, el del corazón, en el
incorruptible ornato de un espíritu
afable y apacible, que es de grande
estima delante de Dios.
Vosotros maridos, igualmente, vivid
con ella sabiamente, dando honor
a la mujer como a vaso mas frágil, y
como a coherederas de la gracia de la
vida, para que vuestras oraciones no
tengan estorbo.
Maridos, amad a vuestras mujeres,
así como a Cristo amó a la iglesia, y se
entrego a si mismo por ella,
Maridos, amad a vuestras mujeres,
y no seáis ásperos con ellas.
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