Con Referencia: REINA VALERA
Isaìas 29.15,16
¡Ay de los que se esconden de
Jehová, encubriendo el consejo, y sus
obras están en tinieblas, y dicen:
¿Quién nos ve, y quién nos conoce?
Vuestra perversidad ciertamente
será reputada como el barro del alfa-
rero. ¿Acaso la obra dirá de su hace-
dor: No me hizo? ¿Dirá la vasija de
aquel que la ha formado: No enten-
dió?
Jeremías 28.9,
El profeta que profetiza de paz,
cuando se cumpla la palabra del pro-
feta, será conocido como el profeta que
Jehová en verdad envió.
Número 14.9
Por tanto, no seáis rebeldes contra
Jehová, ni temáis al pueblo de esta
tierra; porque nosotros los comere-
mos como pan; su amparo se ha apar-
tado de ellos, y con nosotros está
Jehová; no los temáis.
Salmos 74.18,23
Acuérdate de esto: que el enemigo
ha afrentado a Jehová,
Y pueblo insensato ha blasfemado
tu nombre.
No olvides las voces de tus enema-
gos;
El alboroto de los que se levantan
contra ti sube continuamente.
Jeremías 15.19-21
Por tanto, así dijo Jehová: Si te
convirtieres, yo te restauraré, y delante
de mí estarás; y si entresacares lo pre-
cioso de lo vil, serás como mi boca.
Conviértanse ellos a ti, y tú no te
conviertas a ellos.
Y te pondré en este pueblo por
muro fortificado de bronce, y pelearán
contra ti, pero no te vencerán; porque
yo estoy contigo para guardarte y para
defenderte, dice Jehová.
Y te libraré de la mano de los
malos, y te redimiré de la mano de
los fuertes.
Mateo 12.50,
Porque todo aquel que hace la
voluntad de mi Padre que está en los
cielos, ése es mi hermano, y hermana,
y madre.
Junio 7.18,24
El que habla por su propia cuenta,
su propia gloria busca; pero el que
busca la gloria del que le envió, éste
es verdadero, y no hay en él injusticia.
No juzguéis según las apariencias,
sino juzgad con justo juicio.
Filipenses 2.13-15
porque Dios es el que en vosotros
produce así el querer como el hacer,
por su buena voluntad.
Haced todo sin murmuraciones y
contiendas,
para que seáis irreprensibles y
sencillos, hijos de Dios sin mancha
en medio de una generación maligna
y perversa, en medio de la cual
resplandecéis como luminares en el
mundo;
Isaìas 42.1 : Mateo 17.5 : Lucas 3.22
He aquí mi siervo, yo le sos-
endré; mi escogido, en quien
mi alma tiene contentamiento; he
puesto sobre él mi Espíritu; él traerá
justicia a las naciones.
Mientras él aún hablaba, una nube
de luz los cubrió; y he aquí una voz
desde la nube, que decía: Este es mi
Hijo amado, en quien tengo compla-
encia; a él oíd.
y descendiò el Espíritu Santo sobre
él en forma corporal, como paloma, y
vino una voz del cielo que decía: Tú
eres mi Hijo amado; en ti tengo
complacencia.
Marcos 10.15 : Mateo 18.3
De cierto os digo, que el que no
reciba el reino de Dios como un niño,
no entrará en él.
y dijo: De cierto os digo, que si no
os volvéis y os hacéis como niños, no
entraré en el reino de los cielos.
Juan 10.9-10
Yo soy la puerta; el que por mí
entrare, será salvo; y entrará y
saldrá, y hallará pastos.
El ladrón no viene sino para
hurtar y matar y destruir; yo he
venido para que tengan vida, y para
que la tengan en abundancia.
Filipenses 3.13-15
Hermanos, yo mismo no pretendo
haberlo alcanzado; pero una cosa
hago: olvidando ciertamente lo que
queda atrás, y extendiéndome a lo
que está delante,
prosigo a la meta, al premio del
supremo llamamiento de Dios en
Cristo Jesús.
Así que, todos los que somos
perfectos, esto mismo sintamos; y si
otra cosa sentís, esto también os lo
revelará Dios.
Salmos 16.4,
Se multiplicarán los dolores de
aquellos que sirven diligentes a
otro dios.
No ofreceré yo sus libaciones de
sangre,
Ni en mis labios tomaré sus nom-
bres.
Isaìas 45.1-3
Así dice Jehová a su ungido, a
Ciro, al cual tomé yo por su
mano derecha, para sujetar naciones
delante de él y desatar lomos de reyes;
para abrir delante de él puertas, y las
puertas no se cerrarán:
Yo iré delante de ti, y enderezaré
los lugares torcidos; quebrantaré
puertas de bronce, y cerrojos de hierro
haré pedazos;
y te daré los tesoros escondidos, y
los secretos muy guardados, para que
sepas que yo soy Jehová, el Dios de
Israel, que te pongo nombre.
Sofonìas 2.3
Buscad a Jehová todos los humildes
de la tierra, los que pusisteis por obra
su juicio; buscad justicia, buscad
mansedumbre; quizás seréis guarda-
dos en el día del enojo de Jehová.
Lucas 13.5
Os digo: No; antes si no os arre-
mentís, todos pereceréis igualmente.
Salmos 105.15,
No toquéis, dijo, a mis ungidos,
ni hagáis mal a mis profetas.
Isaìas 59.1-3
He aquí que no se ha acortado
la mano de Jehová para salvar,
ni se ha agravado su oído para
oir;
pero vuestras iniquidades han hecho
divisiones entre vosotros y vuestro Dios,
y vuestros pecados han hecho ocultar
de vosotros su rostro para no oir.
Porque vuestras manos están conta-
minadas de sangre, y vuestros dedos
de iniquidad; vuestros labios pronun-
cian mentira, habla maldad vuestra
lengua.
Lucas 12.8-9
Os digo que todo aquel que me
confesare delante de los hombres,
también el Hijo del Hombre le con-
fesará delante de los àngeles de Dios;
mas el que me negare delante de los
hombres, será negado delante de los
àngeles de Dios.
2Tesalonicenses 3.3,5
a fin de que nadie se inquiete por
estas tribulaciones; porque vosotros
mismos sabéis que para esto estamos
puestos.
Porque también estando con voso-
tros, os predecíamos que íbamos a
pasar tribulaciones, como ha aconte-
cido y sabéis.
Por lo cual también yo, no pudiendo
soportar más, envié para informarme
de vuestra fe, no sea que hubiese
tentado el tentador, y que nuestro
trabajo resulte en vano.
Isaìas 65.11-12
Pero vosotros los que dejáis a
Jehová, que olvidáis mi santo monte,
que ponéis mesa para la Fortuna,
y suministráis libaciones para el Des-
atino;
yo también os destinaré a la es-
pada, y todos vosotros os arrodillaréis
al degolladero, por cuanto llamé, y no
respondisteis; hablé, y no oísteis, sino
que hicisteis lo malo delante de mis
ojos, y escogisteis lo que me desagrada.
Nahum 1.7,
Jehová es bueno, fortaleza en el día
de la angustia; y conoce a los que en
el confían.
Santiago 3.14-16
Pero si tenéis celos amargos y
contención en vuestro corazón, no os
jactéis, ni mintáis contra la verdad;
porque esta sabiduría no es la que
desciendo de lo alto, sino terrenal,
animal, diabólica.
Porque donde hay celos y con-
tención, allí hay perturbación y toda
obra perversa.
Isaìas 46.5,9,10
¿A quién me asemejáis, y me agua-
láis, y me comparáis, para que sea-
mos semejantes?
Acordaos de las cosas pasadas des-
de los tiempos antiguos; porque yo
soy Dios, y no hay otro Dios, y nada
hay semejante a mí,
que anuncio lo por venir desde el
principio, y desde la antigüedad lo
que aún no era hecho; que digo: Mi
consejo permanecerá, y haré todo lo
que quiero;
Habacuc 2.15,
¡Ay del que da de beber a su pró-
jimo! ¡Ay de ti, que le acercas tu hiel,
y le embriagas para mirar su desnu-
dez!
Mateo 5.8,10,11
Bienaventurados los de limpio cora-
zón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que padecen
persecución por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados sois cuando por
mi causa os vituperen y os persigan, y
digan toda clase de mal contra voso-
tros, mintiendo.
Juan 1.10-13
En el mundo estaba, y el mundo
por él fue hecho; pero el mundo no
le conoció.
A lo suyo vino, y los suyos no le
recibieron.
Mas a todos los que le recibieron,
a los que creen en su nombre, les dio
potestad de ser hijo de Dios;
los cuales no son engendrados de
sangre, ni de voluntad de carne, ni de
voluntad de varón, sino de Dios.
Romanos 5.6,8,10
Porque Cristo, cuando aún éramos
débiles, a su tiempo murió por los
impíos.
Mas Dios muestra su amor para con
nosotros, en que siendo aun pecadores,
Cristo murió por nosotros.
Porque si siendo enemigos, fuimos
reconciliados con Dios por la muerte
de su Hijo, mucho más, estando recon-
ciliados, seremos salvos por su vida.
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