Con Referencia: REINA VALERA
1Corintios 6.7-10
Así que, por cierto es ya una falta
en vosotros que tengáis pleitos entre
vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís
más bien el agravio? ¿Por qué no
sufrís más bien el ser defraudado?
Pero vosotros cometéis el agravio,
y defraudáis, y esto a los hermanos.
¿No sabéis que los injustos no here-
darán el reino de Dios? No erréis;
ni los fornicarios, ni los idolatras, ni
los adúlteros, ni los afeminados, ni los
que se echan con varones,
ni los ladrones, ni los avaros, ni
los borrachos, ni los maldicientes, ni
los estafadores, heredarán el reino de
Dios.
Isais 40.28,29
¿No has sabido, no has oído que
el Dios eterno es Jehová, el cual creó
los confines de la tierra? No desfallece,
ni se fatiga con cansancio, y su enten-
dimiento no hay quien lo alcance.
El da esfuerzo al cansado, y multi-
plica las fuerzas al que no tiene nin-
gunas.
2Crònicas 30.9,
Porque si os volviereis a Jehová,
vuestros hermanos y vuestros hijos
hallarán misericordia delante de los
que los tienen cautivos, y volverán a
esta tierra; porque Jehová vuestro
Dios es clemente y misericordioso, y
no apartará de vosotros su rostro, si
vosotros os volviereis a él.
Isaìas 8.19,
Y si os dijeren: Preguntad a los
encantadores y a los adivinos, que
susurran hablando, responded: ¿No
consultará el pueblo a su Dios? ¿Con-
sultará a los muertos por los vivos?
Isaìas 40.7,8: Santiago 1.10,11: 1Pedro 1.24,25
La hierba se seca, y la flor se mar-
chita, porque el viento de Jehová so-
pló en ella; ciertamente como hierba
es el pueblo.
Sècase la hierba, marchìtase la flor;
mas la palabra del Dios nuestro per-
manece para siempre.
pero el que es rico, en su humilla-
ción; porque él pasará como la flor de
la hierba.
Porque cuando sale el sol con calor
abrasador, la hierba se seca, su flor
se cae, y perece su hermosa aparien-
cia; así también se marchitará el rico
en todas sus empresas.
Porque:
Toda carne es como hierba,
y toda la gloria del hombre co-
mo flor de la hierba.
La hierba se seca, y la flor se cae;
Mas la palabra del Señor perma-
nece para siempre.
1Pedro 2.15,18,20
Porque esta es la voluntad de
Dios: que haciendo bien, hagáis
callar la ignorancia de los hombres
insensatos;
Criados, estad sujetos con todo
respeto a vuestros amos; no solamente
a los buenos y afables, sino también
a los difíciles de soportar.
Pues ¿que gloria es, pecando
sois abofeteados, y lo soportáis? Mas
si haciendo lo bueno sufrís, y lo
soportáis, esto ciertamente es apro-
bado delante de Dios.
Apocalipsis 3.10,
Por cuanto has guardado la palabra
de mi paciencia, yo también te guar-
daré de la hora de la prueba que ha
de venir sobre el mundo entero, para
probar a los que moran sobre la tierra.
Salmos 96.4-6
Porque grande es Jehová, y digno
de suprema alabanza;
Temible sobre todos los dioses.
Porque todos los dioses de los
pueblos son ídolos;
Pero Jehová hizo los cielos.
Alabanza y magnificencia delante
de él;
Poder y gloria en su santuario.
Salmos 112.1,7,10
Bienaventurado el hombre
que teme a Jehová,
Y en sus mandamientos se deleita
en gran manera.
No tendrá temor de malas noti-
cias;
Su corazón está firme, confiado en
Jehová.
Lo verá el impío y se irritará;
Crujirá los dientes, y se consumirá.
El deseo de los impíos perecerá.
Job 37.19,
Muéstranos qué le hemos de decir;
Porque nosotros no podemos or-
denar las ideas a causa de las
tinieblas.
Isaìas 48.16-18
Acercaos a mí, oíd esto: desde el
principio no hablé en secreto; desde
que eso se hizo, allí estaba yo; y ahora
me envió Jehová el Señor, y su Es-
píritu.
Así ha dicho Jehová, Redentor tu-
yo, el Santo de Israel: Yo soy Jehová
Dios tuyo, que te enseña provechosa-
mente, que te encamina por el camino
que debes seguir.
¡Oh, si hubieras atendidos a mis
mandamientos! Fuera entonces tu paz
como un río, y tu justicia como las
ondas del mar.
1Tesalonicenses 3.12,13
Y el Señor os haga crecer y abun-
dar en amor unos para con otros y
para con todos, como también lo ha-
cemos nosotros para con vosotros.,
para que sean afirmados vuestros
corazones, irreprensibles en santidad
delante de Dios nuestro Padre, en la
venida de nuestro Señor Jesucristo
con todos sus santos.
Hebreos 6.11,12
Pero deseamos que cada uno de
vosotros muestre la misma solicitud
hasta el fin, para plena certeza de la
esperanza,
a fin de que no os hagáis perezosos,
sino imitadores de aquellos que por
la fe y la paciencia heredan las pro-
mesas.
1Juan 5.12,
El que tiene al Hijo, tiene la vida;
el que no tiene al Hijo de Dios no
tiene la vida.
Deuteronomio 18.20
El profeta que tuviere la presunción
de hablar palabra en mi nombre, a
quien yo no le haya mandado hablar,
o que hablare en nombre de dioses
ajenos, el tal profeta morirá.
Salmos 81.9 : Éxodo 20.2-3 : Deuteronomio 5.6-7
No habrá en ti dios ajeno,
Ni te inclinarás a dios extraño.
Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué
de la tierra de Egipto, de casa de
servidumbre.
No tendrás dioses ajenos delante de
mí.
Salmos 145.18-20
Cercano está Jehová a todos los
que le invocan,
A todos los que le invocan de ve-
ras.
Cumplirá el deseo de los que le
temen;
Oirá asimismo el clamor de ellos,
y los salvará.
Jehová guarda a todos los que le
aman,
Mas destruirá a todos los impíos.
Proverbios 30.5,6,32
Toda palabra de Dios es limpia;
El es escudo a los que en él espe-
ran.
No añadas a sus palabras, para
que no te reprenda,
Y seas hallado mentiroso.
Si neciamente has procurado enal-
tecerte,
O si has pensado hacer mal,
Pon el dedo sobre tu boca.
Jeremías 6.19,21,28
Oye, tierra: He aquí yo traigo mal
sobre este pueblo, el fruto de sus pen-
samientos; porque no escucharon mis
palabras, y aborrecieron mi ley.
Por tanto, Jehová dice esto: He
aquí yo pongo a este pueblo tropiezos,
y caerán en ellos los padres y los
hijos juntamente; el vecino y su com-
pañero perecerán.
Todos ellos son rebeldes, porfia-
dos, andan chismeando; son bronce y
hierro; todos ellos son corruptores.
Mateo 7.1,2 : Marcos 4.24
No juzguéis, para que no seáis
juzgados.
Porque con el juicio con que juz-
gáis, seréis juzgados, y con la medida
con que medís, os será medido.
Les dijo también: Mirad lo que
oís; porque con la medida con que
medís, os será medido, y aun se os
añadirá a vosotros los que oís.
2Corintios 4.13
Pero teniendo el mismo espíritu
de fe, conforme a lo que está escrito:
Creí, por lo cual hablé, nosotros
también creemos, por lo cual también
hablamos.
1Timoteo 6.17-19
A los ricos de este siglo manda que
no sean altivos, ni pongan la espe-
ranza en las riquezas, las cuales son
inciertas, sino en el Dios vivo, que nos
da todas las cosas en abundancia para
que las disfrutemos.
Que hagan bien, que sean ricos en
buenas obras, dadivosos, generosos;
atesorando para sí buen funda-
mento para lo por venir, que echen
mano de la vida eterna.
Santiago 3.2,
Porque todos ofendemos muchas
veces. Si alguno no ofende en palabra,
éste es varón perfecto, capaz también
de refrenar todo el cuerpo.
Deuteronomio 22.5
No vestirá la mujer traje de hombre,
ni el hombre vestirá ropa de mujer;
porque abominación es a Jehová tu
Dios cualquiera que esto hace.
1Corintios 7.10,11,34,39
Pero a los que están unidos en
matrimonio, mando, no yo, sino el
Señor: Que la mujer no se separe del
marido;
y si se separa, quédese sin casar,
o reconcíliese con su marido; y que el
marido no abandone a su mujer.
Hay asimismo diferencia entre la
casada y la doncella. La doncella tiene
cuidado de las cosas del Señor, para
ser santa así en cuerpo como en
espíritu; pero la casada tiene cuidado
de las cosas del mundo, de cómo agra-
dar a su marido.
La mujer casada está ligada por la
ley mientras su marido vive; pero si
su marido muriere, libre es para ca-
sarse con quien quiera, con tal que
sea en el Señor.
1Timoteo 2.1,5,8-10,12
Exhorto ante todo, a que se hagan
rogativas, oraciones, peticiones y
acciones de gracias, por todos los
hombres;
por los reyes y por todos los que
están en eminencia, para que vivamos
quieta y reposadamente en toda pie-
dad y honestidad.
Porque hay un solo Dios, y un solo
mediador entre Dios y los hombres,
Jesucristo hombre,
Quiero, pues, que los hombres oren
en todo lugar, levantando manos
santas, sin ira ni contienda.
Asimismo que las mujeres se
atavíen de ropa decorosa, con pudor
y modestia; no con peinado ostentoso,
ni oro, ni perlas, ni vestidos costo-
sos,
sino con buenas obras, como co-
rresponde a mujeres que profesan
piedad.
Porque no permito a la mujer
enseñar, ni ejercer dominio sobre el
hombre, sino estar en silencio.
Eclesiastés 7.9,14
No te apresures en tu espíritu a
enojarte; porque el enojo reposa en
el seno de los necios.
En el día del bien goza del bien;
y en el día de la adversidad considera.
Dios hizo tanto lo uno como lo otro,
a fin de que el hombre nada halle des-
pués de él.
Hechos 2.22-24 : Marcos 15.24
Varones israelitas, oíd estas pala-
bras: Jesús nazareno, varón aprobado
por Dios entre vosotros con las
maravillas, prodigios y señales que
Dios hizo entre vosotros por medio
de él, como vosotros mismo sabéis;
a éste, entregado por el determina-
do consejo y anticipado conocimiento
de Dios, prendisteis y matasteis por
manos de inicuos, crucificándoles;
al cual Dios levanto, sueltos los
dolores de la muerte, por cuanto era
imposible que fuese retenido por ella.
Cuando le hubieron crucificado,
repartieron entre sí sus vestidos,
echando suertes sobre ellos para ver
qué se llevaría cada uno.
Hechos 17.30-31
Pero Dios, habiendo pasado por
alto los tiempos de esta ignorancia,
ahora manda a todos los hombres en
todo lugar, que se arrepientan;
por cuanto ha establecido un día
en el cual juzgará al mundo con justi-
cia, por aquel varón a quien designo,
dando fe a todos con haberle levan-
tado de los muertos.
Romanos 4.4-5
Pero al que obra, no se le cuenta el
salario como gracia, sino como deuda;
mas al que no obra, sino cree en
aquel que justifica al impío, su fe le
es contada por justicia.
1Corintios 3.16-17
¿No sabéis que sois templo de Dios,
y que el Espíritu de Dios mora en
vosotros?
Si alguno destruyere el templo de
Dios, Dios le destruirá a él; porque el
templo de Dios, el cual sois vosotros,
santo es.
Efesios 4.25-29,31,32
Por lo cual, desechando la mentira,
hablad verdad cada uno con su pró-
jimo; porque somos miembros los
unos de los otros.
Airaos, pero no pequéis; no se
ponga el sol sobre vuestro enojo,
ni deis lugar al diablo.
El que hurtaba, no hurte más,
sino trabaje, haciendo con sus manos
lo que es bueno, para que tenga qué
compartir con el que padece necesi-
dad.
Ninguna palabra corrompida salga
de vuestra boca, sino la que sea buena
para la necesaria edificación, a fin de
dar gracias a los oyentes.
Quítense de vosotros toda amar-
gura, enojo, ira, gritería y maledicen-
cia, y toda malicia.
Antes sed benignos unos con otros,
misericordiosos, perdonándoos unos
a otros, como Dios también os per-
donó a vosotros en Cristo.
1Pedro 3.1-4,7: Efesios 5.25 : Colosenses 3.19
Asimismo vosotras, mujeres, es-
tad sujetas a vuestros maridos;
para que también los que no creen a
la palabra, sean ganados sin palabra
por la conducta de sus esposas,
considerando vuestra conducta casta
y respetuosas.
Vuestros atavíos no sea el externo de
peinados ostentosos, de adornos de
oro o de vestidos lujosos,
sino el interno, el del corazón, en el
incorruptible ornato de un espíritu
afable y apacible, que es de grande
estima delante de Dios.
Vosotros maridos, igualmente, vivid
con ella sabiamente, dando honor
a la mujer como a vaso mas frágil, y
como a coherederas de la gracia de la
vida, para que vuestras oraciones no
tengan estorbo.
Maridos, amad a vuestras mujeres,
así como a Cristo amó a la iglesia, y se
entrego a si mismo por ella,
Maridos, amad a vuestras mujeres,
y no seáis ásperos con ellas.
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