Con Referencia: REINA VALERA
Salmos 101.6
Mis ojos pondré en los fieles de la
tierra, para que estén conmigo;
El que ande en el camino de la
perfección, éste me servirá.
Juan 15.7,12 : 1Juan 3.23 : 2Juan 5
Si permanecéis en mí, y mis palabras
permanecen en vosotros, pedid todo
lo que queréis, y os será hecho.
Este es mi mandamiento: Que os
améis unos a otros, como yo os he
amado.
Hermanos míos, no os extrañéis
si el mundo os aborrece.
Y ahora te ruego, señora, no como
escribiéndote un nuevo mandamiento,
sino el que hemos tenido desde el
principio, que nos amemos unos a
otros.
Deuteronomio 11.13-18,26-28
Si obedeciereis cuidadosamente a
mis mandamientos que yo os prescribo
hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y
sirviéndole con todo vuestro corazón,
y con toda vuestra alma,
Yo daré la lluvia de vuestra tierra a
su tiempo, la temprana y la tardía; y
recogerá tu grano, tu vino y tu aceite.
Daré también hierba en tu campo
para tus ganados; y comerás, y te
saciarás.
Guardaos, pues, que vuestro cora-
zón no se infatúe, y os apartéis y sir-
váis a dioses ajenos, y os inclinéis a
ellos;
Y se encienda el furor de Jehová
sobre vosotros, y cierre los cielos, y no
haya lluvia, ni la tierra dé su fruto, y
perezcáis pronto de la buena tierra que
os da Jehová.
Por tanto, pondréis estas mis pala-
bras en vuestro corazón y en vuestra
alma, y las ataréis como señal en vues-
tra mano, y serán por frontales entre
vuestros ojos.
He aquí, yo pongo hoy delante de
vosotros la bendición y la maldición:
la bendición, si oyereis los manda-
mientos de Jehová vuestro Dios, que
os prescribo hoy,
y la maldición, si no oyereis los
mandamientos de Jehová vuestro Dios,
y os apartareis del camino que yo os
ordeno hoy, para ir en pos de dioses
ajenos que no habéis conocido.
Deuteronomio 32.18,28-29
De la Roca que te creó te olvi-
daste;
Te has olvidado de Dios tu crea-
dor.
Porque son nación privada de
consejos,
Y no hay en ellos entendimiento.
¡Ojalá fueran sabios, que com-
prendieran esto,
Y se dieran cuenta del fin que
les espera!
Salmos 59.9,10,17
A causa del poder del enemigo
esperaré en ti,
Porque Dios es mi defensa.
El Dios de mi misericordia irá
delante de mí;
Dios hará que vea en mis enemigos
mi deseo.
Porque has sido mi amparo
Y refugio en el día de mi angustia.
Fortaleza mía, a tí cantaré;
Porque eres, oh Dios, mi refugio,
el Dios de mi misericordia.
Miqueas 4.5,
Aunque todos los pueblos anden
cada uno en el nombre de su dios,
nosotros con todo andaremos en el
nombre de Jehová nuestro Dios eter-
namente y para siempre.
Mateo 8.12 : Lucas 13.28
mas los hijos del reino serán echa-
dos a las tinieblas de afuera; allí será
el lloro y el crujir de dientes.
Allí será el llanto y el crujir de
dientes, cuando veáis a Abraham, a
Isaac, a Jacob y a todos los profetas
en el reino de Dios, y vosotros estéis
excluidos.
Mateo 13.49-50
Así será al fin del siglo: saldrán
los àngeles, y apartarán a los malos
de entre los justos,
y los echarán en el horno de fuego;
allí será el lloro y el crujir de dientes.
Romanos 7.8-11, 15 : Gàlatas 5.17,
Mas el pecado, tomando ocasión
por el mandamiento, produjo en mí
toda codicia; porque sin la ley el pe-
cado está muerto.
Y yo sin la ley vivía en un tiempo;
pero venido el mandamiento, el pe-
cado revivió y yo morí.
Y hallé que el mismo mandamiento
que era para vida, a mi me resultó
para muerte;
porque el pecado, tomando oca-
sión por el mandamiento, me engañó,
y por él me mató.
Porque el deseo de la carne es
contra el Espíritu, y el del Espíritu
es contra la carne; y estos se oponen
entre sí, para que no hagáis lo que
quisiereis.
1Pedro 3.13-17
¿Y quien es aquel que os podrá
hacer daño, si vosotros seguís el
bien?
Mas también si alguna cosa pade-
céis por causa de la justicia, bien-
aventurado sois. Por tanto, no os
amedrentéis por temor de ellos, ni
os conturbéis,
sino santificad a Dios el Señor en
vuestros corazones, y estad siempre
preparados para presentar defensa con
mansedumbre y reverencia ante todo
el que os demande razón de la espe-
ranza que hay en vosotros;
teniendo buena conciencia, para
que en los que murmuran de vosotros
como de malhechores, sean avergon-
zados los que calumnian vuestra
conducta en Cristo.
Porque mejor es que padezcáis
haciendo el bien, si la voluntad de
Dios así lo quiere, que haciendo el
mal.
1Juan 5.4,
Porque todo lo que es nacido de
Dios vence al mundo; y esta es la
victoria que ha vencido al mundo,
nuestra fe.
Deuteronomio 7.9-10
Conoce, pues, que Jehová tu Dios
es Dios, Dios fiel, que guarda el
pacto y la misericordia a los que le
aman y guardan sus mandamientos,
hasta mil generaciones;
y que el pago en persona al que
le aborrece, destruyéndolo; y no se
demora con el que le odia, en persona
le dará el pago.
1Samuel 2.2-3,7
No hay santo como Jehová;
Porque no hay ninguno fuera de
ti,
Y no hay refugio como el Dios
nuestro.
No multipliquéis palabras de
grandeza y altanería;
Cesen las palabras arrogantes de
nuestra boca;
Porque el Dios de todo saber es
Jehová,
Y a él toca el pesar de las acciones.
Jehová empobrece, y él enrique-
ce;
Abate, y enaltece.
Romanos 6.16,
¿No sabéis que si os sometéis a
alguien como esclavos para obede-
cerle, sois esclavos de aquel a quien
obedecéis, sea del pecado para muerte,
o sea de la obediencia para justi-
cia?
2corintios 4.5-6 : Génesis 1.3
Porque no nos predicamos a noso-
tros mismos, sino a Jesucristo como
Señor, y a nosotros como vuestros
siervos por amor de Jesús.
Porque Dios, que mandó que de
las tinieblas resplandeciese la luz,
es el que resplandeció en nuestros
corazones, para iluminación del cono-
cimiento de la gloria de Dios en la
faz de Jesucristo.
Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.
1Pedro 4.14-17
Si sois vituperados por el nom-
bre de Cristo, sois bienaventurados,
porque el glorioso Espíritu de Dios
reposa sobre vosotros. Ciertamente,
de parte de ellos, él es blasfemado,
pero por vosotros es glorificado.
Así que, ninguno de vosotros pa-
dezca como homicida, o ladrón, o
malhechor, o por entrometerse en lo
ajeno;
pero si alguno padece como cristia-
no, no se avergüence, sino glorifique
a Dios por ello.
Porque es tiempo de que el juicio
comience por la casa de Dios; y si
primero comienza por nosotros, ¿cuál
será el fin de aquellos que no obede-
cen al evangelio de Dios?
Deuteronomio 4.3-4
Vuestros ojos vieron lo que hizo Je-
hová con motivo de Baal-peor; que a
todo hombre que fue en pos de Baal-
peor destruyó Jehová tu Dios de en
medio de ti.
Mas vosotros que seguisteis a Je-
hová vuestro Dios, todos estáis vivos
hoy.
Job 15.6,
Tu boca te condenara, y no yo;
Y tus labios testificarán contra
ti.
Salmos 145.1-3
Te exaltaré, mi Dios, mi Rey,
Y bendeciré tu nombre eter-
namente y para siempre.
Cada día te bendeciré,
Y alabaré tu nombre eternamente
y para siempre.
Grande es Jehová, y digno de su-
prema alabanza;
Y su grandeza es inescrutable.
Isaìas 50.4-7
Jehová el Señor me dio lengua de
sabios para saber hablar palabras al
cansado; despertará mañana tras
mañana, despertara mi oído para que
oiga como los sabios.
Jehová el Señor me abrió el oído,
y yo no fui rebelde, ni me volví
atrás.
Di mi cuerpo a los heridores, y mis
mejillas a los que me mesaban la bar-
ba; no escondí mi rostro de injurias
y de esputo.
¨Porque Jehová el Señor me ayudará,
por tanto no me avergoncé; por eso
puse mi rostro como un pedernal, y
se que no seré avergonzado.
Hebreos 6.4-6
Porque es imposible que los que una
vez fueron iluminados y gustaron del
don celestial, y fueron hechos partici-
pes del Espíritu Santo,
y así mismo gustaron de la buena
palabra de Dios y los poderes del siglo
venidero,
y recayeron, sean otra vez renova-
dos para arrepentimiento, crucificando
de nuevo para sí mismo al Hijo de
Dios y exponiéndole a vituperios.
Deuteronomio 8.11,19-20
Cuídate de no olvidarte de Jehová
tu Dios, para cumplir sus manda-
mientos, sus decretos y sus estatutos
que yo te ordeno hoy;
Mas si llegares a olvidarte de Je-
hová tu Dios y anduvieres en pos de
dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos
te inclinares, yo lo afirmo hoy contra
vosotros, que de cierto pereceréis.
Como las naciones que Jehová
destruirá delante de vosotros, así
pereceréis, por cuanto no habréis
atendido a la voz de Jehová vuestro
Dios.
Hageo 2.8,
Mía es la plata, y mío es el oro,
dice Jehová de los ejércitos.
Mateo 25.31,34-36,41-43,46 : Daniel 12.2
Cuando el hijo del Hombre venga
en su gloria, y todos los santos àn-
geles con él, entonces se sentará en su
trono de gloria.
Entonces el Rey dirá a los de su
derecha: Venid, benditos de mi Padre,
heredad el reino preparados para voso-
tros desde la fundación del mundo.
Porque tuve hambre, y me disteis
de comer; tuve sed, y me disteis de
beber; fui forastero, y me recogis-
teis;
estuve desnudo, y me cubristeis;
enfermo, y me visitasteis; en la cárcel,
y vinisteis a mí.
Entonces dirá también a los de la
izquierda: Apartaos de mí, malditos,
al fuego eterno preparado para el
diablo y sus àngeles.
Porque tuve hambre, y no me disteis
de comer; tuve sed, y no me disteis de
beber;
fui forastero, y no me recogisteis;
estuve desnudo, y no me cubristeis;
enfermo, y en la cárcel, y no me
visitasteis.
E iràn éstos al castigo eterno, y
los justos a la vida eterna.
Y muchos de los que duermen en el
polvo de la tierra serán despertados,
unos para vida eterna, y otros para
vergüenza y confusión perpetua.
Lucas 8.17 : Mateo 10.26 : Lucas 12.2
Porque nada hay oculto, que no
haya de ser manifestado; ni escondido,
que no haya de ser conocido, y de
salir a la luz.
Así que, no los temáis; porque
nada hay encubierto, que no haya de
ser manifestado; ni oculto, que no
haya de saberse.
Porque nada hay encubierto, que
no haya de descubrirse; ni oculto,
que no haya de saberse.
Juan 12.46,48
Yo, la luz, he venido al mundo,
para que todo aquel que cree en mí
no permanezca en tinieblas.
El que me rechaza, y no recibe mis
palabras, tiene quien le juzgue; la
palabra que he hablado, ella le juz-
gará en el día postrero.
Éxodo 15.2 : Salmos 118.14 : Isaìas 12.2
Jehová es mi fortaleza y mi cán-
tico,
Y ha sido mi salvación.
Este es mi Dios, y lo alabaré;
Dios de mi padre, y lo enalteceré.
Mi fortaleza y mi cántico es JAH,
Y él me ha sido por salvación.
He aquí Dios es salvación mía; me
aseguraré y no temeré; porque mi
fortaleza y mi canción es JAH Jeho-
vá, quien ha sido salvación para mí.
Job 8.5-6
Si tú de mañana buscares a Dios,
y rogares al Todopoderoso;
Si fueres limpio y recto,
Ciertamente luego se despertará
por ti,
Y hará próspera la morada de tu
justicia.
Jeremías 32.27,
He aquí que yo soy Jehová, Dios
de toda carne; ¿habrá algo que sea
difícil para mí?
Romanos 8.31,34
¿Qué, pues, diremos a esto? Si
Dios es por nosotros, ¿quién contra
nosotros?
El que no escatimo ni a su propio
Hijo, sino que lo entregó por todos
nosotros, ¿cómo no nos dará tam-
bién con él todas las cosas?
¿Quién acusará a los escogidos de
Dios? Dios es el que justifica.
¿Quién es el que condenará? Cris-
to es el que murió; más aun, el que
también resucitó, el que además está
a la diestra de Dios, el que también
intercede por nosotros.
Salmos 50.14-15,23
Sacrifica a Dios alabanza,
Y paga tus votos al Altísimo;
E invócame en el día de la agnus-
tia;
Te libraré, y tú me honrarás.
El que sacrifica alabanza me hon-
rará;
Y al que ordenare su camino,
Le mostraré la salvación de Dios.
Jeremías 10.6,7,12,13
No hay semejante a ti, oh Jehová;
grande eres tú, y grande tu nombre
en poderío.
¿Quién no te temerá, oh Rey de las
naciones? Porque a ti es debido el
temor; porque entre todos los sabios
de las naciones y en todos sus reinos,
no hay semejante a ti.
El que hizo la tierra con su poder,
el que puso en orden el mundo con
su saber, y extendió los cielos con su
sabiduría;
a su voz se produce muchedumbre
de aguas en el cielo, y hace subir las
nubes de lo postrero de la tierra;
hace los relámpagos con la lluvia, y
saca el viento de sus depósitos.
Santiago 5.15-16,19-20 : Proverbios 10.12,
Y la oración de fe salvará al en-
fermo, y el Señor lo levantará; y si
hubiere cometido pecados, le serán
perdonados.
Confesaos vuestras ofensas unos
a otros, y orad unos por otros, para
que seáis sanados. La oración eficaz
del justo puede mucho.
Hermanos, si algunos de entre
vosotros se ha extraviado de la ver-
dad, y alguno le hace volver,
sepa que el que haga volver al
pecador del error de su camino, sal-
vará de muerte un alma, y cubrirá
multitud de pecados.
El odio despierta rencillas;
Pero el amor cubrirà todas las
faltas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario