Con Referencia: REINA VALERA
Levítico 25.14,35
Y cuando vendiereis algo a vuestro
prójimo, o comprareis de mano de
vuestro prójimo, no en engañe ninguno a
su hermano.
Y cuando tu hermano empobre-
ciere y se acogiere a ti, tú lo lo ampara-
rás; como forastero y extranjero vivirá
contigo.
Job 19.25,
Yo sé que mi Redentor vive,
Y al fin se levantará sobre el
polvo;
Habacuc 2.4-5 : Romanos 1.17 : Gàlatas 3.11
He aquí que aquel cuya alma no es
recta, se enorgullece; mas el justo por
su fe vivirá.
Y también, el que es dado al vino
es traicionero, hombre soberbio, que
no permanecerá; ensanchó como el
Seol su alma, y es como la muerte,
que no se saciará; antes reunió para
si todas las gentes, y juntó para si
todos los pueblos.
Porque en el evangelio la justicia
de Dios se revela por fe y para fe,
como está escrito: Mas el justo por
la fe vivirá.
Y que por la ley ninguno se justi-
fica para con Dios, es evidente, por-
que: El justo por la fe vivirá.
1Tesalonicenses 5.9-11
Porque no nos ha puesto Dios para
ira, sino para alcanzar salvación por
medio de nuestro Señor Jesucristo,
quien murió por nosotros para que
ya sea que velemos, o que durmamos,
vivamos juntamente con él.
Por lo cual, animaos unos a otros,
y edificaos unos a otros, así como lo
hacéis.
Salmos 28.7,
Jehová es mi fortaleza y mi escudo;
En él confió mi corazón, y fui
ayudado,
Por lo que que se gozó mi corazón,
Y con mi cántico le alabaré.
Salmos 141.3-4
Pon guarda a mi boca, oh Jehová;
Guarda la puerta de mis labios.
No dejes que se incline mi corazón
a cosa mala,
A hacer obras impías
Con los que hacen iniquidad;
Y no coma yo de sus deleites.
1Corintios 11.1 : 1Corintios 4.16 : Filipenses 3.17
Sed imitadores de mí, así como
yo de Cristo.
Por tanto os ruego que me imi-
téis.
Hermanos, sed imitadores de mí,
y mirad a los que así se conducen
según el ejemplo que tenéis en noso-
tros.
Gàlatas 2.18
Porque si las cosas que destruí, las
mismas vuelvo a edificar, transgresor
me hago.
Efesios 6.24
La gracia sea con todos los que
aman a nuestro Señor Jesucristo con
amor inalterable. Amén.
Santiago 4.3,6,7-8
Pedís, y no recibís, porque pedís
mal, para gastar en vuestros deleites.
Pero él da mayor gracia. Por esto
dice: Dios resiste a los soberbios,
y da gracias a los humildes.
Someteos, pues, a Dios; resistid al
diablo, y huirá de vosotros.
Acercaos a Dios, y él se acercará
a vosotros. Pecadores, limpiad las
manos; y vosotros los de doble áni-
mo, purificad vuestros corazones.
2Pedro 1.3-4
Como todas las cosas que pertenecen
a la vida y a la piedad nos han sido
dadas por su divino poder, mediante
el conocimiento de aquel que nos
llamó por su gloria y excelencia,
por medio de las cuales nos ha dado
preciosas y grandísimas promesas, pa-
ra que por ellas llegaseis a ser partici-
pantes de la naturaleza divina, habien-
do huido de la corrupción que hay en
el mundo a causa de la concupiscencia.
Levitico 23.3,27-28,39
Seis días se trabajará, mas el sép-
timo día será de reposo, santa con-
vocación; ningún trabajo haréis; día de
reposo es de Jehová en dondequiera
que habitéis.
A los diez días de este mes sépti-
mo será el día de expiación; ten-
dréis santa convocación, y afligiréis
vuestras almas, y ofreceréis ofrenda
encendida a Jehová.
Ningún trabajo haréis en este día;
porque es día de expiación, para re-
conciliaros delante de Jehová vuestro
Dios.
Pero a los quince días del mes
séptimo, cuando hayáis recogido el
fruto de la tierra, haréis fiesta a Jehová
por siete días; el primer día será de
reposo, y el octavo día será también
día de reposo.
Deuteronomio 29.29,
Las cosas secretas pertenecen a
Jehová nuestro Dios; mas la revela-
das son para nosotros y para nuestros
hijos para siempre, para que cum-
plamos todas las palabras de esta ley.
Lucas 12.33
Vended lo que poseéis, y dad li-
mosna, haceos bolsas que no se enve-
jezcan, tesoro en los cielos que no se
agote, donde ladrón no llega, ni
polilla destruye.
Romanos 8.35,38-39
¿Quién nos separará del amor de
Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o
persecución, o hambre, o desnudez,
o peligro, o espada?
Por lo cual estoy seguro de que ni
la muerte, ni la vida, ni àngeles, ni
principados, ni potestades, ni lo pre-
sente, ni lo por venir,
ni lo alto, ni lo profundo, ni nin-
guna otra cosa creada nos podrá sepa-
rar del amor de Dios, que es en Cristo
Jesús Señor Nuestro.
1Corintios 2.12-13
Y nosotros no hemos recibidos el
espíritu del mundo, sino el Espíritu
que proviene de Dios, para que sepa-
mos lo que Dios no ha concedidos,
lo cual también hablamos, no con
palabras enseñadas por sabiduría hu-
mana, sino con la que enseña el
Espíritu, acomodando lo espiritual a
lo espiritual.
Efesios 4.22-24
En cuanto a la pasada manera de
vivir, despojaos del viejo hombre, que
está viciado conforme a los deseos
engañosos,
y renovaos en el espíritu de vuestra
mente,
y vestíos del nuevo hombre, crea-
do según Dios en la justicia y san-
tidad de la verdad.
Salmos 34.4,7,17-18
Busqué a Jehová, y el me oyó,
Y me libro de todos mis temores.
El ángel de Jehová acampa alre-
dedor de los que le temen,
Y los defiende.
Claman los justos, y Jehová oye,
Y los libra de todas sus angustias.
Cercano está Jehová a los quebran-
tados de corazón;
Y salva a los contritos de espíritu.
Salmos 62.5-7
Alma mía, en Dios solamente
reposa,
Porque de él es la esperanza.
El solamente es mi roca y mi salva-
ción.
Es mi refugio, no resbalaré.
En Dios está mi salvación y mi
gloria;
En Dios está mi roca fuerte, y mi
refugio.
Jeremías 5.2.23-25
Aunque digan: Vive Jehová, juran
falsamente.
No obstante, este pueblo tiene
corazón falso y rebelde; se apartaron
y se fueron.
Y no dijeron en su corazón: Te-
mamos ahora a Jehová Dios nuestro,
que da lluvia temprana y tardía en su
tiempo, y nos guarda los tiempos
establecidos de la siega.
Vuestras iniquidades han estor-
bado estas cosas, y vuestros pecados
apartaron de vosotros el bien.
Mateo 5.21,23-24
Oísteis que fue dicho a los anti-
guos: No matarás; y cualquiera que
matare será culpable de juicio.
Por tanto, si traes tu ofrenda al
altar, y allí te acuerdas de que tu
hermano tiene algo contra ti,
deja allí tu ofrenda delante del al-
tar, y anda, reconcíliate primero con tu
hermano, y entonces ven y presenta
tu hermano.
Juan 8.31-32,36
Dijo entonces Jesús a los judíos
que habían creído en él: Si vosotros
permaneciereis en mi palabra, se-
réis verdaderamente mis discípulos;
y conoceréis la verdad, y la verdad
os hará libres.
Así que, si el Hijo os libertare,
seréis verdaderamente libres.
Santiago 2.8-9,11
Si en verdad cumplís la ley real,
conforme a la Escritura: Amarás a tu
prójimo como a ti mismo, bien hacéis;
pero si hacéis acepción de personas,
cometéis pecado, y quedáis convictos
por la ley como transgresores.
1Pedro 4.14,16,19
Si sois vituperados por el nom-
bre de Cristo, sois bienaventurados,
porque el glorioso Espíritu de Dios
reposa sobre vosotros. Ciertamente,
de parte de ellos, él es blasfemado,
pero por vosotros es glorificado.
pero si alguno padece como cristia-
no, no se avergüence, sino glorifique
a Dios por ello.
De modo que los que padecen
según la voluntad de Dios, encomien-
den sus almas al fiel Creador, y hagan
el bien.
Isaìas 50.10,
¿Quién hay entre vosotros que
teme a Jehová, y oye la voz de su
siervo? El que anda en tinieblas y
carece de luz, confíe en el nombre de
Jehová , y apóyese en su Dios.
Ezequiel 36.25-27
Esparciré sobre vosotros agua
limpia, y seréis limpiados de todas
vuestra inmundicias; y de todos vues-
tros ídolos os limpiaré.
Os daré corazón nuevo, y pondré
espíritu nuevo dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el corazón de
piedra, y os daré un corazón de carne.
Y pondré dentro de vosotros mi
Espíritu, y haré que andéis en mis
estatutos, y guardéis mis preceptos, y
lo pongáis por obra.
Filipenses 1.15-17
Algunos, a la verdad, predican a
Cristo por envidia y contienda; pero
otros de buena voluntad.
Los unos anuncian a Cristo por
contención, no sinceramente, pensan-
do añadir aflicción a mis prisiones;
pero los otros por amor, sabiendo
que estoy puesto para la defensa del
evangelio.
Santiago 1.12
Bienaventurado el varón que so-
porta la tentación; porque cuando
haya resistido la prueba, recibirá la
corona de vida, que Dios ha prome-
tido a los que le aman.
2Corintios 2.5-8
Pero si alguno me ha causado
tristeza, no me la ha causado a mí
solo, sino en cierto modo (por no
exagerar) a todos vosotros.
Le basta a tal persona esta repren-
sión hecha por muchos;
así que, al contrario, vosotros más
bien debéis perdonarle y consolarle,
para que no sea consumido de dema-
siada tristeza.
Por lo cual os ruego que confirméis
el amor para con él.
Gàlatas 4.3-7 : Romanos 8.15-17
Así también nosotros, cuando éra-
mos niños, estábamos en esclavitud
bajo los rudimentos del mundo.
Pero cuando vino el cumplimiento
del tiempo, Dios envió a su Hijo, na-
cido de mujer y nacido bajo la ley,
para que redimiese a los que esta-
ban bajo la ley, a fin de que recibiése-
mos la adopción de hijos.
Y por cuanto sois hijos, Dios envió
a vuestros corazones el Espíritu de su
Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!
Así que ya no eres esclavo, sino
hijo; y si hijo, también heredero de
Dios por medio de Cristo.
Pues no habéis recibido el espíritu
de esclavitud para estar otra vez en
temor, sino que habéis recibido el
espíritu de adopción, por el cual
clamamos:¡Abba, Padre!
El Espíritu mismo da testimonio a
nuestro espíritu, de que somos hijos de
Dios.
Y si hijos, también herederos;
herederos de Dios y coherederos
con Cristo, si es que padecemos junta-
mente con él, para que juntamente
con él seamos glorificados.
Hebreos 13.8
Jesucristo es el mismo ayer, y hoy,
y por los siglos.
3Juan 4
No tengo yo mayor gozo que este,
el oir que mis hijos andan en la ver-
dad.
Apocalipsis 17.8,14 : Salmos 69.28
La bestia que has visto, era, y no
es; y está para subir del abismo e ir a
perdición; y los moradores de la tie-
rra, aquellos cuyos nombres no están
escritos desde la fundación del mundo
en el libro de la vida, se asombrarán
viendo la bestia que era y no es, y será.
Pelearán contra el Cordero, y el
Cordero los vencerá, porque él es
Señor de los señores y Rey de reyes; y
los que están con él son llamados y
elegidos y fieles.
Sean raídos del libro de los vivien-
tes,
y no sean escritos entre los justos.
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