Con Referencia: REINA VALERA
Job 8.20
He aquí, Dios no aborrece al per-
fecto,
Ni apoya la mano de los malignos.
Job 33.27-30
El mira sobre los hombres; y al
que dijere:
Pequé, y pervertí lo recto,
Y no me ha aprovechado,
Dios redimirá su alma para que no
pase al sepulcro,
Y su vida se verá en luz.
He aquí, todas estas cosas hace
Dios
Dos y tres veces con el hombre,
Para apartar su alma del sepulcro,
y para iluminarlo con la luz de
los vivientes.
Lucas 11.34,
La lámpara del cuerpo es el ojo;
cuando tu ojo es bueno, también todo
tu cuerpo está lleno de luz; pero cuan-
do tu ojo es maligno, también tu
cuerpo esta en tinieblas.
Gàlatas 3.7,9,13,14
Sabed, por tanto, que los que son
de fe, éstos son hijos de Abraham.
De modo que los de la fe son bende-
cidos con el creyente Abraham.
Cristo nos redimió de la maldición
de la ley, hecho por nosotros maldi-
ción(porque está escrito: Maldito to-
do el que es colgado en un madero),,
para que en Cristo Jesús la ben-
dición de Abraham alcanzase a los
gentiles, a fin de que por la fe recibié-
semos la promesa del Espíritu.
Habacuc 3.17-19
Aunque la higuera no florezca,
Ni en las vides haya frutos,
Aunque falte el producto del olivo,
Y los labrados no den mante-
nimiento,
Y las ovejas sean quitadas de la
majada,
Y no haya vacas en los corrales;
Con todo, yo me alegraré en Je-
hová,
Y me gozaré en el Dios de mi sal-
vación.
Jehová el Señor es mi fortaleza,
El cual hace mis pies como de
ciervas,
Y en mis alturas me hace andar.
Mateo 3.1,5,6,11,12
En aquellos días vino Juan el
Bautista predicando en el desierto
de Judea,
Y salía a él Jerusalén, y toda Judea,
y toda la provincia de alrededor del
Jordán,
y eran bautizados por él en el Jor-
dán,
confesando sus pecados.
Yo a la verdad os bautizo en agua
para arrepentimiento; pero el que
viene tras mí, cuyo calzado yo no soy
digno de llevar, es más poderoso que
yo; él os bautizará en Espíritu Santo
y fuego.
Su aventador está en su mano, y
limpiará su era; y recogerá su trigo en
el granero, y quemará la paja en fuego
que nunca se apagará.
Deuteronomio 4.2,6
No añadiréis a la palabra que yo os
mando, ni disminuiréis de ella, para
que guardéis los mandamientos de Je-
hová vuestro Dios que yo os ordeno.
Guardadlos, pues, y ponedlos por
obra; porque esta es vuestra sabiduría
y vuestra inteligencia ante los ojos de
los pueblos, los cuales oirán todos
estos estatutos, y dirán: Ciertamente
pueblo sabio y entendido, nación gran-
de es esta.
Mateo 6.2-4
Cuando, pues, des limosna, no ha-
gas tocar trompeta delante de ti, como
hacen los hipócritas en las sinagogas
y en las calles, para ser alabados
por los hombres; de cierto os digo
que ya tienen su recompensa.
Mas cuando tú des limosna, no sepa
tu izquierda lo que hace tu derecha,
para que sea tu limosna en secreto;
y tu Padre que ve en lo secreto te
recompensará en público.
Hebreos 9.27-28
Y de la manera que está establecido
para los hombre que mueran una sola
vez, y después de esto el juicio,
así también Cristo fue ofrecido
una sola vez para llevar los pecados
de muchos; y aparecerá por segunda
vez, sin relación con el pecado, para
salvar lo que le esperan.
Job 22.23-27
Si te volvieres al Omnipotente,
serás edificado;
Alejarás de tu tienda aflicción;
Tendrás más oro que tierra,
Y como piedras de arroyos oro de
Ofir;
El Todopoderoso será tu defensa,
Y tendrás plata en abundancia.
Porque entonces te deleitarás en el
Omnipotente,
Y alzarás a Dios tu rostro.
Orarás a él, y él te oirá;
Y tú pagarás tus votos.
Mateo 7.7,8,11
Pedid, y se os dará; buscad, y halla-
réis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe;
y el que busca, halla; y al que llama
se le abrirá.
Pues si vosotros, siendo malos,
sabéis dar buenas dádivas a vuestros
hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que
está en los cielos dará buenas cosas a
los que le pidan?
Romanos 9.14,16,18
¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay in-
justicia en Dios? En ninguna manera.
Así que no depende del que quiere,
ni del que corre, sino de Dios que
tiene misericordia.
De manera que de quien quiere,
tiene misericordia, y al que quiere
endurecer, endurece.
Santiago 3.18
Y el fruto de justicia se siembra en
paz para aquellos que hacen la paz.
1Juan 4.10,18,19
En esto consiste el amor: no en
que nosotros hayamos amado a Dios,
sino en que él nos amó a nosotros, y
envió a su Hijo en propiciación por
nuestros pecados.
En el amor no hay temor, sino que
el perfecto amor echa fuera el temor;
porque el temor lleva en si castigo.
De donde el que teme, no ha sido
perfeccionado en el amor.
Nosotros le amamos a él, porque
él nos amo primero.
Mateo 5.18,19 : Lucas 16.17,
Porque de cierto os digo que hasta
que pasen el cielo y la tierra, ni una
jota ni una tilde pasará de la ley, hasta
que todo se haya cumplido.
Pero más fácil es que pasen el cielo
y la tierra, que se frustre una tilde
de la ley.
Deuteronomio 3.23-24
Y oré a Jehová en aquel tiempo,
diciendo:
Señor Jehová, tú has comenzado a
mostrar a tu siervo tu grandeza, y tu
mano poderosa; porque ¿qué dios hay
en el cielo ni en la tierra que haga
obras y proezas como las tuyas?
Deuteronomio 30.1-3,6-7
Sucederán que cuando hubieren
venido sobre ti todas estas
cosas, la bendición y la maldición que
he puesto delante de ti, y te arrepin-
tieres en medio de todas las naciones
adonde te hubiere arrojado Jehová tu
Dios,
y te convirtieres a Jehová tu Dios, y
obedecieres a su voz conforme a todo
lo que yo te mando hoy, tú y tus
hijos, con todo tu corazón y con toda
tu alma,
entonces Jehová hará volver a tus
cautivos, y tendrá misericordia de ti,
y volverá a recogerte de entre todos
los pueblos adonde te hubiere espar-
cido Jehová tu Dios.
Y circuncidará Jehová tu Dios tu
corazón, y el corazón de tu descenden-
cia, para que ames a Jehová tu Dios
con todo tu corazón y con toda tu
alma, a fin de que vivas.
Y pondrá Jehová tu Dios todas es-
tas maldiciones sobre tus enemigos,
y sobre tus aborrecedores que te per-
siguieron.
Juan 9.31,
Y sabemos que Dios no oye a los
pecadores; pero que si alguno es temeroso
de Dios, y hace su voluntad, a éste oye.
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