1Tesalonicenses 5.15,18,22,23
Mirad que ninguno pague a otro
mal por mal; antes seguid siempre
lo bueno unos para con otros, y
para con todos.
Dad gracias en todo, porque esta
es la voluntad de Dios para con
vosotros en Cristo Jesús.
Absteneos de toda especie de
mal.
Y el mismo Dios de paz os santi-
fique por completo; y todo vuestro ser,
espíritu, alma y cuerpo, sea guardado
irreprensible para la venida de mues-
tro Señor Jesucristo.
1Juan 1.8-10
Si decimos que no tenemos pecado,
nos engañamos a nosotros mismos,
y la verdad no está en nosotros.
Si confesamos nuestros pecados, él
es fiel y justo para perdonar nuestros
pecados, y limpiarnos de todo mal.
Si decimos que no hemos pecados,
le hacemos a él mentiroso, y su pala-
bra no está en nosotros.
1Corintios 16.13,14
Velad, estad firmes en la fe; porta-
os varonilmente, y esforzaos.
Todas vuestras cosas sean hechas
con amor.
2Timoteo 2.15,16,22,23
Procura con diligencia presentarte
a Dios aprobado, como obrero que no
tiene de qué avergonzarse, que usa
bien la palabra de verdad.
Mas evita profanas y vanas pala-
brerías, porque conducirán más y más
a la impiedad.
Huye también de las pasiones
juveniles, y sigue la justicia, la fe, el
amor y la paz, con los de corazón
limpio invocan al Señor.
Pero desecha las cuestiones necias
e insensatas, sabiendo que engendran
contiendas.
Romanos 16.17,18,19,20
Mas os ruego, hermanos, que os
fijéis en los que causan divisiones y
tropiezos en contra de la doctrina que
vosotros habéis aprendidos, y que os
apartéis de ellos.
Porque tales personas no sirven a
nuestro Señor Jesucristo, sino a sus
propios vientres, y con suaves palabras
y lisonjas engañan los corazones de
los ingenuos.
Porque vuestra obediencia ha veni-
do a ser notoria a todos; así que me
gozo de vosotros; pero quiero que
seáis sabios para el bien, e ingenuos
para el mal.
Y el Dios de paz aplastarás en breve
a Satanás bajo vuestros pies. La gra-
cia de nuestro Señor Jesucristo sea
con vosotros.
2Corintios 4.6
Porque Dios, que mandó que de
las tinieblas resplandeciese la luz,
es el que resplandeció en nuestros
corazones, para iluminación del cono-
cimiento de la gloria de Dios en la
faz de Jesucristo.
Colosenses 3.23-25 : Efesio 6.5-8
Y todo lo que hagáis, hacedlo de
corazón, como para el Señor y no para
los hombre;
sabiendo que del Señor recibiréis
la recompensa de la herencia, porque
a Cristo el Señor servís.
Mas el que hace injusticia, recibirá
la injusticia que hiciere, porque no
hay acepción de personas.
Siervos, obedeced a vuestros amos
terrenales con temor y temblor, con
sencillez de vuestro corazón, como a
Cristo;
no sirviendo al ojo, como los que
quieren agradar a los hombres, sino
como siervos de Cristo, de corazón
haciendo la voluntad de Dios;
sirviendo de buena voluntad, como
al Señor y no a los hombres.
Tito 2.9-10
Exhorta a los siervos a que se suje-
ten a sus amos, que agraden en todo,
que no sean respondones;
no defraudando, sino mostrándose
fieles en todo, para que en todo ador-
nen la doctrina de Dios nuestro Sal-
vador.
Job 9.4,10
El es sabio de corazón, y poderoso
en fuerzas;
¿Quién se endureció contra él, y le
fue bien?
El hace cosas grandes e incom-
prensibles,
Y maravillosas, sin número.
Juan 17.3,17
Y esta es la vida eterna: que te
conozcan a ti, el único Dios verdadero,
y a Jesucristo, a quien has enviado.
Santifícalos en tu verdad tu pa-
labra es verdad.
1Juan 5.14,15
Y esta es la confianza que tenemos
en él, que si pedimos alguna cosa
conforme a su voluntad, él nos oye.
Y si sabemos que él nos oye en
cualquiera cosa que pidamos, sabemos
que tenemos las peticiones que le
hayamos hecho.
Éxodo 34.14
Porque no te has de inclinar a nin-
gún otro dios, pues Jehová, cuyo
nombre es Celoso, Dios celoso es.
Levítico 26.21
Si anduviereis conmigo en oposi-
ción, y no me quisiereis oir, yo añadiré
sobre vosotros siete veces más plagas
según vuestros pecados.
Isaìas 41.10,13
No temas, porque yo estoy con-
tigo; no desmayes, porque yo soy tu
Dios que te esfuerzo; siempre te ayu-
daré, siempre te sustentaré con la
diestra de mi justicia.
Porque yo Jehová soy tu Dios,
quien te sostiene de tu mano derecha,
y te dice: No temas, yo te ayudo.
Miqueas 6.8
Oh hombre, él te ha declarado lo
que es bueno, y qué pide Jehová de
ti: solamente hacer justicia, y amar mi-
sericordia, y humillarte ante tu Dios.
Jeremías 3.22,25
Convertíos, hijos rebeldes, y sa-
naré vuestras rebeliones. He aquí no-
sotros venimos a ti, porque tú eres
Jehová nuestro Dios.
Yacemos en nuestra confusión, y
nuestra afrenta nos cubre; porque
pecamos contra Jehová nuestro Dios,
nosotros y nuestro padres, desde
nuestra juventud y hasta este dia, y no
hemos escuchado la voz de Jehová
nuestro Dios.
Ezequiel 20.19,20
Yo soy Jehová vuestro Dios;
andad en mis estatutos, y guardad mis
preceptos, y ponedlos por obra;
y santificad mis días de reposo, y
sean por señal entre mí y vosotros,
para que sepáis que yo soy Jehová
vuestro Dios.
Mateo 13.41,42
Enviara el Hijo del hombre a sus
àngeles, y recogerán de su reino a
todos los que sirven de tropiezo, y a
los que hacen iniquidad,
y los echarán en el horno de fuego;
allí será el lloro y el crujir de dientes.
1Corintios 5.11,13
Más bien os escribí que no os
juntéis con ninguno que, llamándose
hermano, fuere fornicario, o avaro, o
idólatra, o maldiciente, o borracho, o
ladrón; con el tal ni aun comáis.
Porque a los que están fuera, Dios
juzgará. Quitad, pues, a ese perverso
de entre vosotros.
1Corintios 15.19,33
Si en esta vida solamente espera-
mos en Cristo, somos los más dignos
de conmiseración de todos los hom-
bres.
No erréis; las malas conversaciones
corrompen las buenas costumbres.
Tito 3.10,11
Al hombre que cause divisiones,
después de una y otra amonestación
deséchalo,
sabiendo que el tal se ha perverti-
do, y peca y está condenado por su
propio juicio.
1Pedro 4.7,8,9 : Proverbios 10.12
Mas el fin de todas las cosas se
acerca; sed, pues, sobrios, y velad en
oración.
Y ante todo, tened entre vosotros
ferviente amor; porque el amor cu-
brirá multitud de pecados.
Hospedaos los unos a los otros sin
murmuraciones.
El odio despierta rencillas;
pero el amor cubrirá todas las
faltas.
1Juan 4.7,8,12,20
Amados, amémonos unos a otros;
porque el amor es de Dios. Todo
aquel que ama, es nacido de Dios, y
conoce a Dios.
El que no ama, no ha conocido a
Dios; porque Dios es amor.
Nadie ha visto jamás a Dios. Si
nos amamos unos a otros, Dios per-
manece en nosotros, y su amor se ha
perfeccionado en nosotros.
Si alguno dice: Yo amo a Dios, y
aborrece a su hermano, es mentiroso.
Pues el que no ama a su hermano a
quien ha visto, ¿cómo puede amar a
Dios a quien no ha visto?
Isaìas 33.15-16
El que camina en justicia y habla
lo recto; el que aborrece la ganancia
de violencias, el que sacude sus manos
para no recibir cohecho, el que tapa
sus oídos para no oir propuestas san-
guinarias; el que cierra sus ojos para
no ver cosa mala;
èste habitará en las alturas; forta-
leza de rocas será su lugar de refu-
gio; se le dará su pan, y sus aguas
serán seguras.
Jeremías 39.17-18
Pero en aquel día yo te libraré, dice
Jehová, y no serás entregado en manos
de aquellos a quienes tú temes.
Porque ciertamente te libraré, y no
caerás a espada, sino que tu vida te
será por botín, porque tuviste con-
fianza en mí, dice Jehová.
Malaquias 4.2-3
Mas a vosotros los que teméis mi
nombre, nacerá el Sol de justicia, y en
sus alas traerá salvación; y saldréis, y
soltaréis como becerros de la manada.
Hollarèis a los malos, los cuales
serán ceniza bajo las plantas de vues-
tros pies, en el dia en que yo actúe,
ha dicho Jehová de los ejércitos.
1Corintios 10.24,31
Ninguno busque su propio bien,
sino el del otro.
Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis
otra cosa, hacedlo todo para la gloria
de Dios.
Santiago 4.8,10
Acercaos a Dios, y él se acercará
a vosotros. Pecadores, limpiad las
manos; y vosotros los de doble áni-
mo, purificad vuestros corazones.
Humillaos delante del Señor, y èl
os exaltará.
1Juan 2.3-5
Y en esto sabemos que nosotros le
conocemos, si guardamos sus manda-
mientos.
El que dice: Yo le conozco, y no
guarda sus mandamientos, el tal es
mentiroso, y la verdad no está en él;
pero el que guarda su palabra, en
éste verdaderamente el amor de Dios
se ha perfeccionado; por esto sabemos
que estamos en él.
Romanos 10.3,4,11
Porque ignorando la justicia de
Dios, y procurando establecer la suya
propia, no se han sujetados a la justicia
de Dios;
Porque el fin de la ley de Cristo,
para justicia a todo aquel que cree.
Porque con el corazón se cree para
justicia, pero con la boca se confiesa
para salvación.
Pues la Escritura dice: Todo aquel
que en él creyere, no será avergon-
zado.
Hebreos 4.12
Porque la palabra de Dios es viva
y eficaz, y más cortante que toda es-
pada de dos filos; y penetra hasta
partir el alma y el espíritu, las coyun-
turas y los tuétanos, y discierne los
pensamientos y las intenciones del
corazón.
Hebreos 12.14,15,25 : Deuteronomio 29.18
Seguid la paz con todos, y la santi-
dad, sin la cual nadie verá al Señor.
Mirad bien, no sea que alguno deje
de alcanzar la gracia de Dios; que
brotando alguna raíz de amargura,
os estorbe, y por ella muchos sean
contaminados.,
Mirad que no desechéis al que ha-
bla. Porque si no escaparon aquellos
que desecharon al que los amonestaba
en la tierra, mucho menos nosotros, si
desecharemos al que amonesta desde
los cielos.
No sea que haya entre vosotros
varón o mujer, o familia o tribu, cuyo
corazón se aparte hoy de Jehová
nuestro Dios, para ir a servir a los
dioses de esas naciones; no sea que
haya en medio de vosotros raíz que
produzca hiel o ajenjo,
1Tesalonicenses 5.15,18,22,23
Mirad que ninguno pague a otro
mal por mal; antes seguid siempre
lo bueno unos para con otros, y
para con todos.
Dad gracias en todo, porque esta
es la voluntad de Dios para con
vosotros en Cristo Jesús.
Absteneos de toda especie de
mal.
Y el mismo Dios de paz os santi-
fique por completo; y todo vuestro ser,
espíritu, alma y cuerpo, sea guardado
irreprensible para la venida de mues-
tro Señor Jesucristo.
1Juan 1.8-10
Si decimos que no tenemos pecado,
nos engañamos a nosotros mismos,
y la verdad no está en nosotros.
Si confesamos nuestros pecados, él
es fiel y justo para perdonar nuestros
pecados, y limpiarnos de todo mal.
Si decimos que no hemos pecados,
le hacemos a él mentiroso, y su pala-
bra no está en nosotros.
1Corintios 16.13,14
Velad, estad firmes en la fe; porta-
os varonilmente, y esforzaos.
Todas vuestras cosas sean hechas
con amor.
2Timoteo 2.15,16,22,23
Procura con diligencia presentarte
a Dios aprobado, como obrero que no
tiene de qué avergonzarse, que usa
bien la palabra de verdad.
Mas evita profanas y vanas pala-
brerías, porque conducirán más y más
a la impiedad.
Huye también de las pasiones
juveniles, y sigue la justicia, la fe, el
amor y la paz, con los de corazón
limpio invocan al Señor.
Pero desecha las cuestiones necias
e insensatas, sabiendo que engendran
contiendas.
Romanos 16.17,18,19,20
Mas os ruego, hermanos, que os
fijéis en los que causan divisiones y
tropiezos en contra de la doctrina que
vosotros habéis aprendidos, y que os
apartéis de ellos.
Porque tales personas no sirven a
nuestro Señor Jesucristo, sino a sus
propios vientres, y con suaves palabras
y lisonjas engañan los corazones de
los ingenuos.
Porque vuestra obediencia ha veni-
do a ser notoria a todos; así que me
gozo de vosotros; pero quiero que
seáis sabios para el bien, e ingenuos
para el mal.
Y el Dios de paz aplastarás en breve
a Satanás bajo vuestros pies. La gra-
cia de nuestro Señor Jesucristo sea
con vosotros.
2Corintios 4.6
Porque Dios, que mandó que de
las tinieblas resplandeciese la luz,
es el que resplandeció en nuestros
corazones, para iluminación del cono-
cimiento de la gloria de Dios en la
faz de Jesucristo.
Colosenses 3.23-25 : Efesio 6.5-8
Y todo lo que hagáis, hacedlo de
corazón, como para el Señor y no para
los hombre;
sabiendo que del Señor recibiréis
la recompensa de la herencia, porque
a Cristo el Señor servís.
Mas el que hace injusticia, recibirá
la injusticia que hiciere, porque no
hay acepción de personas.
Siervos, obedeced a vuestros amos
terrenales con temor y temblor, con
sencillez de vuestro corazón, como a
Cristo;
no sirviendo al ojo, como los que
quieren agradar a los hombres, sino
como siervos de Cristo, de corazón
haciendo la voluntad de Dios;
sirviendo de buena voluntad, como
al Señor y no a los hombres.
Tito 2.9-10
Exhorta a los siervos a que se suje-
ten a sus amos, que agraden en todo,
que no sean respondones;
no defraudando, sino mostrándose
fieles en todo, para que en todo ador-
nen la doctrina de Dios nuestro Sal-
vador.
Job 9.4,10
El es sabio de corazón, y poderoso
en fuerzas;
¿Quién se endureció contra él, y le
fue bien?
El hace cosas grandes e incom-
prensibles,
Y maravillosas, sin número.
Juan 17.3,17
Y esta es la vida eterna: que te
conozcan a ti, el único Dios verdadero,
y a Jesucristo, a quien has enviado.
Santifícalos en tu verdad tu pa-
labra es verdad.
1Juan 5.14,15
Y esta es la confianza que tenemos
en él, que si pedimos alguna cosa
conforme a su voluntad, él nos oye.
Y si sabemos que él nos oye en
cualquiera cosa que pidamos, sabemos
que tenemos las peticiones que le
hayamos hecho.
Éxodo 34.14
Porque no te has de inclinar a nin-
gún otro dios, pues Jehová, cuyo
nombre es Celoso, Dios celoso es.
Levítico 26.21
Si anduviereis conmigo en oposi-
ción, y no me quisiereis oir, yo añadiré
sobre vosotros siete veces más plagas
según vuestros pecados.
Isaìas 41.10,13
No temas, porque yo estoy con-
tigo; no desmayes, porque yo soy tu
Dios que te esfuerzo; siempre te ayu-
daré, siempre te sustentaré con la
diestra de mi justicia.
Porque yo Jehová soy tu Dios,
quien te sostiene de tu mano derecha,
y te dice: No temas, yo te ayudo.
Miqueas 6.8
Oh hombre, él te ha declarado lo
que es bueno, y qué pide Jehová de
ti: solamente hacer justicia, y amar mi-
sericordia, y humillarte ante tu Dios.
Jeremías 3.22,25
Convertíos, hijos rebeldes, y sa-
naré vuestras rebeliones. He aquí no-
sotros venimos a ti, porque tú eres
Jehová nuestro Dios.
Yacemos en nuestra confusión, y
nuestra afrenta nos cubre; porque
pecamos contra Jehová nuestro Dios,
nosotros y nuestro padres, desde
nuestra juventud y hasta este dia, y no
hemos escuchado la voz de Jehová
nuestro Dios.
Ezequiel 20.19,20
Yo soy Jehová vuestro Dios;
andad en mis estatutos, y guardad mis
preceptos, y ponedlos por obra;
y santificad mis días de reposo, y
sean por señal entre mí y vosotros,
para que sepáis que yo soy Jehová
vuestro Dios.
Mateo 13.41,42
Enviara el Hijo del hombre a sus
àngeles, y recogerán de su reino a
todos los que sirven de tropiezo, y a
los que hacen iniquidad,
y los echarán en el horno de fuego;
allí será el lloro y el crujir de dientes.
1Corintios 5.11,13
Más bien os escribí que no os
juntéis con ninguno que, llamándose
hermano, fuere fornicario, o avaro, o
idólatra, o maldiciente, o borracho, o
ladrón; con el tal ni aun comáis.
Porque a los que están fuera, Dios
juzgará. Quitad, pues, a ese perverso
de entre vosotros.
1Corintios 15.19,33
Si en esta vida solamente espera-
mos en Cristo, somos los más dignos
de conmiseración de todos los hom-
bres.
No erréis; las malas conversaciones
corrompen las buenas costumbres.
Tito 3.10,11
Al hombre que cause divisiones,
después de una y otra amonestación
deséchalo,
sabiendo que el tal se ha perverti-
do, y peca y está condenado por su
propio juicio.
1Pedro 4.7,8,9 : Proverbios 10.12
Mas el fin de todas las cosas se
acerca; sed, pues, sobrios, y velad en
oración.
Y ante todo, tened entre vosotros
ferviente amor; porque el amor cu-
brirá multitud de pecados.
Hospedaos los unos a los otros sin
murmuraciones.
El odio despierta rencillas;
pero el amor cubrirá todas las
faltas.
1Juan 4.7,8,12,20
Amados, amémonos unos a otros;
porque el amor es de Dios. Todo
aquel que ama, es nacido de Dios, y
conoce a Dios.
El que no ama, no ha conocido a
Dios; porque Dios es amor.
Nadie ha visto jamás a Dios. Si
nos amamos unos a otros, Dios per-
manece en nosotros, y su amor se ha
perfeccionado en nosotros.
Si alguno dice: Yo amo a Dios, y
aborrece a su hermano, es mentiroso.
Pues el que no ama a su hermano a
quien ha visto, ¿cómo puede amar a
Dios a quien no ha visto?
Isaìas 33.15-16
El que camina en justicia y habla
lo recto; el que aborrece la ganancia
de violencias, el que sacude sus manos
para no recibir cohecho, el que tapa
sus oídos para no oir propuestas san-
guinarias; el que cierra sus ojos para
no ver cosa mala;
èste habitará en las alturas; forta-
leza de rocas será su lugar de refu-
gio; se le dará su pan, y sus aguas
serán seguras.
Jeremías 39.17-18
Pero en aquel día yo te libraré, dice
Jehová, y no serás entregado en manos
de aquellos a quienes tú temes.
Porque ciertamente te libraré, y no
caerás a espada, sino que tu vida te
será por botín, porque tuviste con-
fianza en mí, dice Jehová.
Malaquias 4.2-3
Mas a vosotros los que teméis mi
nombre, nacerá el Sol de justicia, y en
sus alas traerá salvación; y saldréis, y
soltaréis como becerros de la manada.
Hollarèis a los malos, los cuales
serán ceniza bajo las plantas de vues-
tros pies, en el dia en que yo actúe,
ha dicho Jehová de los ejércitos.
1Corintios 10.24,31
Ninguno busque su propio bien,
sino el del otro.
Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis
otra cosa, hacedlo todo para la gloria
de Dios.
Santiago 4.8,10
Acercaos a Dios, y él se acercará
a vosotros. Pecadores, limpiad las
manos; y vosotros los de doble áni-
mo, purificad vuestros corazones.
Humillaos delante del Señor, y èl
os exaltará.
1Juan 2.3-5
Y en esto sabemos que nosotros le
conocemos, si guardamos sus manda-
mientos.
El que dice: Yo le conozco, y no
guarda sus mandamientos, el tal es
mentiroso, y la verdad no está en él;
pero el que guarda su palabra, en
éste verdaderamente el amor de Dios
se ha perfeccionado; por esto sabemos
que estamos en él.
Romanos 10.3,4,11
Porque ignorando la justicia de
Dios, y procurando establecer la suya
propia, no se han sujetados a la justicia
de Dios;
Porque el fin de la ley de Cristo,
para justicia a todo aquel que cree.
Porque con el corazón se cree para
justicia, pero con la boca se confiesa
para salvación.
Pues
que en él creyere, no será avergon-
zado.
Hebreos 4.12
Porque la palabra de Dios es viva
y eficaz, y más cortante que toda es-
pada de dos filos; y penetra hasta
partir el alma y el espíritu, las coyun-
turas y los tuétanos, y discierne los
pensamientos y las intenciones del
corazón.
Hebreos 12.14,15,25 : Deuteronomio 29.18
Seguid la paz con todos, y la santi-
dad, sin la cual nadie verá al Señor.
Mirad bien, no sea que alguno deje
de alcanzar la gracia de Dios; que
brotando alguna raíz de amargura,
os estorbe, y por ella muchos sean
contaminados.,
Mirad que no desechéis al que ha-
bla. Porque si no escaparon aquellos
que desecharon al que los amonestaba
en la tierra, mucho menos nosotros, si
desecharemos al que amonesta desde
los cielos.
No sea que haya entre vosotros
varón o mujer, o familia o tribu, cuyo
corazón se aparte hoy de Jehová
nuestro Dios, para ir a servir a los
dioses de esas naciones; no sea que
haya en medio de vosotros raíz que
produzca hiel o ajenjo,
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